2 enero,2019 3:02 pm

Acredita CNDH tortura de federales a civil en Guerrero

La recomendación fue emitida al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, por un caso de tortura por parte de la PF contra un ciudadano en Arcelia, en 2015.
Ciudad de México, 2 de enero de 2018. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 80/2018 tras comprobar que en 2015 elementos de la Policía Federal (PF) torturaron y violaron los derechos humanos de un ciudadano en Arcelia, Guerrero, en 2015.
La recomendación fue emitida al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo.
El órgano autónomo afirmó que los federales no aportaron evidencias para acreditar su versión que el detenido les apuntó con una pistola e intentó huir y por eso le aplicaron técnicas de desarme para someterlo.
Explicaron que durante las investigaciones, el organismo aplicó el Protocolo de Estambul.
“La revisión de diversas certificaciones médicas son coincidentes en indicar que las lesiones y los señalamientos de la víctima respecto de la forma en que fue detenida son coherentes y verosímiles respecto del tiempo y forma en que ocurrieron los hechos”, expuso la CNDH en un comunicado.
“Se determinó que las lesiones que la persona agraviada presentó en el rostro y varias partes del cuerpo fueron infligidas de forma innecesaria para su detención y sometimiento”.
La queja presentada por la víctima detalla que mientras descansaba con su familia en un hotel ubicado en Arcelia, Guerrero, agentes de la Policía Federal ingresaron a su habitación, lo golpearon y al intentar quitarle dos anillos le desprendieron el segundo dedo de la mano derecha.
“Tras sacarlo del inmueble, lo subieron a una patrulla donde continuaron lesionándolo, cuando estaba derribado, un policía federal se subía encima de él y le echaba agua en el rostro, mientras le exigía que se pusiera otro nombre y les señalara un domicilio donde había gente armada”.
Al detenido le lavaron el rostro y cambiaron la playera para después llevarlo a las instalaciones de la PF en Iguala, Guerrero, donde un médico le suturó una herida en el ojo.
Después fue trasladado a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la República (PGR), en la Ciudad de México.
En la actualidad se le sigue proceso como probable responsable de delitos contra la salud y portación de armada de fuego sin licencia.
La Comisión Nacional exigió que se investigue, procese y, en su caso, sancione a los elementos que cometan faltas o delitos, pero dichas acciones tienen que apegarse al marco legal y respeto a los derechos humanos.
La CNDH solicitó al Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana que, en coordinación con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, se repare el daño a la persona afectada, se le brinde atención sicológica y se le inscriba en el Registro Nacional de Víctimas.
También colabore en la denuncia y queja que se formulen ante la PGR y la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Federal.
Además capacitar al personal de la Policía Federal en materia de derechos humanos para erradicar la tortura y prevenir detenciones y aseguramientos que no se ajusten a la legalidad y que afecten la integridad de las personas.
Además, aplicar efectivamente el Protocolo de Actuación de la Policía Federal sobre el uso de la fuerza en todos sus operativos y aseguramientos para que estén apegados a los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos fundamentales.
Así como designar a un servidor público de alto nivel que sea enlace para dar seguimiento a la presente recomendación.
Texto: Arcelia  Maya / Agencia Reforma / Foto: Twitter