
Texto: DPA / Foto: Vatican News (Sitio web)
Roma, Italia, 10 de octubre de 2018. El papa Francisco comparó hoy el aborto con “pagar a un sicario para resolver un problema” durante su audiencia general semanal en la plaza de San Pedro del Vaticano.
“¿Cómo puede ser terapéutico, civil o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente e indefensa en su nacimiento?”, preguntó el pontífice argentino ante la multitud.
“¿Es justo quitar una vida humana para resolver un problema? (…) ¿Es justo pagar a un sicario para resolver un problema?”, cuestionó también. “No se puede, no es justo quitar la vida a un ser humano, incluso pequeño, para resolver un problema. Es como pagar a un sicario para resolver un problema”, añadió.
El líder de la Iglesia católica se refirió también a los casos en los que se descubre una discapacidad durante el embarazo. “Los padres, en estos casos dramáticos, necesitan una verdadera cercanía, una verdadera solidaridad, para afrontar la realidad superando temores comprensibles”, apuntó.
“En cambio, a menudo reciben consejos apresurados para interrumpir el embarazo”, apuntó.
“Un niño enfermo es como toda persona necesitada en la tierra (…): él, ella, que se presenta como un problema, es en realidad un don de Dios que puede sacarme del egoísmo y hacerme crecer en el amor”, dijo.
A pesar de ser considerado más progresista que sus predecesores, Francisco no cambió la doctrina de la Iglesia respecto a cuestiones como el aborto, la planificación familiar o las relaciones sexuales.
Sin embargo, comenta con menor frecuencia dichas cuestiones polémicas, argumentando que la Iglesia católica debería centrarse menos en imponer doctrina y más en llegar a los que se alejan de ella y en los necesitados.
En abril, Francisco dijo que ayudar a los pobres y desamparados debería ser más importante que combatir el aborto.
Para la Iglesia católica, sin embargo, el aborto es un pecado grave. De hecho, prevé la excomunión para los que lo practiquen. No sólo la mujer, sino también el médico y el compañero de la mujer, si es que la presionó para abortar, quedan excluidos de los sacramentos.
Hace dos años, Francisco causó furor con su decisión de permitir a los sacerdotes perdonar este “pecado” a las mujeres. Pero eso no hizo que modificara su postura al respecto.
En junio pasado, cuando en Argentina un proyecto para legalizar el aborto había recibido media sanción en la Cámara de Diputados, el argentino comparó el aborto en casos de enfermedad del feto con las prácticas de los nazis para purificar la raza. “Hoy se hace lo mismo pero con guantes blancos”, sostuvo.
La comparación de hoy entre contratar a un sicario e interrumpir un embarazo recibió duras críticas.
“Son palabras preocupantes pero poco sorprendentes”, señaló Adele Orioli, de la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas (UAAR) de Italia. “Se sabe que la Iglesia siempre se permitió decir de todo sobre los cuerpos y las decisiones de las mujeres. Y el ‘revolucionario’ Francisco no es una excepción”.
Los “sicarios” son los médicos que se niegan a practicar un aborto a mujeres cuyas vidas corren peligro o aquellos que llevan a cabo ataques letales contra clínicas abortistas, añadió Orioli.
El momento de las declaraciones de Francisco es delicado. Estos días obispos de todo el mundo están reunidos en un sínodo en Roma, que este año analiza las necesidades de la juventud. Para los jóvenes temas como sexualidad, aborto, homosexualidad y derechos de las mujeres son especialmente importantes. A muchos les gustaría que la Iglesia fuera más abierta en esos temas.
“¿Cómo puede ser terapéutico, civil o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente e indefensa en su nacimiento?”, preguntó el pontífice argentino ante la multitud.
“¿Es justo quitar una vida humana para resolver un problema? (…) ¿Es justo pagar a un sicario para resolver un problema?”, cuestionó también. “No se puede, no es justo quitar la vida a un ser humano, incluso pequeño, para resolver un problema. Es como pagar a un sicario para resolver un problema”, añadió.
El líder de la Iglesia católica se refirió también a los casos en los que se descubre una discapacidad durante el embarazo. “Los padres, en estos casos dramáticos, necesitan una verdadera cercanía, una verdadera solidaridad, para afrontar la realidad superando temores comprensibles”, apuntó.
“En cambio, a menudo reciben consejos apresurados para interrumpir el embarazo”, apuntó.
“Un niño enfermo es como toda persona necesitada en la tierra (…): él, ella, que se presenta como un problema, es en realidad un don de Dios que puede sacarme del egoísmo y hacerme crecer en el amor”, dijo.
A pesar de ser considerado más progresista que sus predecesores, Francisco no cambió la doctrina de la Iglesia respecto a cuestiones como el aborto, la planificación familiar o las relaciones sexuales.
Sin embargo, comenta con menor frecuencia dichas cuestiones polémicas, argumentando que la Iglesia católica debería centrarse menos en imponer doctrina y más en llegar a los que se alejan de ella y en los necesitados.
En abril, Francisco dijo que ayudar a los pobres y desamparados debería ser más importante que combatir el aborto.
Para la Iglesia católica, sin embargo, el aborto es un pecado grave. De hecho, prevé la excomunión para los que lo practiquen. No sólo la mujer, sino también el médico y el compañero de la mujer, si es que la presionó para abortar, quedan excluidos de los sacramentos.
Hace dos años, Francisco causó furor con su decisión de permitir a los sacerdotes perdonar este “pecado” a las mujeres. Pero eso no hizo que modificara su postura al respecto.
En junio pasado, cuando en Argentina un proyecto para legalizar el aborto había recibido media sanción en la Cámara de Diputados, el argentino comparó el aborto en casos de enfermedad del feto con las prácticas de los nazis para purificar la raza. “Hoy se hace lo mismo pero con guantes blancos”, sostuvo.
La comparación de hoy entre contratar a un sicario e interrumpir un embarazo recibió duras críticas.
“Son palabras preocupantes pero poco sorprendentes”, señaló Adele Orioli, de la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas (UAAR) de Italia. “Se sabe que la Iglesia siempre se permitió decir de todo sobre los cuerpos y las decisiones de las mujeres. Y el ‘revolucionario’ Francisco no es una excepción”.
Los “sicarios” son los médicos que se niegan a practicar un aborto a mujeres cuyas vidas corren peligro o aquellos que llevan a cabo ataques letales contra clínicas abortistas, añadió Orioli.
El momento de las declaraciones de Francisco es delicado. Estos días obispos de todo el mundo están reunidos en un sínodo en Roma, que este año analiza las necesidades de la juventud. Para los jóvenes temas como sexualidad, aborto, homosexualidad y derechos de las mujeres son especialmente importantes. A muchos les gustaría que la Iglesia fuera más abierta en esos temas.
Mayoría de católicos quiere que Iglesia suavice postura sobre gays
Una clara mayoría de católicos quiere que la iglesia suavice su postura sobre la homosexualidad, según una encuesta difundida hoy en Roma.
El sondeo de YouGov fue realizado en los ocho países católicos más grandes del mundo: Brasil, México, Colombia, Filipinas, Estados Unidos, Francia, España e Italia.
Un 59 por ciento de los encuestados señalaron que la Iglesia católica “debería reconsiderar su actual enseñanza sobre los temas LGBT”, señala un comunicado dado a conoce en una conferencia de prensa en la capital italiana.
El porcentaje aumenta a 65 por ciento entre los católicos bautizados y a 63 por ciento entre los católicos practicantes, señala el sondeo, encargado por la campaña internacional Equal Future 2018.
“Estos resultados son un aviso a la jerarquía de la Iglesia católica de parte de sus miembros de que es tiempo de cambiar su postura hacia las personas LGBT”, señaló el director de Equal Future, Tiernan Brady.
En el Vaticano se está celebrando actualmente un sínodo de obispos, que se centra en temas relacionados con la juventud, entre ellos, cómo tratar a jóvenes con tendencias homosexuales.
“Sería un descuido increíble y un reproche a los fieles y a los jóvenes si (el sínodo) no se refiere al daño causado a niños y jóvenes por el estigma hacia la comunidad LGBT”, sostuvo Brady.
En junio, un documento de trabajo para el sínodo reconocía que a jóvenes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) les gustaría que la Iglesia católica estuviera más atenta a sus necesidades.
Sin embargo, no se espera que los obispos modifiquen las enseñanzas de la iglesia que reconoce sólo matrimonios heterosexuales y recomienda una vida de castidad para los homosexuales.
El sondeo de YouGov fue realizado en los ocho países católicos más grandes del mundo: Brasil, México, Colombia, Filipinas, Estados Unidos, Francia, España e Italia.
Un 59 por ciento de los encuestados señalaron que la Iglesia católica “debería reconsiderar su actual enseñanza sobre los temas LGBT”, señala un comunicado dado a conoce en una conferencia de prensa en la capital italiana.
El porcentaje aumenta a 65 por ciento entre los católicos bautizados y a 63 por ciento entre los católicos practicantes, señala el sondeo, encargado por la campaña internacional Equal Future 2018.
“Estos resultados son un aviso a la jerarquía de la Iglesia católica de parte de sus miembros de que es tiempo de cambiar su postura hacia las personas LGBT”, señaló el director de Equal Future, Tiernan Brady.
En el Vaticano se está celebrando actualmente un sínodo de obispos, que se centra en temas relacionados con la juventud, entre ellos, cómo tratar a jóvenes con tendencias homosexuales.
“Sería un descuido increíble y un reproche a los fieles y a los jóvenes si (el sínodo) no se refiere al daño causado a niños y jóvenes por el estigma hacia la comunidad LGBT”, sostuvo Brady.
En junio, un documento de trabajo para el sínodo reconocía que a jóvenes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) les gustaría que la Iglesia católica estuviera más atenta a sus necesidades.
Sin embargo, no se espera que los obispos modifiquen las enseñanzas de la iglesia que reconoce sólo matrimonios heterosexuales y recomienda una vida de castidad para los homosexuales.
https://suracapulco.mx/2018/09/15/un-mafioso-no-es-un-cristiano-papa-francisco/
