
El director de Playas, Marino Mejía, dice a meseros que ellos mismos propondrán a quienes los suplirán. Afirma de manera confusa que se tergiversó lo del cobro por vender en la zona federal y ordena que se tomen fotos al fotógrafo y al reportero de El Sur que cubrieron la reunión
Acapulco, Guerrero, 14 de julio de 2026. El director de Playas de Fonatur, Marino Mejía Becerril, informó a meseros que cobran por comisión sobre el inicio de un proceso de “renovación generacional” y sustitución de los adultos mayores, como parte del ordenamiento de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) de Acapulco.
Mejía Becerril indicó además que los permisos que se retiren no se van a sustituir.
La mañana de este lunes, ante unos cien asistentes, una tercera parte adultos mayores, durante la sesión informativa del proyecto de ordenamiento de playas de Acapulco, en el restaurante Yardas, prometió y garantizó a los meseros comisionistas que nadie perderá su trabajo.
Todos los meseros trabajan vendiendo platillos y bebidas de los restaurantes ubicados en las playas, obteniendo un porcentaje de lo vendido, más las propinas, pero no tienen relación laboral alguna. La mayoría están integrados en grupos por playas.
En el encuentro, el funcionario habló de una “renovación generacional”, y de “sustituir” a los adultos mayores, matizando la expulsión de los prestadores de servicios turísticos, pero asegurando que “nadie pierde su trabajo”, que tampoco se permitirá la llegada de nuevos meseros.
Dijo que “en el caso de la gente que ya tiene muchos años sosteniendo Acapulco, hoy, si ellos quieren descansar, los vamos a sustituir por quienes ellos digan. Ellos nos van a decir. ‘Oye yo quiero que me sustituyan por mi hija, mi hijo, mi sobrino, mi nieto, ellos nos van a decir’”.
Uno de los meseros preguntó qué pasará a quienes ellos denominan “meseros piratas”, que llegan a las playas en las temporadas vacacionales y que, en muchas ocasiones, son los que se enfrascan en pleitos con los visitantes, al engañarlos con dos cartas y diferentes precios.
Al respecto el director de la Policía de Protección y Asistencia Turística, Francisco Javier Sotelo, dijo que se “aplicará mano dura” contra los “meseros piratas”. Luego, dijo que el delito que cometen estas personas está tipificado como fraude, que se les va a detener y poner a disposición de las autoridades que corresponda.
Durante su participación, la representante de la Semarnat, Silvia Correa Díaz, se limitó a decir a los meseros que para trabajar en la zona de playa deben de tener una concesión o permiso de las autoridades federales, que dan derechos pero obligaciones, pero ya no abundó en la temporalidad que se informó, de los cuatro meses, y tampoco sobre el monto a pagar.
Al concluir la reunión, este reportero se acercó para pedirle una declaración y despejar dudas, pero la respuesta de la funcionaria, como en otras ocasiones, es que no puede dar declaraciones y se limitó a compartir una página web de la Semarnat, donde se especifica la temporalidad de los cuatro meses y el pago de mil 822 pesos que se deben de realizar.
A los meseros les dijo que han recibido muchas quejas de que en las playas hay colillas de cigarros, palillos, corcholatas, “de hecho la gente nos dice que cuando van caminando se entierran estos palillos”. Pidió a los meseros no pelearse con los visitantes y recurrir a los autoridades, como al Centro de Atención y Protección al Turista de Acapulco (CAPTA).
Indicó que, como parte de la regulación, los meseros tendrán un uniforme para que se les identifique y evitar que lleguen otras personas a realizar ese mismo trabajo. Tres bloques de meseros de playa El Morro mostraron sus uniformes y a los que se les pidió que colocaran con letras grandes en la parte trasera la actividad a la que se dedicaban.
La funcionaria dijo que CAPTA está realizando una propuesta de los emblemas que tendrán las playeras y que podrían llevar el número de emergencias. Precisó que las playeras las tendrán que poner los propios prestadores de servicios turísticos, porque no las dará el gobierno.
Al salir del encuentro, se consultó a tres adultos mayores, todos meseros, sobre la propuesta de la “sustitución y renovación generacional”, quienes con cierto temor indicaron que no tenían de otra, más que aceptar lo que el gobierno federal está ordenando.
Los permisos que se retiren no se van a sustituir
Durante su intervención, Mejía Becerril dijo que “se distorsionó mucho. Aquí lo quiero decir muy firme y de manera enérgica y respetuosa. Se distorsionó mucho esta pregunta en la CROM, cuando dijimos se les va a dar permisos temporales y se va a pagar. No estaba la Profepa y yo no soy el autorizado para dar el monto y pues se distorsionó. Marino dijo que iban a pagar tanto, pero ¿y cómo los bonaice y cómo las eloteras, y cómo los de lentes van a pagar eso?”.
Luego indicó que el permiso que se les va a dar es de cuatro meses, “la cantidad que sea, van a tener el beneficio de que van a trabajar en la zona federal, ya con un permiso. Ahorita todos ustedes están en la incertidumbre ¿por qué? Porque no tiene un permiso, pero ahora van a pagar un derecho por usar la playa por una actividad comercial y el gobierno federal los va a respaldar”.
Abundó que a quienes se dedican a las actividades de venta de frituras, elotes, plátanos y artesanías, “les dijimos la misma información”, pero que hubo como ocho personas que alzaron la mano y se quejaron de que el permiso fuera de un año, y pidieron que les dieran seguro social, “y esa fue la nota que retomaron los medios locales”.
Y pidió decir la verdad, en referencia a la nota publicada en este diario el miércoles 8 de julio en la que se informó que vendedores de playa se manifestaron en contra de un pago cuatrimestral de mil 800 pesos para vender en la zona federal que, dijeron, les impondrá Fonatur.
En la reunión de este lunes, el director de playas de Fonatur recordó que los permisos entregados en la Zofemat no pueden ser usados para la venta en las banqueta de la avenida Costera, de ser así el municipio se los va retirar y los que son del municipio o Vía Pública no pueden entrar a la playa, porque también se les va a retirar, y “no se van a sustituir”, es decir, que no se volverán a ofrecer a otros, en este proceso de expulsión y ordenamiento.
Al concluir la reunión de hora y media, se le preguntó a Mejía Becerril qué pasará con los artesanos que ocupan de la Plaza Politécnica, una vez que reiteró en la reunión que todos los accesos a la bahía deben de estar libres, respondiendo que esta área es competencia del Ayuntamiento a través de Vía Pública.
Acto de intimidación
Durante la reunión, en un acto de intimidación, el funcionario ordenó a los jóvenes que realizan los registros de los asistentes tomar los nombres del fotógrafo de El Sur Jesús Trigo y de este reportero; luego dijo que el periodismo debe de ser objetivo, “porque cuando se distorsiona ya no es periodismo”.
Afirmó que todas las reuniones que se han realizado han sido abiertas, como la del miércoles de la semana pasada, y dijo entonces que estaban dos periodistas en la reunión, en alusión al fotógrafo Trigo y a este reportero.
“Nada más les pedimos que sean objetivos, si es posible. El periodismo es objetivo, no distorsiona, por eso, nosotros decimos que a nadie se le ha negado el acceso, pero el periodismo debe de ser objetivo. Cuando se distorsiona ya no es periodismo, es otra cosa, por eso nosotros aquí decimos las cosas de frente, en público, y a nadie se le ha negado la entrada”.
Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo


