7 diciembre,2024 9:49 am

Aborda Brenda Ríos con humor los sueños de la burocracia en Aspiraciones de la clase media

La obra de la escritora acapulqueña es reeditada en México y presentada el pasado martes 3 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Acapulco, Guerrero, 7 de diciembre de 2024. Si de algo está segura la escritora acapulqueña Brenda Ríos es que la libertad es cara. No obstante, no cambia ninguno de sus más de 10 años de freelance luego de que trabajara por otros tantos dentro de una asfixiante oficina.

De ello, de sus tiempos de oficinista, va el libro Aspiraciones de la clase media que, editado en España en 2018 fue reeditado para México y presentado el pasado martes 3 de diciembre en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

“La mayor aspiración de mi familia / de mi generación / de mis amigos / es tener un buen empleo. / Cualquier empleo. / Una plaza fija. / Vacaciones pagadas, prestaciones, café ilimitado, / clips metálicos, / fotocopiadora en un cuarto aparte, / persianas de plástico [tiras de algo blanco que permanece]: / qué belleza el pvc fracturado. / No podemos aspirar a más porque no hay más. / Lo sé, lo sabe mi familia, mis amigos, mi generación entera”.

Una especie de oda al godinato, bromeó la escritora durante la breve charla telefónica en la que explicó, la rutina, la repetición y los problemas propios del día a día son expuestos con toda su seriedad y malidicencia, pero también con humor.

Estoy contenta, dijo, “fue un proyecto que yo quería hacer porque el libro salió en España en 2018 pero quería que saliera en México, donde a mí me interesa publicar y en este caso y para esta edición se contó con las ilustraciones de Verónica Bujeiro”, una gran dramaturga, guionista e ilustradora mexicana.

Lo anterior, gracias a la colaboración entre la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) bajo la supervisión de la editora Gabriela Esquivel y será en las próximas semanas que se distribuya con la idea de llegar “con todo” a la próxima Feria del Libro de Minería que se llevará a cabo en febrero del próximo año, aseguró.

De la obra, abundó, busca reflejar los anhelos, preocupaciones, desengaños y sueños rotos de la clase media mexicana principalmente de la burocracia, trabajadores con bajos sueldos o personas sin expectativas de mejor futuro, “adultos jóvenes de una generación desengañada y lúcida, pero a un tiempo desinteresada y desapasionada”.

“Que te haces una hora o más al trabajo, que estás todo el día en la oficina, que vas a comer con tus compañeros de trabajo, que te haces una hora o más de regreso, que llegas a tu casa y no hay luz y si la hay, es tan solo para ver la televisión, comer algo ligero y dormir para volver a empezar”.

“Es, la rutina laboral principalmente, lo cotidiano laboral, lo vida rutinaria; cómo es que puede ganarse así la vida y eso, un libro que incluso considero que tiene un humor, un humor triste, resignado porque tienes que ganarte la vida de la manera que jamás pensaste siendo el único sueño la jubilación”.

De hecho, ella misma probó esta vida rutinaria por muchos años.

“El libro surge ya que dejé de trabajar en una oficina por varios años, y para mí es como un canto triste de la vida de muchos que ni siquiera tienen tiempo para cuestionarse si están bien o no, o sobre el tipo de vida que llevan, simplemente sobreviven; lo que más podría estimularte a lo largo de tantos meses así es que luego de un año tienes un periodo de vacaciones y ya, listo”, comentó con pena.

“Cuando renuncié es que empiezan a salir estos poemas, este tipo como crónicas extrañas, aterrizadas, pensadas, no con la idea de hacerse la víctima sino de eso, reflexionar en torno a las decisiones que uno toma, que uno deja; es como tener el amor de tu vida y no te das cuenta hasta que un día dices ay, caray sí era pero ya se fue”.

En medio de estas reflexiones acepta que este tipo de vida tiene sus bemoles, ya que si bien se confina al espíritu humano a cuatro paredes –aunque suene muy filosófico–, por otro lado “la libertad es muy cara”.

“Eso de pagarse sus propias medicinas, sus propios médicos, eso de no tener jubilación ni pensión, sin prestaciones, sin derechos, en medio de la pauperización que existe del empleo en sí, al final hasta se ve (lo de ser oficinista) como una buena opción”.

“En mi caso al menos gané que la cabeza volviera a funcionar, llevo 10 años de freelance y tiene muchas ventajas, pero como todo desventajas, pero estoy mejor”.

La escritora acapulqueña destacó que como parte de sus actividades en la FIL también presentó el tomo número 4 de El ensayo, antología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que editada por ella, reúne a 29 autores de México, Chile, Argentina y Brasil, para mostrar distintas perspectivas del ensayo, un género con capacidad para generar diálogos entre disciplinas, culturas y generaciones, según sus presentadores en el acto realizado en el Salón A del Área Internacional de la feria en el segundo día de actividades.

Así, este tomo que forma parte de una serie iniciada en 2019 por la Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura de la propia UNAM, “busca ser un punto de referencia, de comparación con las ediciones anteriores elaboradas por Héctor Manuel Perea, Geney Beltrán y Luis Jorge Boone”.

Escritores destacados como Cristina Rivera Garza, Álvaro Enrigue o María Negroni, colaboran en esta antología.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano