
El Frente Guerrerense para el Rescate del Campo reprochan la opacidad o el subejercicio del presupuesto de 2 mil 500 millones de pesos de la Sagadegro de los últimos cuatro años
Chilpancingo, Guerrero, 11 de febrero de 2026. Los fenómenos naturales, las plagas y la falta de apoyo gubernamental están acabando con la producción en el campo de Guerrero, denunciaron en conferencia de prensa dirigentes de organizaciones del Frente Guerrerense para el Rescate del Campo.
Además, reprocharon la opacidad o el subejercicio del presupuesto destinado a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro) de los últimos cuatro años, con un monto de 2 mil 500 millones de pesos.
Pablo Jaimes Pineda, representante de los productores de coco, dijo que hay un total abandono en ese sector, a pesar de que Guerrero ocupa el primer lugar nacional en producción, con 30 mil hectáreas sembradas y 20 mil productores, “pero estamos abandonados desde hace más de 20 años”.
Contó que las palmeras han sido devastadas por la tormenta Manuel, así como por Otis en 2023, además de las plagas, y aun no se han renovado las palmeras, “es urgente que nos regresen a ver los gobiernos federal y estatal y los diputados, que son los que asignan los recursos para el campo”.
José Ángel Mena, presidente del Comité Nacional de la Palma de Coco, pidió a la gobernadora Evelyn Salgado que se reactive un subsidio autorizado por decreto en el gobierno de René Juárez Cisneros y que les retiraron a partir de este gobierno.
Pablo Jaimes también habló de los problemas que enfrentan los mangueros, que enfrentan una plaga de antracnosis, que le está pegando fuerte a los árboles, “y el gobierno no ha asignado recursos para combatirla”.
El dirigente de la Central Campesina Independiente (CCI), Maclovio Avilés García, denunció que todas las cadenas productivas están abandonadas, “en Guerrero los sistemas-producto no son atendidos por nadie. La producción va bajando cada día más y así vamos a seguir, porque a los gobiernos no les importa la producción en el campo”.
El presidente del Sistema-Producto Maíz, Marco Antonio Reyes Campos, declaró que a pesar de que este ciclo primavera-verano hubo un ligero incremento en la producción por el buen temporal, el rendimiento se ha estancado debido a que los costos de producción han aumentado y el precio del maíz ha sido volátil.
Informó que aun cuando existe un precio de garantía de 7 mil 200 pesos, en el mercado libre el precio varía entre los 4 mil 500 y 5 mil 500 la tonelada.
Explicó que se producen por temporada unas 500 mil toneladas de maíz blanco, que pudiera quedarse para los guerrerenses, “pero la estrategia del gobierno federal no es la correcta, ni bien aplicada”.
Añadió que el de los precios de garantía, si bien es un buen programa, no se ha aplicado bien en Guerrero, puesto que el máximo que ha acopiado Alimentación para el Bienestar, (antes Segalmex), son 70 mil toneladas.
Recordó que para este año se había prometido comprar, a través de precios de garantía, 180 mil toneladas, pero “no se está cumpliendo con la meta”.
Declaró que han insistido a los gobiernos federal y estatal que usen la infraestructura de acopio que ya existe, pero no han tenido res-puesta, y por ello “el programa, que aparenta ser bueno, ha causado un impacto a medias por el retraso en la apertura de las bodegas”.
“Además de que el pago no se ha realizado como se anunció, se ha retrasado y no se va a cumplir con la meta prometida de las 180 mil toneladas, pues andarán ahorita en 40 mil”.
Del Programa de Fertilizante dijo que los dos paquetes que entregan al productor son insuficientes y así no se puede ser autosuficiente, “a pesar de que el potencial en la entidad es alto y podemos estar a la altura de los estados del norte, pero necesitamos más apoyo”.
También criticó que la mayor parte del apoyo se concentra en las regiones Montaña y Centro, que no son tan productoras como Costa Chica, Norte y Tierra Caliente.
“Si no llega realmente a quienes sembramos y producimos de manera comercial, el programa no basta, no está impactando en la producción”, reclamó.
Dijo que este año es decisivo, porque se revisará el Tratado de Libre Comercio en junio y julio, “nosotros estamos pugnando porque los granos básicos se saquen del tratado y sea el Estado quien regule el precio”, pero insistió en que los coyotes lo están comprando a 4 mil 500 la tonelada y los productores siguen a expensas del coyotaje, del intermediarismo y de la especulación comercial de las grandes empresas, como Minsa y Carjil.
El dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), Ventura Reyes, agregó que los productores de maíz están en quiebra porque ya no es rentable el cultivo, “ya producen sólo por vocación y porque siempre lo han hecho y no pueden abandonar su actividad, porque tendrían que irse de mojados o irse a las ciudades”.
Indicó que igual pasa con la jamaica, que prácticamente está desaparecida, “dejaron de producir porque fueron abandonados y el precio bajó por la entrada de la que llega de China y que estamos consumiendo a menor precio, pero a menor calidad. Así está ocurriendo con todos los productos”.
El dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias, Evencio Romero, informó que desde 2018 desaparecieron todos los programas que había para la producción, “lo que implica que ya no se están produciendo suficientes alimentos y la canasta básica ya se integra, en su mayoría, por productos del extranjero” cuando al gobierno le sale mucho más caro invertir en la importación que en el campo.
También criticó el “manejo opaco” del presupuesto. Informó que los cuatro presupuestos que se han aprobado en los últimos años, de 2022 a 2025, suman alrededor de 2 mil 500 millones de pesos, “es la fecha que no nos han informado donde se invirtieron”.
Recordó que el 4 de diciembre pasado, la gobernadora Evelyn Salgado se comprometió en una reunión a que el secretario de Finanzas, Raymundo Segura Estrada, comparecería ante el Consejo de Desarrollo Rural, el 19 de diciembre, para que informara sobre en qué se aplicaron esos recursos, pero que incumplió.
Recordó que allí estuvo el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, quien también firmó la minuta.
Agregó que sólo con respecto al presupuesto de 2025, de los 401 millones que se aprobaron, no se había utilizado un solo peso y en esa reunión lograron que se etiquetaran 20 millones de pesos, que “apenas se están liberando”.
El otro acuerdo fue que gestionarían una reunión con los diputados de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, para revisar el presupuesto para la Sagadegro de 2026 y tampoco se cumplió.
Denunció que de los 401 millones de pesos del presupuesto que se aprobó en 2025, en este 2026 se redujo a 300 millones, lo que indica que a este gobierno no le interesa el campo.
Zacarías Cervantes


