
Ciudad de México, 6 de marzo de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el problema que enfrentaba Pemex por los altos niveles de sal en el petróleo quedó resuelto.
En su mañanera, la mandataria informó que, desde hace dos días, fue informada de que la refinería de Dos Bocas ya produce 100 mil barriles diarios de combustible.
“Dos bocas, me dijeron antier, por cierto, ya está produciendo 100 mil barriles. Se resolvió el problema del crudo, el crudo con sal, no sé cómo se dice, crudo con problemas de salitre, no sé y entonces eso ya nos va a permitir que esté funcionando al 100”, aseguró.
Abordó el tema, tras ser cuestionada sobre la posibilidad de que México busque otros mercados, para no depender de las refinerías estadounidenses.
En respuesta, la presidenta expresó su confianza en que la inversión realizada en el Sistema Nacional de Refinación, desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pueda dar resultados para garantizar la autosuficiencia.
“Recuerden que, particularmente hidrocarburos que tienen que ver con gasolina, nosotros tenemos todo para lograr la suficiencia.
“El trabajo que se está haciendo de fortalecimiento, de eficiencia y las seis refinerías, la coquizadora de Tula, que ya muy pronto va a estar funcionando; la coquizadora de salina Cruz, estamos planteando incluso ver cómo podemos usar el coque que se producen esas refinerías, pero estas nos dan autosuficiencia en gasolinas”.
El 12 de febrero, el director de Pemex, Víctor Rodríguez, reconoció que la empresa ha enfrentado penalizaciones por los niveles de agua en el crudo que se exporta a EU. Sin embargo, sostuvo que, hasta ese momento, ningún buque de la petrolera había sido rechazado.
Previamente, REFORMA publicó que refinerías estadounidenses habían rechazado envíos de México, debido a que los niveles de agua en el crudo no lo hacen apto para producir gasolina y diésel.
Para Sheinbaum, el alto contenido de agua en el crudo que México está produciendo es normal y no solamente afecta a Pemex, sino a muchas compañías en el mundo.
La Mandataria reconoció que existen problemas de salinidad, pero tal y como ocurre en el caso del agua, existen procedimientos técnicos para depurar el crudo extraído y enviarlo a los compradores.
El 13 de febrero, REFORMA dio a conocer que la petrolera adquirió cuatro desaladoras por las que pagó 28 millones 242 mil dólares, las cuales no están en uso para retirar el exceso de sal del crudo que se inyecta a la nueva refinería de Dos Bocas.
El contrato para la adquisición de los equipos se firmó en noviembre de 2019 y el proveedor fue la empresa Cameron México, perteneciente a SLB (antes Schlumberger). Sin embargo, ese contrato sufrió 22 modificaciones, que representaron un pago adicional de Pemex, según un listado de los convenios a los que tuvo acceso REFORMA.
Cinco días después, reveló que Pemex reasignó servicios por 11 mil millones de pesos para desalinizar y deshidratar crudo de Dos Bocas a una empresa presuntamente incompetente y que apenas en julio pasado estaba en bancarrota, con adeudos de 185 millones de dólares.
La empresa QMAX será la encargada de procesar los altos contenidos de agua y sal en el crudo que llega a la nueva refinería.
Texto: Agencias Reforma/Foto: Archivo


