
Guadalajara, Jalisco, 11 de julio de 2025.- Durante todo 2024 un total de 403 niñas y adolescentes menores de 15 años se convirtieron en madres; en la mayoría de los casos el progenitor fue un hombre mayor de edad, incluso llegando a rebasar los 50 años, según datos revelados por la Dirección General de Información en Salud (Dgis).
De acuerdo con académicas y activistas que integran la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddser Jalisco), los datos reflejan que las menores de edad están siendo víctimas de abuso sexual.
En la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), el municipio con mayor incidencia es Tlajomulco, que registra 50 casos, seguido de Zapopan con 42, Tlaquepaque con 32, Guadalajara con 27, El Salto con 24 y Tonalá con 23.
En el interior del Estado, Puerto Vallarta y Ocotlán encabezan la lista con 14 y 13 casos respectivamente.
Sobre la diferencia de edades entre la niña gestante y el progenitor, Tlajomulco registró en 2024 el caso con mayor diferencia de edad; al momento de parir la víctima tenía 12 años, mientras que el abusador 50, es decir, una diferencia de 38 años.
Un caso similar se registró en Tlaquepaque, donde una joven de 15 años se convirtió en madre tras ser abusada por un hombre de 51 años, es decir, 36 años mayor que ella.
Al respecto, la representante en Jalisco de Ddeser, Patricia Ortega, expuso que estos casos son recurrentes en el Estado debido a la falta de atención efectiva y articulada por parte de las instituciones encargadas de prevenir y atender los casos de abuso.
Por ejemplo, a pesar de que en casos de violación la autoridad está obligada a ofrecer el aborto como una alternativa, es común que las menores no reciban esta información.
“El problema mayor es en el personal que tiene un contacto directo con las niñas. Por ejemplo en los centros de salud al interior del Estado reciben a la niña embarazada y lo que hacen es dar la atención hasta el término del embarazo () a veces nos han llegado a decir ‘es que aquí así se usa, las niñas se casan con hombres ya grandes'”, explicó Ortega.
En el caso de la Fiscalía Estatal, las activistas también han identificado que las denuncias no llegan a sentencias condenatorias; también, que aunque en algunos casos hubo abuso sexual o violación, las investigaciones terminan por ser clasificadas como maltrato infantil u otros delitos, pues es común que las niñas sean manipuladas por sus abusadores para declarar en contra de sus propias familias.
Las expertas hicieron un llamado a cumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-046, y los protocolos con los que ya cuenta el Estado, como la Ruta NAME elaborada en la administración pasada por Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Gepeajal).
También exhortaron a la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) a implementar de forma efectiva la educación sexual integral, y a las universidades donde se imparten carreras del área de la salud, a incluir en la currícula materias relacionadas con derechos sexuales y reproductivos con perspectiva de género.
Agencia Reforma


