22 julio,2022 11:38 am

Afecta a todos los grupos el aumento de denuncias por delitos sexuales: feministas

Marina Reyna y Viridiana Gutiérrez advierten que este tipo de agresiones desencadenan otros problemas, como el embarazo infantil, y son antecedentes del feminicidio

Chilpancingo, Guerrero, 22 de julio de 2022. El aumento de denuncias por delitos sexuales, que reflejan las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de julio, afecta a grupos de todas las edades, particularmente a niñas, niños y adolescentes, denunció la directora de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres (Agcvim), Marina Reyna Aguilar.

La representante del Observatorio de Violencias (Obvio Guerrero), Viridiana Gutiérrez Sotelo, añadió que este tipo de agresiones desencadenan otros problemas, como el embarazo infantil, y son antecedentes del feminicidio.

Las feministas coincidieron en que, desde la población, y más grave, desde las autoridades, se normaliza la violencia sexual; por lo tanto, no hay políticas públicas para corregir el problema, en consulta telefónica separada, sobre los indicadores de la estadística nacional.

De acuerdo con los datos oficiales, en el primer semestre del año hubo 222 carpetas de abuso sexual, que representa un un aumento de 30 por ciento respecto a las denuncias del mismo periodo en 2021; con 74 demandas de acoso, la incidencia aumentó 68 por ciento. En abuso sexual suman 222 carpetas en lo que va del año y fueron 171 en el mismo periodo del año pasado.

Reyna Aguilar, también peticionaria de la Alerta por Violencia Feminicida desde 2017, advirtió que las cifras que reportan las instituciones al banco de datos nacional, son indicadores que deben observar sobre todo las autoridades.

Desde las acciones de la sociedad, indicó que también observan el incremento de la violencia sexual, que afectan a todos grupos y más a las niñas, niños y adolescentes, en su círculo más cercano: la familia.

“En la organización recibimos a víctimas de abuso y acoso, casi en el mismo número, mitad y mitad. Nos da una lectura de la frecuencia que ocurre, que las víctimas son menores de edad, que vienen madres o familiares a reportar abusos o violaciones”.

Ratificó que cuando acuden a la agencia del Ministerio Público a denunciar, la mayoría de las veces el funcionariado las induce a desistir, argumentando que son procesos largos, desgastantes, que afectan además la salud emocional de las víctimas.

Aseguró que así son los procesos judiciales, pero las víctimas tienen derecho a la justicia, que las autoridades están obligadas a recibir la denuncia e investigar los delitos.

“Han llegado más casos a la asociación para que les demos orientación, y en esta ruta estamos, de acompañar para que el acceso a la justicia sea más ágil”.

Como las víctimas son de diferentes edades, pidió que todas las instancias de gobierno actúen en consecuencia para atender y sancionar las agresiones sexuales, así como generar políticas públicas para prevenir.

“Esos datos son para que el sector educativo impulse acciones para atender el problema desde las escuelas, en los programas que tienen para madres y padres. Les toca reeducar”.

Propuso, además, que las cifras de junio del secretariado se discutan en el Sistema Estatal para Atender, Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia hacia las Mujeres, de manera colegiada, y se coordinen acciones con los sistemas pares municipales

“Las cifras, independiente de las recomendaciones de las alertas, son herramientas para las instituciones, sabemos que es un problema complicado, pero hay que abonar a la erradicación”.

Las autoridades niegan la gravedad del problema

Por otro lado, Gutiérrez Sotelo, peticionaria de la Alerta por Agravio Comparado para la Atención de las Víctimas de Violación, señaló que las autoridades se niegan a admitir que la violencia sexual es grave, porque genera otras violencias, que también son antecedente de feminicidios.

“Tendría que entenderse la magnitud que se presenta, pero el problema es que está naturalizado”, sentenció.

Como referencia señaló a su municipio, Cuautepec, donde estima que 8 de cada 10 mujeres han sufrido violencia sexual desde la niñez.

“Algunas han intentado hacer denuncias en redes pero no han tenido apoyo y las autoridades municipales, lejos de acabar con el problema, lo promueven. Hace dos días celebraron con un concurso de belleza de mujeres adolescentes y jóvenes, cuando se ha dicho en repetidas ocasiones que genera la hipersexualidad de las chicas”.

Insistió en que no toman con seriedad el tratamiento de la violencia sexual y las víctimas no tienen rutas claras de atención.

“Lo hemos podido sistematizar por acompañamientos a abortos legales y voluntarios que viven un proceso de violencia sexual y la familia se da cuenta cuando sucede un embarazo. Antes no se sabe cuántas veces ha sido abusada, por personajes que están en el contexto cercano, padrastros, tíos, vecinos”.

La estadística oficial, apenas dice una parte de la realidad, porque la mayoría de los ilícitos no se denuncia.

“Esta violencia desencadena otros problemas, como embarazo adolescente y embarazo infantil, no es casual que Guerrero esté en los primeros lugares nivel nacional”.

Advirtió que la estrategia de matrimonios sexuales no incluye a Acapulco, donde la incidencia es más alta, tal vez porque la población es más grande, pero consideró que el gobierno municipal sí tendría que tomar acciones.

Recordó que renunció al Sistema Municipal de Acapulco, en medio de la pandemia, porque pese a la insistencia para trabajar la presunción de la violencia sexual como tema de grave, a través de la red de centros de salud que hay en el municipio, pero nunca tuvo respuestas serias, ni en casos concretos.

Texto: Lourdes Chávez