
Ciudad Altamirano, Guerrero, a 25 de junio de 2026.- Este miércoles se cruzó la festividad del Día del San Juan con el partido de la selección mexicana en el mundial, pero el público no disminuyó y los cerros se abarrotaron a lo largo y ancho de Tierra Caliente, en donde la costumbre es subir con vestimenta de roja.
Desde las 5 de la tarde comenzaron a subir las familias, que por tradición realizan un convivió en las faldas de los cerros o en la punta de las lomas, con carne asada y refrescos, además de que se rompen piñatas y cascarones de huevo con confeti o harina.
Esta festividad tradicional en Tierra Caliente es una de las más importantes, porque se celebra en todos los municipios y en la mayoría de las comunidades.
Lo tradicional es subir un cerro o la loma vestidos de color rojo. Ya arriba se realiza la fiesta familiar, ahora con la modernidad, la venta de espuma forma parte de la tradición para los juegos con los niños y los jóvenes.
En lugares como Cutzamala y Arcelia, los ayuntamientos anunciaron la colocación de pantallas gigantes para que la gente pudiera ver el partido de fútbol, como una forma de contribuir al festejo. En lugares como en Ciudad Altamirano hubo particulares que colocaron sus pantallas gigantes.
La Dirección de Protección Civil de Pungarabato esperaba menos gente en el cerro, considerando la efervescencia del mundial, pero conforme fueron avanzando las horas, subió tanta gente al cerro Chuperio que para las 7 de la tarde contabilizaron más de 4 mil personas.
Con el paso de los años, la Iglesia católica separó la actividad popular de la religiosa. En la actualidad, la parte religiosa del Día de San Juan se celebra dentro de catedral.
En Arcelia, el camino de más de 3 kilómetros para llegar a la parte alta del cerro en esta temporada conforma una imagen especial, de gente vestida de rojo que camina entre las veredas.
Esta fiesta tiene tres vertientes, la parte religiosa, que recuerda la muerte de Juan El Bautista y el escurrimiento de sangre, lo que se representa con las personas vestidas de rojo. También marca el inicio de la temporada de lluvias y la aparición de los jumiles, que son insectos de color rojo, que abundan en estas fechas de las primeras aguas en los cerros.
Pero además, la fiesta se relaciona con la época cuando la creciente de los ríos Balsas y Cutzamala inundaba la parte central de Ciudad Altamirano pues las dos corrientes terminaban juntándose y cubriendo todos los campos de la ciudad.
Cuenta la leyenda que el primer evangelizador de esta región, fray Juan Bautista de Moya, cruzaba los ríos montado en caimanes para poder llegar a atender a la gente.
Además de que en esta temporada la gente vivía en los montes porque temían a las inundaciones, pero fray Juan Bautista Moya le pidió a la gente que ya no se subieran a los cerros sino que habitan en la parte de abajo, porque por su edad le era más difícil subir, para lo cual hizo la promesa de que Dios no volvería a inundar Ciudad Altamirano, que en prenda de su promesa dejaría sepultado su báculo en la cruz del centro de la catedral, como señal.
Esto permitió que la gente bajara de los cerros y habitara también la parte que ahora ocupa Ciudad Altamirano.
Es Fray Juan Bautista Moya el primer evangelizador de Tierra Caliente, a quien se le recuerda en este día.
Texto y foto: Israel Flores


