
Chilpancingo, Guerrero, a 6 de diciembre de 2025.- Autoridades de 66 pueblos de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) y de San Miguel Totolapan, acordaron en una asamblea el miércoles, impedir que el Ejército mexicano destruya sus plantíos de amapola, cultivo al que regresaron debido a que desde hace meses les quitaron el programa federal Sembrando Vida.
Mediante un documento enviado a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, denuncian que no les han resuelto sus demandas de maestros, doctores y la reparación de sus caminos destruidos.
También reprochan que la gobernadora Evelyn Salgado les canceló una reunión el 3 de diciembre pasado en Puerto del Gallo, municipio de Heliodoro Castillo.
“A un año de su llegada y a siete de la llamada Cuarta Transformación, en los pueblos de la Sierra seguimos igual; en la pobreza, sin oportunidades de vida, de educación y con el campo olvidado”, reprochan a la presidenta.
Indican que desde hace meses, en varias comunidades de Heliodoro Castillo y de San Miguel Totolapan “nos quitaron el programa Sembrando Vida, con el cual en nuestra mayoría dejamos de sembrar amapola para apostarle a ese proyecto que, pensamos, cambiaría el futuro de nuestros pueblos”.
Sin embargo, añaden que actualmente, “ante la necesidad”, cientos de campesinos han regresado a la siembra de amapola “porque no nos queda otra alternativa de sobrevivencia”.
Informan que el miércoles pasado, autoridades de 66 pueblos “nos reunimos en la comunidad de Lindavista, municipio de San Miguel Totolapan, donde acordamos no dejar que el Ejército mexicano corte nuestras plantas hasta que haya una respuesta y atención a nuestras comunidades”.
Recuerdan que, en los gobiernos pasados, para que les hicieran caso retuvieron a soldados del Ejército “y nos hemos armado para defendernos de la delincuencia, pero somos hombres y mujeres de paz”.
Reprochan que el 3 de diciembre la gobernadora acordó visitar la comunidad de Puerto del Gallo, “donde se iban a tratar temas de importancia y la población estaba en entusiasmada, pero días antes, como siempre, nos suspendieron la actividad”.
Denuncian que mientras tanto, en la zona los pobladores están desesperados, “no llegan maestros, doctores y los caminos están destruidos”.
Además, dicen que le deben dinero a los módulos que están abriendo los caminos “y por no pagarles ya no están trabajando”.
Advierten a la presidenta: “La verdad como pueblos no nos queda otra alternativa que tomar las carreteras y protestar, porque hemos visto que sólo así nos responden”.
Denuncian que el delegado del Bienestar, Iván Hernández, “no nos atiende y tampoco nos contesta, al contrario, se casa y hace fiesta en medio de la tempestad. De verdad, necesitamos que atiendan las demandas, porque al final, no nos queda más que manifestarnos”.
Zacarías Cervantes / Foto: El Sur


