
Madrid, España, 12 de diciembre de 2025. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha alertado a los adolescentes y jóvenes de la relación entre el consumo de alcohol y nuevas formas de tabaco y el aumento del riesgo de sufrir cáncer de cabeza y cuello, una enfermedad que en la actualidad afecta sobre todo a personas mayores de 50 años pero que podría cambiar su perfil en las próximas décadas como consecuencia de estos patrones de consumo.
En el marco del Día Nacional del Cáncer de Cabeza y Cuello, que se conmemoró este miércoles, la SEORL-CCC ha apuntado a la evidencia científica en torno a la relación entre la exposición al tabaco y los nuevos productos derivados, como los cigarrillos electrónicos o las cachimbas, el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer de cabeza y cuello.
Un metaanálisis de alta calidad incluido en la documentación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco demuestra que el consumo de tabaco en cachimba triplica el riesgo de cáncer de cabeza y cuello. Asimismo, revisiones publicadas en Tobacco Control confirman una relación positiva entre el uso de pipa de agua y el aumento del riesgo de cáncer, y subrayan la necesidad de políticas regulatorias específicas debido al crecimiento acelerado de este hábito.
En cuanto al vapeo, aunque aún no existen series largas que permitan medir su incidencia directa sobre estos tumores, el Ministerio de Sanidad concluye en su Informe sobre Cigarrillos Electrónicos que no son seguros, que contienen sustancias potencialmente tóxicas y que funcionan como antesala del tabaquismo entre los jóvenes.
Por su parte, el alcohol actúa como carcinógeno directo, pero también como facilitador, pues aumenta la permeabilidad de las mucosas, favorece la penetración de tóxicos derivados del tabaco y los nuevos productos de nicotina, potencia la inflamación crónica y reduce los mecanismos de reparación del ADN. Su combinación con el tabaco o productos relacionados multiplica entre 10 y 20 veces la probabilidad de desarrollar estos tumores.
Los especialistas han advertido del escenario de riesgo que dibuja el impacto combinado de estos factores, teniendo en cuenta que más del 80 por ciento de los pacientes con tumores de cavidad oral, laringe y faringe son fumadores o han sido fumadores intensivos, lo que refuerza la importancia del control del tabaquismo en todas sus formas.
Europa Press


