
Los espías de la desaparecida DFS –la policía política del régimen– lo reportaban como simpatizante del extinto Partido Socialista Unido Mexicano, mientras que el dirigente de ese partido en Tabasco lo consideraba un traidor al PSUM.
Ciudad de México, 17 de abril de 2019. Desde el inicio de su carrera política, el pragmatismo de Andrés Manuel López Obrador confundía a su partido de entonces (el PRI), a sus adversarios y hasta al servicio de espionaje político mexicano.
Así lo demuestran las 63 fojas del expediente con los reportes que entre 1979 y 1983 elaboró la Dirección Federal de Seguridad (DFS) y que hizo públicos el Archivo General de la Nación (AGN).
Los espías de la DFS lo reportaban de filiación comunista y simpatizante del extinto Partido Socialista Unido Mexicano (PSUM), mientras que el dirigente de esa agrupación en Tabasco lo consideraba un traidor, un hombre sin ideología, que buscaba debilitar a la oposición del PRI.
Los primeros reportes dan cuenta de las reuniones entre el entonces delegado en Tabasco del Instituto Nacional Indigenista (INI) con pobladores, pero la mayor parte se centra en 1983.
En la página 12 están los datos curriculares del tabasqueño: “De 35 años de edad, originario del poblado de Tepetitán, municipio de Macuspana; actualmente reside en la Ciudad de México. Fue simpatizante del partido del PSUM. En 1976 ingresó al PRI, fue en 1982 director del CEPES (Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, del PRI) y Coordinador General de Consultas Populares en la Campaña del Lic. Enrique González Pedrero a la Gubernatura del Estado, en donde hizo que todos los funcionarios del mismo renunciaran en 1983 al ser designado Oficial Mayor del Gobierno que no aceptó”.
En un informe del 17 de agosto de 1983, después de que López Obrador dejara la dirección estatal del PRI en Tabasco debido a que el gobernador Enrique González Pedrero lo nombró oficial mayor de su administración, la DFS reportó que 49 priistas que estaban a cargo del hoy Presidente también renunciaron al partido.
“Por ser de filiación comunista, pretendía debilitar al tricolor y en las próximas elecciones para diputados locales y presidentes municipales meter gente del PSUM”, indicó el agente.
En cambio, un informe de una reunión de líderes del PSUM expone que el líder de ese partido en Tabasco y Chiapas, Rodolfo Lira Rivera, manifestó su confusión, pues a raíz de que dos de sus militantes fueron absorbidos por el PRI en Tabasco, entonces dirigido por López Obrador, el trabajo del PSUM se había debilitado y se habían dividido las opiniones.
“Unos dicen que la actitud del presidente del PRI, Lic. Andrés Manuel López Obrador, es totalmente contraria al PSUM, otros dicen que se trata de hacer más progresista y revolucionario el PRI (sic).
“Que todas estas conjeturas hay una realidad, y es la que obliga a señalar a Andrés Manuel López Obrador como un traidor al PSUM y a la clase marginada y que este político sin ideología definida no es más que un mecanismo utilizado por el presente régimen del Gobierno estatal para restarle fuerzas al partido de oposición más importante, como es el PSUM en el estado”.
El expediente hecho público hoy, tras una solicitud de información, es una versión ampliada del publicado desde 2011. El anterior tenía 25 hojas, y el actual, 63, debido a una búsqueda más exhaustiva en las más de 4 mil cajas de archivos de la DFS que resguarda el AGN.
Los breves informes, sin datos de su vida privada, no refieren un seguimiento muy cercano a López Obrador, quien en 1983 apenas iniciaba su carrera política en la Ciudad de México.
Un reporte del 21 de julio de 1983 indica que entre 1977 y1982, cuando fue delegado del Instituto Nacional Indigenista, se rodeó de organizaciones políticas como el PSUM, que “nunca promovieron organización para el desarrollo de la agricultura, sino que únicamente se dedicaron a politizar a los campesinos bajo la organización marxista-leninista”.
Inclusive se afirma que López Obrador promovió el intercambio tecnológico con el gobierno de Cuba.
“El gobierno cubano envió técnicos a Nacajuca (Tabasco) para que asumieran la responsabilidad de casas que resultaran módicas y, a cambio, el INI envió a campesinos para que visitaran solamente La Habana ya que los campesinos enviados no sabían nada de técnicas”.
Otro informe, del 13 de septiembre de 1983, reporta una reunión de campesinos en Villa Benito Juárez, Tabasco, donde 5 mil indígenas chontales planeaban que López Obrador encabezara su lucha contra el gobernador de Tabasco Enrique González Pedrero. Los indígenas afirmaban que no los escuchaban y en cambio recordaban a López Obrador en el INI.
“Erasmo García Pérez (un indígena de Nacajuca, Tabasco) expresó que todavía los campesinos chontales se acuerdan de como el Lic. Manuel Andrés López Obrador los ayudaba hasta con despensas y con gran capacidad gestionaba el asesoramiento gratuito de la construcción de casa-habitación y sin demagogia ayudaba a los campesinos más pobres para que pudieran hacer viajes a la Ciudad de México y tramitar la agilización de sus expedientes agrarios”, detalló el informante.
Los reportes sobre las andanzas del hoy Presidente tendrán una segunda parte una vez que lleguen al AGN los documentos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que suplió a la DFS después de 1985, y que fueron desclasificados mediante un decreto del propio tabasqueño.
Texto: Jorge Ricardo / Agencia Reforma
Foto: Óscar Mireles / Agencia Reforma


