2 febrero,2022 9:18 am

Alistan en París nuevas subastas de arte prehispánico; se puso denuncia en la FGR

Las casas francesas Société Baecque et Associés y la Société Binoche et Giquello pondrán a la venta 50 piezas del patrimonio cultural del país

Ciudad de México, 2 de febrero de 2022. La venta del patrimonio mexicano en Francia no cede.

En un intento por detener dos nuevas subastas de arte prehispánico anunciadas ahora por las casas parisinas Société Baecque et Associés y la Société Binoche et Giquello, programadas para los próximos 9 y 11 de febrero, respectivamente, la Secretaría de Cultura (Secultura) federal y el INAH interpusieron dos denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR).

En total se ofertarán 50 piezas del patrimonio mexicano.

Las autoridades culturales mexicanas solicitaron también a la Consultoría Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) la asistencia diplomática para proteger estos bienes nacionales.

Además, la Secultura informó este martes que su titular, Alejandra Frausto Guerrero, envió cartas tanto a la Société Baecque et Associés como a la Société Binoche et Giquello donde les manifestó, a nombre del gobierno y del pueblo de México, la rotunda desaprobación a las subastas.

A partir de los catálogos digitales, el INAH logró identificar tres piezas procedentes de México en la venta Art Précolombien-Arts Premieres, organizada por la Société Baecque el 9 de febrero, entre ellas una máscara antropomorfa miniatura y dos pendientes elaborados en roca metamórfica.

Mientras que en Art Precolombien, anunciada por Binoche et Giquello para el 11 de febrero, se identificaron 47 piezas que son parte del patrimonio de México.

Apenas el 28 de enero, la Casa Millon subastó, también en París, 27 de 30 piezas identificadas por las autoridades mexicanas como piezas patrimoniales y sustraídas de forma ilícita del territorio nacional.

Los objetos se vendieron por encima de su precio estimado, al superar los 13 mil 400 euros, equivalentes a unos 312 mil pesos mexicanos.

A pesar de los reiterados reclamos de México, el patrimonio nacional continúa vendiéndose en París.

Condenan evasión por patrimonio en Jalisco

Ni el Ayuntamiento de Guadalajara ni la Secretaría de Cultura de Jalisco (SCJ) han actuado enérgicamente para proteger el patrimonio de valor relevante en la ciudad: hay silencio e indolencia, advierten expertos.

Los artistas Jesús Villalpando Feng y Roberto Morleghem pintaron una obra sobre la fachada de cantera de una casa proyectada por el arquitecto Pedro Castellanos Lambley, en 1932, protegida por la Ley de Patrimonio Cultural de Jalisco y sus Municipios porque forma parte del Inventario Estatal del Patrimonio Cultural y está calificada como una finca de valor artístico relevante.

A pesar de la protección legal de la que goza el inmueble, el domingo pasado los artistas hicieron varias pintas en la superficie de cantera por encargo del restaurante Viva Belial, según han confirmado varias fuentes, sin licencia de las autoridades.

En un video en el que los artistas documentaron la acción, que se publicó en una de sus historias en Instagram, se escucha que uno de ellos lanza: “al demonio las casas viejas, la arquitectura, el buen gusto”. En entrevista, Feng defendió la obra y argumentó que la finca ya tenía grafiti y que antes estaba destruida.

Pero la arquitecta Lucía Ortiz, especializada en temas de patrimonio, medio ambiente y urbanismo y vecina de la zona, advierte que de hecho el inmueble (antes conocido como Casa Escorza) era uno de los pocos que se mantenía en buen estado y libre de grafiti.

“Estas prácticas son inconcebibles, Guadalajara ha perdido muchísimo patrimonio a lo largo de los años, no se está cuidando y parece que no se aprende de la historia”, resalta Ortiz.

La SCJ aseguró que no emitió ninguna licencia o permiso para intervenir la casa. Lo mismo garantizó el Ayuntamiento tapatío, pero ninguna de las dos autoridades ha intervenido en el caso, aunque ambas coincidieron en que “están trabajando en el tema” y que darán informes cuando tengan resultados.

“Para las autoridades es muy cómodo guardar silencio, cuando debería ser garantes, supervisar el cuidado y conservación del patrimonio cultural edificado permanecen en silencio, me sorprende la evasión de la responsabilidad, pero si uno revisa uno el Centro histórico de Guadalajara hay muchas fincas en ese umbral de incertidumbre”, recalca Efraín Franco, académico de la Universidad de Guadalajara y promotor cultural.

El historiador Erick González Rizo coincide. Advierte que desafortunadamente esta es la posición constante que toman las autoridades en estos casos.

“Es una vía de acción muy común de las autoridades en especial de las locales en el asunto patrimonial, lo más usual es que hagan ese tipo de declaraciones en las que todo mundo se deslinda y dicen no tener capacidades de actuar por oficio, piden que otra instancia denuncie, que sea otra la que emita las sanciones”.

Texto: Agencia Reforma