11 marzo,2025 8:07 pm

Aloja casa de “El Indio” Fernández teatro íntimo

Ciudad de México, 11 de marzo de 2025.- Antes de que el Alzheimer sepulte cada rastro de su historia juntos, Don Pancho decide llevar a su esposa Colette a una última cita con sus recuerdos.

Y lo hace volviendo a esa habitación donde 50 años atrás celebraron su luna de miel, como lo muestra la puesta en escena En un hotel de playa (El canto de las gaviotas), del dramaturgo Luis Miguel Osorio, que arrancó temporada el viernes pasado en la Casa Fuerte de Emilio “El Indio” Fernández, en Coyoacán.

“En esta obra se ve mucho cómo la memoria va ligada con el amor, y con la evolución del amor. Se ve cómo esta pareja va evolucionando, porque no todo es miel sobre hojuelas: él tiene que renunciar a muchas cosas, tiene conflictos con los hijos, de repente no hay dinero… O sea, todo lo que pasa una pareja a lo largo de 50 años aquí lo contamos”, detalla Osorio en entrevista.

“Porque no todo es el ‘y vivieron felices para siempre’, sino que tuvieron sus problemas, pero al final siguen juntos. Y creo que eso es lo importante, sobre todo en estos tiempos donde ya no hay un esfuerzo por mantener las relaciones”, considera el también director y productor de teatro.

Siendo una pieza de teatro breve, que ya había sido montada en Veracruz y en Aguascalientes, sobresale la destreza de su autor para narrar en no más de 20 minutos este periplo memorioso en el ocaso de una pareja de adultos mayores.

“No son escenas, no es sketch, sino que el público lo que va a ver es una obra completa de principio a fin”, remarca Osorio, asiduo al microteatro gracias a un ejercicio realizado en el taller de dramaturgia de Estela Leñero, en el que participa desde 2007.

“Creo que en México hay un nicho de dramaturgos que entienden perfectamente el concepto de la brevedad, de tener poca escenografía y de, con muy pocos elementos, contar una historia”.

-En esta era de inmediatez, y donde se dice que ha disminuido la capacidad de retención de la gente, ¿veremos cada vez más teatro breve?

“Siento que es un formato que tiene mucho de dónde cortar, creo que tiene mucho futuro, pero tampoco creo que sea un sustituto del teatro convencional de formato largo. Ahora se están haciendo obras un poco más cortas. Antes, digamos que el estándar eran dos horas; ahorita, una obra de hora y media es muy larga. Pero una ventaja del teatro es que una vez que entras, sí o sí tienes que estar pendiente de la obra, y, a menos que sea un bodrio, pues no te sales. Esa es un arma que tenemos los teatreros para retener al público.

“El reto para nosotros los dramaturgos es atrapar al público con las primeras frases, con los primeros movimientos actorales. O sea, lo tienes que agarrar de inmediato, si no, ya es muy difícil”.

Un atractivo adicional a la pieza y su triple elenco -Jorge Levy, Juan José Zerboni y Juan Carlos Torres como Don Pancho; Joanydka Muriel, Malú Carreras y Laura Luna encarnando a Colette- es la oportunidad de vivirla no desde una butaca en la oscuridad, sino a escasos metros de los intérpretes en el cuarto donde alguna vez durmiera la icónica Marilyn Monroe.

“En los años 60, cuando viene Monroe a México, ‘El Indio’ Fernández le ofrece una recepción en su casa, le enseña a tomar tequila, y ya después de unos tequilitas ella pernocta en esa habitación donde ahora estamos”, relata Osorio.

“Entonces, aparte de la magia del teatro, de la magia de la historia y de los actores, pues está la magia de la casa en sí y de esa habitación en particular donde estuvo Marilyn Monroe, nada más”.

Hasta el 13 de abril, En un hotel de playa tendrá siete funciones por noche cada viernes, sábado y domingo, en el suntuoso inmueble ubicado en Zaragoza 51, Colonia Santa Catarina.

Texto e imagen: Agencia Reforma