22 mayo,2018 5:11 pm

Analizará la ONU el caso de Lula

Texto: DPA/ Foto: Xinhua

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aceptó hoy un pedido para estudiar la situación del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva presentado por su defensa, pero rechazó pedir en forma urgente por su liberación, según informaron los medios del país sudamericano.
El pedido se había efectuado en julio de 2016, y abogaba por la inconstitucionalidad de apresar a alguien hasta tanto no se hubiesen agotado todas las instancias judiciales para probar su inocencia.
Unos meses antes, Lula había sido detenido para ir a declarar, lo que causó una gran polémica en Brasil, y por eso sus abogados habían acudido a la ONU.
Sobre ese pedido, la defensa de Lula interpuso también una cautelar de urgencia cuando el ex mandatario fue arrestado en abril de este año. En ella se pedía por la libertad del político hasta tanto su caso fuese analizado.
Así, si bien la ONU aceptó analizar el mérito del pedido, denegó la cautelar de urgencia, por lo que no solicitará la libertad de Lula.
Si el organismo internacional con sede en Ginebra hubiese dado cabida a la medida de urgencia, habría tenido que solicitar al Gobierno de Brasil que deje en libertad a Lula hasta tanto analice la queja reportada.
Aunque la cautelar de urgencia fue rechazada, la defensa de Lula emitió una nota en la que sostiene que recibió “con satisfacción” la información de que la ONU está investigando si en la situación actual del ex líder sindical existe alguna violación contra sus garantías fundamentales.
El Gobierno de Brasil tiene ahora seis meses para enviar sus argumentos y luego, una vez concluidos los posicionamientos de las partes, se analizará el caso.
Lula fue detenido el 7 de abril por corrupción pasiva y lavado de dinero en el marco de la megacausa conocida como “Lava Jato” (“Lavado de carros”). Su defensa interpuso varios recursos ante diversas cortes del país alegando que hasta que no se acaben las instancias de apelación el ex presidente debía seguir en libertad.
Pese a estar en prisión, el político brasileño de 72 años permanece como el gran favorito para las elecciones presidenciales de octubre.