
Actualmente uno de los perpetradores trabaja de perito en la Fiscalía General de la República, denuncian familiares del integrante el Consejo 500 Años de Resistencia Indígena desaparecido hace 29 años
Ciudad de México, 26 de septiembre de 2025. El Estado mexicano reconoció que dos agentes del Gobierno desaparecieron al profesor Gregorio Alfonso Alvarado López hace 29 años, en Chilpancingo, Guerrero; actualmente, uno de sus perpetradores trabaja de perito en la Fiscalía General de la República (FGR), denunciaron familiares.
A finales de agosto las autoridades firmaron un acuerdo amistoso con la familia, derivado de una denuncia que se hizo en 1997 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Norma Lorena Valdez Santos, ex esposa de Gregorio Alvarado, dijo que en la investigación de la desaparición forzada de su esposo se concluyó que los agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) Rafael Copado Balderas y Roberto Vázquez Villanueva fueron los responsables.
“Y uno de ellos está trabajando de perito en la FGR”, señaló Valdez Santos.
Gregorio Alfonso Alvarado, originario del municipio indígena de Juxtlahuaca, Oaxaca fue un profesor, poeta, defensor de los derechos humanos, se mudó a Guerrero y fue miembro del Consejo Guerrerense 500 Años de Resistencia Indígena (CG500ARI).
Este viernes 26 de septiembre se cumplen 29 años de que agentes estatales se lo llevaran con todo y su automóvil Volkswagen, que conducía en la avenida Nicolás Catalán, luego de salir de las oficinas del CG500ARI, alrededor de las 9 de la noche. El activista se dirigía hacia su domicilio, en la Colonia PRD, de Chilpancingo.
Gregorio Alfonso Alvarado daba clases en una escuela en la comunidad Cerro Pelón, del Municipio serrano de Heliodoro Castillo, Guerrero.
Norma Valdez relata que, un año antes de la desaparición de su esposo, ambos documentaron el hostigamiento y persecución que padecieron por parte de fuerzas de seguridad federal, estatal y de inteligencia.
La vigilancia de las fuerzas del estado empezó luego de que Gregorio Alvarado acudió como delegado por parte del Consejo Guerrerense a la Convención Nacional Democrática (CND) que convocó el Ejército Nacional Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, en agosto de 1994.
“Desde entonces la vigilancia no era solo hacia Gregorio Alfonso, sino hacia mí: nos seguían a dónde íbamos y a nuestro trabajo y eso está documentado a través de la investigación que hicimos”, aseguró.
Mencionó que los dos agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Rafael Copado y Roberto Vázquez, perpetradores de la desaparición de Gregorio Alfonso, eran los que los seguían.
Tras la desaparición, Norma Lorena, apoyada por organizaciones sociales, realizó la búsqueda de su pareja, acudiendo a los cuarteles militares, hospitales y centros penitenciarios.
La pareja de Gregorio Alvarado recordó que, cuando se instaló en huelga de hambre en Chilpancingo, fue atendida junto con organizaciones sociales por el Gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero, quien, les dijo, habría recibido una llamada telefónica de la Ciudad de México donde le dijeron que el maestro estaba detenido por la entonces Procuraduría General de la República (PGR), acusado por el delito de ataques a las vías de comunicación.
“Nosotros le exigimos al gobernador que lo tenían que presentar pero al otro día él declara que se había equivocado que eso no había sido cierto”, afirmó Norma Lorena Valdez.
Mencionó que, durante la lucha que dieron para la presentación con vida de Gregorio Alfonso, el Gobierno quiso desviar la atención y deslegitimar su lucha social acusándolo de pertenecer a la guerrilla del Ejército Popular Revolucionario (EPR) como el “Comandante Hermenegildo”.
“Siempre he dicho que con Gregorio se equivocaron y lo confundieron con otra persona, porque su lucha siempre fue abierta y su lucha siempre fue en el sindicato, jamás fue de otro tipo”, expresó.
El Estado siempre buscó motivos para desviar el caso, e incluso el Presidente Ernesto Zedillo, en una gira que realizó por Europa, declaró a los medios que los familiares de Gregorio ya sabían que éste estaba muerto, expuso Valdez Santos.
Parte de los acuerdos que se firmaron con el Estado es la elaboración de un escrito público con la familia donde se reconoce la responsabilidad de los agentes en la desaparición forzada de Gregorio y una disculpa pública.
En el acuerdo se había propuesto que este acto de disculpa pública se realizara en la comunidad donde nació Alvarado López, en Oaxaca, para este viernes 26 de septiembre, aniversario 29 de su desaparición.
Sin embargo, es poco probable que se realice el, acto, pues podría llevarse a cabo el 17 de noviembre en Oaxaca o Chilpancingo, cuando Gregorio Alfonso cumpliría 61 años de edad.
Otro de los acuerdos es de que el Estado financiará un libro que refleje la personalidad de Gregorio Alfonso, su actividad como poeta, su lucha social en las comunidades y en el magisterio.
Un siguiente punto que se acordó es que el Gobierno construya una barda perimetral en la escuela primaria de la Colonia Emperador Cuauhtémoc, en el Municipio de Arcelia, Guerrero, la cual lleva el nombre de Alvarado López.
“Aquí en este punto, la Gobernadora (la morenista Evelyn Salgado) se negaba a la construcción de esta obra bajo el argumento de que su Gobierno ya le tiene asignado un presupuesto a esta escuela, pero finalmente se va realizar la obra”, expresó Norma Lorena.
Mencionó que el Gobierno se negó a construir un centro de atención a niños y mujeres víctimas de violencia, bajo el argumento de que se carece de presupuesto.
“A 29 años años la desaparición de mi esposo, Gregorio Alfonso, ha sido difícil, porque su ausencia me duele a mí, a mis dos hijas y a mi hijo”, expresó.
“¿Cómo le hemos hecho en todos estos años?, no sé, yo creo que hay alguien que nos cuida”, dijo la esposa de Alvarado López.
Jesús Guerrero / Agencia Reforma


