
El artista plástico señala que desde el comienzo del gobierno de Evelyn Salgado se manejó un concepto de cultura chapucera, entre folclórica mal entendida y electorera, especialmente por la secretaria Aída Melina Martínez Rebolledo
Acapulco, Guerrero, 12 de agosto de 2026. El cierre de las escuelas de iniciación artística asociadas que sostiene el gobierno del estado de Guerrero sería la más clara prueba del desprecio que éste tiene por la cultura y las artes, aseguró el escultor Jorge Alfaro quien agregó que con eso se confirma que el gobierno de Evelyn Salgado Pineda desde su inicio no tuvo ningún interés verdadero en el quehacer cultural de la entidad y menos ahora, a poco más de un año y dos meses de concluir su mandato.
Asimismo, y tras resaltar que se han demostrado los logros e impacto de este tipo de escuelas que están distribuidas en todo el país, criticó el actuar de la secretaria de Cultura de Guerrero, Aída Melina Martínez Rebolledo.
Luego de que el coordinador académico de la escuela de Taxco, Derek Badillo Gómez, revelara a través de un documento enviado a la gobernadora Salgado Pineda que fue informado que todas las escuelas serán cerradas –cuatro en total– “debido a la proximidad del fin de su administración” y que la secretaria de Cultura declarara que no iba a iniciar con una nueva generación de alumnos sin tener la certeza de que la próxima administración estatal le daría continuidad (El Sur, ediciones del 6 y 7 de agosto, 2026), el artista comentó: “qué pena que sea un hecho, yo todavía tenía la esperanza de que siguieran, porque es un pretexto tonto decir que no podemos iniciar una nueva generación porque ya nos vamos; pues que la dejen iniciada y que gestionen recursos para que quede, por lo menos, para el arranque de la nueva administración, supongo que hay manera de hacerlo, ¿no?, y si no hay manera de dejar recursos asignados y guardados pues que arranquen y ya verá la próxima administración como sigue, pero se me hace muy, muy tonto, muestra de poco interés en la cultura decir que como ya no vamos a seguir cerramos; no es un pretexto válido”.
En charla telefónica, recordó el trabajo que ha costado traer esas escuelas a Guerrero, siendo la primera en 2013, la que actualmente administra el municipio de Acapulco, donde él fue de los primeros maestros.
“Fue mucho trabajo y mucho el esfuerzo para traer la primera, que se hizo con la voluntad del entonces presidente Luis Walton y el director de Cultura, Gabriel Brito, y aunque lo difícil después ha sido conservarla, porque hubo algunos intentos de cerrarla por algunas administraciones, siempre hubo una comunidad (cultural) que se opuso”.
Luego llegaron las del estado, continuó, en la época del gobernador Héctor Astudillo, “y ahora leo, y me da mucha tristeza enterarme que cierran, lo cual creo que es vergonzoso, ignominioso, porque en general han dado excelentes resultados, a pesar de todos los atrasos en los pagos y otras limitantes que tienen, como la falta de luz, problemas con el agua o también falta de materiales”.
El escultor, que además ha sido consejero municipal de Cultura, resaltó que las escuelas de iniciación artística brindan formación en un nivel inicial –con duración de tres años– y su propósito es conducir el proceso educativo a través del desarrollo de habilidades y actitudes en alguna de las cuatro disciplinas artísticas que imparten. “y a mí me parece un programa muy bien pensado, muy bien desarrollado y sí, funciona muy bien, incluso tenemos varios alumnos, por ejemplo, de la Escuela de Iniciación Artística de Acapulco que ya están en otras escuelas a nivel profesional”, lamentando así la reducción de oportunidades con el cierre de las escuelas administradas por el gobierno de Guerrero.
En ese sentido, Alfaro, más que aceptar que con el cierre de estas escuelas –Taxco, Acapulco, Chilpancingo y Pungarabato– el gobierno de Evelyn Salgado Pineda está tirando la toalla en materia cultural a poco más de un año del fin de su administración, aseguró que “la tiraron desde el principio, nunca les interesó mucho la cultura. O sea, hicieron una cultura chapucera, entre folclórica mal entendida y electorera, diría yo, con intenciones de posicionarse en determinados lugares, especialmente con el caso de la secretaria (Martínez Rebolledo) quien claramente se vio que benefició más a municipios como Iguala, que si no me equivoco es su tierra natal”.
“Entonces, para mí, el gobierno, puede decirse, tiró la toalla pero desde el principio… nunca se vio un programa serio de cultura, sólo hubo cultura de animación, tallercitos que no llevaban nada, exposiciones de muy mala calidad y eso lo digo sin denostar a los artistas que expusieron, más bien sin el apoyo, sin la curaduría, sin nada; la Secretaría de Cultura siempre tuvo la brújula perdida”.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


