
El gobierno federal promueve nuevos estímulos económicos para la industria, pero la realidad de sus trabajadores es de precariedad, señalan
Ciudad de México, 27 de febrero de 2026. Mientras el gobierno federal presume nuevos estímulos para la industria cinematográfica nacional, trabajadores del gremio demandan condiciones laborales justas.
Este mes se han registrado protestas públicas ante las precarias condiciones de trabajo en las tres sedes de la Cineteca Nacional (Xoco, Cenart y Chapultepec), así como en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y en las oficinas del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).
Asimismo, un testimonio recabado por este diario da cuenta que en los Estudios Churubusco se vive la misma situación.
Con ello, las cuatro dependencias cinematográficas adscritas a la Secretaría de Cultura (Secultura federal) emiten un reclamo colectivo que, el próximo mes, podría derivar en un paro total de labores, al menos en el Imcine y Cineteca, según advirtieron trabajadores.
El problema de fondo, que no es exclusivo de estas cuatro instituciones, sino de todas las que dependen de la Secultura, es el rubro de gasto conocido como Capítulo 3000, mediante el cual se contrata a los prestadores de servicios profesionales.
Desde hace décadas, estos trabajadores y trabajadoras deben cumplir con un horario fijo de tiempo completo, en un puesto específico del organigrama y con jefes directos, pero sin las prestaciones de los compañeros de base.
Es decir, no cuentan con seguridad social, vacaciones o aguinaldo, y tampoco pueden generar antigüedad, pues sus contratos tienen vigencia de un año.
Esta semana, trabajadores Capítulo 3000 del Imcine y docentes del CCC contratados bajo el mismo esquema emitieron comunicados con reclamos análogos a los que ya habían sido expuestos por los empleados de la Cineteca.
En el caso del Imcine, que dirige Daniela Alatorre, el personal denunció que todavía no han firmado un contrato que garantice su permanencia durante 2026, por lo que han laborado prácticamente dos meses sin certeza laboral alguna.
Aunque los trámites para la contratación ya están en curso, algunos trabajadores todavía esperan a que se realicen sus pagos correspondientes a este año.
Por ello, emplazan a un paro total de labores a partir del 1 de marzo, a menos que se cumplan las siguientes demandas: pago urgente y retroactivo; contratación indefinida e inmediata; reconocimiento de actividad laboral; sueldos proporcionales al trabajo realizado, y espacios y medios necesarios para laborar.
En el CCC, que dirige Dinorath Ramírez, quienes se han organizado para denunciar sus condiciones laborales son las y los docentes del recinto, a través de la Coalición de Trabajadores Académicos del Centro de Capacitación Cinematográfica AC.
En un comunicado dirigido a la opinión pública, 46 profesoras y profesores denuncian las condiciones de su contratación a través del Capítulo 3000 y realizan demandas similares a las de sus colegas del Imcine y la Cineteca.
La carta de los profesores señala la inconsistencia entre el discurso gubernamental y las condiciones de los trabajadores, tras una conferencia en la que la presidenta Claudia Sheinbaum, en compañía de la actriz Salma Hayek, presentó incentivos fiscales y regulatorios para la industria cinematográfica.
“Sin embargo, existe una contradicción profunda que no puede ignorarse: los docentes del CCC, quienes forman a ese talento nacional, lo hacen sin derechos laborales básicos”, reclaman.
Mientras esto ocurre, la titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció esta semana que la nueva sede del CCC en Chapultepec abrirá su primera convocatoria académica el 2 de marzo.
Una persona empleada en Estudios Churubusco, que pidió el anonimato para evitar represalias, envió a este diario comprobación de que en esa institución es también habitual que haya trabajadores que prestan sus servicios durante meses completos sin contratos.
Amparados bajo el esquema Capítulo 3000, directores de área disponen de los servicios de trabajadores durante todo el año y, al iniciar el siguiente, con los contratos vencidos, los hacen laborar sin sueldo hasta que es momento de firmar un nuevo contrato.
“Justo acaba de pasar un aniversario importante de los Estudios (80 años) y es irónico que lo dedicaran al trabajador”, señaló la persona sobre la institución que dirige Cristian Calónico.
Los primeros en protestar por sus condiciones laborales este año fueron los empleados de la Cineteca Nacional, primero a través de redes sociales y luego con una manifestación el 14 de febrero en la sede de Xoco.
Francisco Morales / Agencia Reforma


