1 abril,2020 12:54 pm

Anuncian el cierre de la librería Paso de Gato; otros espacios luchan por permanecer en la epidemia

A la tienda especializada en dramaturgia la Sogem le aumentó la renta de 18 mil a 40 mil pesos mensuales y la crisis por el Covid-19 terminó por ahorcarlos, señalan los fundadores José Sefami y Jaime Chabaud. “La sección de Ficción Post-Apocalíptica ha sido movida a Temas de Actualidad”, dice El Péndulo, para animar a los escasos visitantes a leer

Ciudad de México, 1 de abril de 2020. Ante el anuncio del cierre de su librería especializada en artes escénicas, Paso de Gato teme verse forzada a suspender sus actividades por completo, y las razones van más allá que la pandemia.

Ubicada en el Centro Cultural José María Fernández Unsaín, en Coyoacán, propiedad de la Sociedad General de Autores de México (Sogem), la librería gestionada por el sello editorial clausurará sus puertas definitivamente por el aumento en la renta.

Según José Sefami y Jaime Chabaud, fundadores de Paso de Gato, la Sogem les aumentó la renta de 18 mil a 40 mil pesos mensuales, motivo por el que se encuentran en un juicio y que los orilla al cierre este abril.

Inaugurada hace tres años, se propuso reunir bajo el mismo techo toda la producción de libros de artes escénicas que se producen en el País, junto con volúmenes selectos del resto del continente.

“Era la única librería en México y de las pocas que existen en Iberoamérica especializadas en artes escénicas y en cine”, lamenta Sefami en entrevista.

Aunque su librería en línea podrá seguir funcionando, lo hará únicamente con el catálogo de la editorial, por lo que el acervo de 40 mil títulos nacionales e internacionales se perderá.

“Sin un espacio físico, ya no traeremos libros de España, Argentina, Uruguay, Chile, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Cuba, España”, ahonda Chabaud.

Si bien existe la posibilidad de reabrir en otra sede, la situación general de la editorial hace que esto sea poco probable.

Y es que la revista homónima del sello atraviesa también por mal momento ante la ausencia de publicidad gubernamental.

Ya en pláticas con la Secretaría de Cultura, Paso de Gato lanza un SOS para poder librarse de la extinción definitiva.

Evocan páginas oscuras

Con humor, un aviso a las puertas de una sucursal de El Péndulo anuncia que “La sección de ficción post-apocalíptica ha sido movida a Temas de Actualidad”, para invitar a los escasos lectores a adquirir algún ejemplar.

Sucede que ante la contingencia por Covid-19, librerías y lectores se adaptan a los tiempos.

La enfermedad y las pandemias han sido un tema recurrente en la literatura desde Sófocles hasta la actualidad.

“Las novelas y cuentos contemporáneos que hablan de enfermedades endémicas narran cómo se vive una gran excepción”, expone Martín Solares, escritor y editor: “El momento en que la salud mengua, o desaparece, y llegamos al lado oscuro de la existencia, que parece desembocar en la muerte y la aniquilación”.

Las grandes epidemias constituyen momentos de crisis, como las guerras.

“Es siempre la aparición del mal con la tentación de ver allí, fiel a la visión cristiana, un castigo y una posibilidad de renovarse para estar luego mejor”, plantea el también editor Philippe Ollé-Laprune, quien advierte en La peste (1947) de Albert Camus el libro emblemático de cómo un autor usa de manera simbólica la enfermedad.

“En Camus son los hombres que han caído en la tentación de los autoritarismos que constituyen su tema, y descubren la fuerza de la solidaridad en la resistencia, un nuevo humanismo”.

Alberto Moravia, por ejemplo, simbolizó el fascismo con la enfermedad en La epidemia, de 1944, dice Ollé-Laprune, mientras que novelistas como Gabriel García Márquez, con El amor en los tiempos del cólera (1985); Mario Bellatin, con Salón de belleza (1994), o Camus con La Peste, añade Solares, narran cómo los rasgos más nobles del ser se ponen a prueba con la llegada de una epidemia.

“Sin pretender reducir estas novelas extraordinarias a uno solo de sus rasgos, la solidaridad es puesta a prueba en el caso de Camus, el altruismo en el de Bellatin y el amor en el de García Márquez”, plantea el autor.

La literatura también aborda emociones y virtudes que sobreviven o no a las enfermedades colectivas. Solares ejemplifica esa desesperación con La carretera (2006), de Cormac McCarthy: “Allí se ve hasta dónde pueden llegar el egoísmo y el heroísmo del ser humano”.

Otro tipo de desesperación y de la muy rica vida interior que las enfermedades traen consigo es el tema de la novela El país de las últimas cosas (1987), de Paul Auster, “una especie de Anna Frank futurista”, explica Solares, donde da cuenta de la vida en condiciones de aislamiento extremo.

El confinamiento solitario, prosigue, siempre ha sido uno de los temas principales en las “magníficas” novelas de Auster, como Brooklyn Follies (2005) o su “Trilogía de Nueva York” (1985 y 1987), conformada por  Ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada.

“Cuentan hasta dónde puede llegar el ser humano cuando está obligado a estar solo, y qué tipo de vida debe adoptar”, añade Solares.

La plaga y la enfermedad son imágenes del castigo en la literatura, resalta Ollé-Laprune.

Texto: Francisco Morales / Erika P. Bucio / Agencia Reforma / Foto: @crestanimx (Twitter)