El Otatal, Tecpan de Galeana, Guerrero, 1 de diciembre de 2025. Ayer comenzaron las actividades del homenaje al maestro y líder guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, a 51 años de su caída en combate en El Otatal, en la sierra del municipio de Tecpan de Galeana; su hija Micaela Cabañas Ayala señaló que los gobiernos de izquierda llegaron al poder debido a la sangre derramada por activistas como su padre, pero enarbolan “una bandera que no les corresponde”.
Dijo que “su ideario sigue vivo, el ideario del maestro Lucio y del Partido de los Pobres sigue vivo, puesto que las adversidades del pueblo no han terminado, se sigue teniendo necesidad”.
En la zona donde murió Lucio Cabañas se colocó una ofrenda para él y dos de sus compañeros de armas, también asesinados por el Ejército, Lino Rosas Pérez y Esteban Mesino Martínez. Además, se exigió la presentación con vida de Marcelo Serafín Juárez, detenido-desaparecido por militares.
El presidente del Consejo Directivo de la Fundación Lucio Vive, Cuauhtémoc Contreras Javier, precisó que el lugar en donde se hace el homenaje no es el sitio exacto en el que murió Lucio, es un poco más abajo, sobre el mismo lecho del río.
La vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Afadem), Tita Radilla Martínez, reveló que un testigo, informante de la policía en ese tiempo, “que nosotros conocíamos como madrina”, le dijo que Lucio acabó con su propia vida, y que Lino escupió al comandante que lo tomó de los cabellos y éste le disparó en la frente, y con ello, ambos se sacrificaron y evitaron la tortura, práctica común de los agentes de gobierno.
Antes de llegar al lugar en el que cayó el emblemático maestro, se hizo una concentración de activistas en la salida de la ciudad de Atoyac, en La Y Griega, donde unos 100 asistentes gritaron al unísono, “Lucio Vive, la lucha sigue”.
En el lugar se observó al ex miembro de la Comisión de la Verdad, Nicomedes Fuentes, a la hija del comandante Lucio, Micaela Cabañas, a la hija del luchador social asesinado Ranferi Hernández, Diana Itzel Hernández, a la dirigenta de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) Norma Mesino y a su padre Hilario, a la vicepresidenta de la Afadem, Tita Radilla, al ex gobernador Rogelio Ortega, al activista Cuauhtémoc Contreras y un contingente de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.
En las charlas de diferentes pequeños grupos que se formaron para organizar la salida, fue recurrente que destacaran la indignación que provocó el homenaje del gobierno de Evelyn Salgado Pineda al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, responsable de cientos de desapariciones forzadas, actividad por la que exigen una disculpa pública y la renuncia de la secretaria de Cultura, Aída Martínez Rebolledo.
Ya en el lugar en medio del bosque en la zona en la que murió Lucio Cabañas, se colocó una ofrenda con flores, frutas y paliacates.
Micaela Cabañas reprochó que el actual gobierno del estado no se vincule con las necesidades de la población, a pesar de que llegó debido a la lucha y el sacrificio de luchadores sociales, su padre entre ellos.
A cada momento los asistentes, acomodados entre ramas, piedras y en el arroyo seco en el que se atrincheró Lucio Cabañas Barrientos, lanzaron consignas por la presentación de los desaparecidos, justicia para los masacrados por el Estado y la libertad de los presos políticos, y la más recurrente: “Lucio vive, vive”.
De la persecución del Estado a su padre, Micaela expuso: “hace 51 años, siete batallones del Ejército rodearon este lugar como si se tratara de una persona que dañara al pueblo, pero la historia nos ha dado la razón, Lucio no era un asesino ni un guerrillero, ni un robavacas, quizás lo hacía por necesidad si lo llegó a hacer, quizás su lucha para muchos fue ofensa, pero para el pueblo es digno de recordar porque existió alguien que sí se preocupó por las causas justas, que sí luchó por ustedes, por nosotros, porque todos tuviéramos mejores condiciones de vida”.
“Su ideario sigue vivo, el ideario del maestro Lucio y del Partido de los Pobres sigue vivo, puesto que las adversidades del pueblo no han terminado, se sigue teniendo necesidad y se seguirá teniendo mientras los gobiernos se abanderen con una bandera que no les corresponde, y al final ni siquiera dejen la puerta abierta a las necesidades de la población a la que representan”.
“Espero que este homenaje a los 51 años les siga recordando a los gobiernos de izquierda que ahora nos representan, que hubo alguien que luchó y que murió por esta patria, y por este beneficio democrático que hoy se goza”.
Reconoció la valentía y fortaleza de Lino y de Esteban, y demandó la presentación con vida de Marcelo.
Expuso que las autoridades no han dado respuesta, “no hay una reparación del daño, ni hay quien nos responda con justicia hasta este momento”.
En medio de una campaña de artistas, académicos y luchadores sociales debido al homenaje del gobierno de Evelyn Salgado al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, quien abusó sexualmente de su mamá y es responsable de cientos de desapariciones en el estado durante el terrorismo de Estado, advirtió, “seguiremos exigiendo y seguiremos recordando a quien sí tengamos que recordar, y seguiremos honrando a quien sí tengamos que honrar”.
“La Costa Grande siempre tendrá su héroe, y su héroe es el maestro Lucio Cabañas y lo seguirá siendo hoy, mañana y siempre”, cerró, lo que le valió casi un minuto de aplausos.
Lucio se inmoló para que el Ejército no se lo llevara vivo, revela Tita Radilla la versión de un testigo
En ese emotivo ambiente, también se vio a Margarita Serafín, hermana de Marcelo, a Silvana Rosas Pérez, hermana de Lino, Guillermina Cabañas, ex guerrillera, integrante del Partido de los Pobres, quien habló de ambos.
A Lino lo recordó como “muy alegre, tocaba la guitarra, yo le pedía mucho que tocara Mi árbol y yo, el otro era muy joven, se casó muy joven, su hijo vive en Estados Unidos, no ha podido venir debido a las políticas del criminal de Donald Trump”.
Mencionó que sus últimos días sufrieron mucho porque “el gobierno ya no dejaba pasar nada, ni alimentos ni medicinas, teníamos que sobrevivir como pudiéramos, pido un aplauso para ellos”.
Tita Radilla expuso que además de Marcelo, hay otro hombre detenido por el Ejército, se observa en fotografías difundidas por las fuerzas armadas pero no lo han podido identificar. “Es Pedro Mesino Benítez, no se ha mencionado”, respondió la longeva ex guerrillera.
Tita expuso que los tres guerrilleros caídos y los dos detenidos-desaparecidos por el Ejército buscaban cambios sustanciales en la calidad de vida de la población.
“Yo la información que tengo de un testigo presencial de los hechos, es que le hablaron al capitán para decirle que Lucio había caído, y que él corrió y le disparó a Lucio, pero Lucio ya estaba muerto, lo que quiere decir que el maestro se inmoló, el maestro ofrendó su vida por su causa, por esa causa noble, por su pueblo”.
“Yo lo entiendo así porque siento que si lo hubieran agarrado vivo lo hubieran destrozado, hoy sabemos de la tortura que sufrieron nuestros familiares desaparecidos”.
“También me contó que Lino y Esteban fueron tomados como rehenes, y que ese mismo capitán, antes de que muriera Lucio, ya los tenía detenidos, agarró del pelo a Lino y lo levantó y con palabras groseros le preguntaba que dónde estaban los demás, Lino lo que hizo fue que levantó la cara y le tiró un escupitajo en la cara, el hombre se sacó el arma y le dio un balazo en la frente”.
“Los restos de Lino y Esteban fueron recuperados, cuando nos entregaron los restos lo primero que hice fue ver la cabeza de Lino para ver si tenía el orificio, y sí, efectivamente lo tenía, por eso creo lo que ese hombre me dijo”.
“Además me dijo que a Marcelo se lo llevaron con el cuerpo de Lucio en un helicóptero”, reveló.
Se esperaba que llegara “la vieja guardia” de la lucha social, y lo hizo, pero sorprendió que llegaron con sus hijos, sobrinos y nietos, quienes se sumaron a las consignas como la siguiente generación en resguardo de la memoria popular.
También acudió una representación de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), Guillermo Sotelo de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) y la alcaldesa de Tecpan, Alba Soberanis Hernández.
La presidenta municipal dijo que Lucio luchó en contra de gobiernos represivos, “yo estoy orgullosa de estar en el movimiento. Me siento orgullosa de ser del equipo de (el fundador de Morena) César Núñez Ramos, buscamos el poder para el bien de todos”.
Cuauhtémoc Contreras recordó que en 1974, Lucio Cabañas se refugió en El Otatal, ante “una represión sin precedentes. Hubo comunidades completas desaparecidas por militares. En los retenes les quitaban el alimento. La sierra sufrió de hambruna, el Ejército tenía copados los caminos”.
Reprochó que el gobierno del estado celebrara un homenaje “al asesino, perpetrador de crímenes de lesa humanidad, la memoria debe de seguir, tenemos que transmitir a los jóvenes, que no se pierda la lucha, en cada momento que podamos hay que hacer honor a los compañeros”, pidió.
Ovidio Román Cuevas hizo una propuesta para que en el lugar se haga un museo, “para quien ofrendó su vida por nosotros”, en referencia a los guerrilleros y simpatizantes asesinados.
“El gobierno anda homenajeando al verdugo de los compañeros, y dando espaldarazo al rector más rata, que se ha enriquecido a costa de los estudiantes”, señaló.
El homenaje terminó con cantos prehispánicos de un ritual nahua, “en esta tierra sagrada para los luchadores sociales”.
Rosendo Betancourt Radilla


