
Arturo Martínez Nateras
Nacer en Tuxpan, Michoacán, el 5 de mayo de 1940.
Ver la luz el mismo día que Carlos Marx es una audacia desmesurada. El Año de 1940 termina la Revolución Mexicana, empieza el predominio capitalista en México y la adhesión anticomunista del gobierno.
¿A quién se le ocurre?
En 1940 el mundo está a principios de la Segunda Guerra mundial. El Partido Comunista Mexicano había llegado a la cúspide de su desarrollo bajo la batuta del núcleo de dirección que encabezó Hernán Laborde, el más exitoso y atinado dirigente en la historia del comunismo mexicano. En 1940 durante el Congreso Extraordinario son expulsados del PCM: Hernán Laborde y Valentín Campa dando origen al lapso del PCM dirigido por los equipos de Dionicio Encina, la historia de las crisis sucesivas y de los errores fatales, la curva de la historia del PCM giró de la tendencia al ascenso a la crisis y al declive, a cierto viraje al crecimiento en los años sesenta/setenta hasta la fusión/disolución (1981) en el PSUM/PMS y la liquidación por auto exterminio en 1989.
¿A quién se le ocurre nacer el año del atentado de Siqueiros a León Trotsky y luego de su ejecución criminal? Nacer el año de la elección de Manuel Ávila Camacho, en la década de la irrupción de volcán Paricutín que nos bañaba de arena volcánica, año (1943) cuando mi padre fue elegido presidente municipal y para colmo nacer el 5 de mayo, día cuando se fundó el PRD, el día de la Batalla de Puebla y de la victoria del ejército rojo sobre los nazis… El 5 de mayo de 1966 Javier Barros Sierra acepta ser rector de la UNAM, un día así murió Farabundo Martí y nació el periódico guerrerense El Sur de Acapulco.
Nos marcó la posguerra, la construcción de la ONU, de la UNESCO, la FAO, la FMJD, la UIE; la Guerra Fría, la OTAN, nos benefició el desarrollismo, los frutos de las transformaciones de la Revolución Mexicana, el Estado de bienestar, los avances tecno-lógicos, la carrera espacial, el auge del socialismo, las revoluciones, la contracultura. Somos el 68 con todas sus consecuencias como revolución mundial y de ribete participamos en la primera derrota electoral del PRI, en la cuarta revolución industrial, en el derrumbe de la URSS, del muro y del socialismo de Estado… Participamos en la revuelta electoral del 88 y en la rebelión de 2018
Y henos aquí testigos, víctimas y protagonistas de este cambio de era…
¿Será contagioso? Estudiar la primaria en la escuela federal Isaac Arriaga, el socialista y comunista michoacano, compañero entrañable del general Francisco J Mújica.
Nacer en Tuxpan es crecer en un medio insuperable fundado con grandes raíces culturales otomíes, purépechas, por evangelistas que dejaron huella en dos joyas del esplendor hispano del arte barroco: El cuadro Ánimas de Villalpando y el Templo al señor Santiago de Pedro de Arrieta, las pinturas rupestres, la abundancia de vestigios originarios, testigos de la resistencia contra Axayácatl…
Nacer en un pueblo en la historia. ¿A quién se le ocurre?
Pues a mí. Este michoacano que vivió lo mejor de su existencia como pinche organizador y agitador comunista. Nacer, contraer matrimonio en mayo, mes de las rosas y de las flores. De memoria voy a contar algunos pasajes del agitador comunista, del político escribano y aprendiz de escritor. En general he dejado testimonio escrito y publicado en mis libros pero como casi todos están agotados y son difíciles de conseguir los estoy subiendo a la red para acceso gratuito en un blog: www.arturomartineznateras.mx
Intentaré contarles algunas andanzas no tocadas o poco comentadas. Nací en Tuxpan, Michoacán, el 5 de mayo de 1940. Tengo 85 años.
Sobreviví a la represión, a la prisión política, construimos a la CNED y conseguimos el registro del PCM, algo hicimos para transformar a México. Participé en las revueltas electorales y en la creación de una nueva cultura política, confieso que he escrito y dejado mi testimonio. Y ahora vivo con la alegría de una victoria histórica de nuestra generación. La Recomendación 98VG / 2023 de la CNDH que nos reivindica. Los registros y reconocimiento oficial de víctimas y protagonistas por la CEAV y el CIE.
Lo mejor de mi vida es María de la Luz, compartir con ella su brillo, el amor y la pasión; mis tres hijos guapos, inteligentes y autosuficientes, cada uno con luz propia, mis seis nietos, un chingo de amigos y de camaradas. Mis cuatro hermanas vivas y un montón de sobrinos y sus respectivas descendencias.
¡Vivir es amar!
¡Vivir es luchar!
¡Vivir es beber!


