
La violencia en Guerrero Chiapas, Oaxaca, Coahuila, Michoacán y San Luis Potosí aleja a las empresas lo que lleva a declarar desiertas licitaciones, informa Blanca Jiménez Cisneros.
Ciudad de México, 21 de octubre de 2019. La inseguridad ya alcanzó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que, además de enfrentar robos y vandalismo en infraestructura estratégica, en los primeros 10 meses de la actual administración federal ha tenido que declarar desiertas licitaciones en seis entidades por la nula respuesta de las empresas ante la amenaza de la delincuencia.
“Como son obras pequeñas y están en zonas inseguras, ya no estamos consiguiendo (empresas) que entren a los contratos y las licitaciones las tenemos que declarar desiertas, estamos hablando de zonas desde Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Coahuila, Michoacán y San Luis Potosí”, afirmó en entrevista Blanca Jiménez Cisneros, directora general del organismo.
La situación de inseguridad, aseguró, se agudiza en zonas de Michoacán a las que ni el propio personal de la Conagua puede entrar para hacer levantamiento de datos, registros operativos o de funcionamiento de la infraestructura del sector hídrico.
“En Coahuila también tenemos problemas para entrar, y en algunos sitios de Tamaulipas”, expuso.
La funcionaria aseguró que personal de la dependencia ya fue víctima de robos con violencia realizados por grupos armados.
“Mucha de esta obra hidráulica no está en las ciudades, sino en zonas remotas, y esto propicia que esté en zonas mucho más inseguras”, indicó.
La Conagua tiene bajo su resguardo presas de almacenamiento, plantas de bombeo, presas derivadoras, estructuras de control en canales y drenes que resultan estratégicas para llevar el agua a las ciudades y a los campos de cultivo, así como para proteger a la población ante fenómenos meteorológicos.
No obstante, en un primer balance realizado por la dependencia se advierte que al menos un 10 por ciento de la infraestructura está vandalizada y los daños materiales ascienden a sumas clasificadas como “cuantiosas”.
Estos actos comprometen la operatividad de equipo hídrico, lo que afecta la prestación de servicios de agua y saneamiento.
Chiapas, Nayarit, Baja California, San Luis Potosí y Tabasco son las entidades que concentran la mayor infraestructura vandalizada.
Por ejemplo, en el municipio de Reforma, Chiapas, la estructura de control de avenidas El Macayo ha sido saqueada en cinco ocasiones en lo que va del año, además se han robado mobiliario, cableado, tuberías, computadoras, equipos de bombeo, una planta de emergencia y otros instrumentos.
“Acabamos de hacer la cotización de todo lo que se robaron y vandalizaron, y el costo asciende a un millón 800 mil pesos”, indicó Jiménez Cisneros.
En el canal Centenario, en Nayarit, se llevaron material y equipo eléctrico de las casetas de operación y de represas, motorreductores eléctricos, arrancadores de motores, cableado y un transformador. Los daños ascienden a 3 millones 200 mil pesos.
La directora de la Conagua llamó a la población a dimensionar el impacto que tiene cualquier acto vandálico en la infraestructura hidráulica ya que, en ocasiones, se obstaculiza la toma de decisiones operativas para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos.
“Hay veces que nos avisa el Servicio Meteorológico que viene un fenómeno y vamos a abrir las compuertas de la presa, pero si no hay electricidad, si no está un botón, ya no nos permite abrir la compuerta de manera electrónica y, aunque la obra está para dar protección, no se puede”, ejemplificó.
Patrullajes con un cuerpo de vigilancia ligado a la Guardia Nacional
Ante los robos que reporta la Conagua en sus instalaciones, el gobierno federal proyecta la integración de la Policía del Agua.
“Estamos en pláticas de implementar la Policía del Agua. La idea es tener una figura ligada a la Guardia Nacional y que nos apoyen a estar patrullando todas nuestras instalaciones porque incluso, luego llegan con pistola a robar”, explicó Blanca Jiménez Cisneros.
El objetivo, aseguró, es vigilar la infraestructura distribuida en las 731 cuencas hidrológicas del país.
“Ese patrullaje es muy importante porque Conagua tiene 161 mil kilómetros de caminos rurales y no tenemos quién los cuide. Es decir, hacemos los canales de riego y de drenaje, y a lo largo de los canales se hace uno más chiquito para meter la maquinaria pequeña y del otro lado para meter los coches o maquinaria más grande”, apuntó.
Además, la funcionaria anunció que el organismo a su cargo buscará recuperar una cierta capacidad de construcción para realizar obras pequeñas y así, ingenieros de la Conagua en conjunto con elementos de la Policía del Agua, puedan trabajar en sitios donde hasta ahora no han ingresado por la inseguridad que predomina en esas zonas.
Texto: Evlyn Cervantes / Agencia Reforma / Foto: Agencia Reforma


