4 abril,2018 3:43 pm

Aplasta Liverpool 3-0 a un inocente City

Texto: Redacción / Foto: (@LFC) Twitter

Liverpool, Inglaterra, 4 de abril 2018. Imparable la delantera roja. El Liverpool hizo este miércoles puré a la defensa de un inocente Manchester City. Calificativos sobran. El punto central es que, en menos de media hora, el Liverpool apabulló 3-0 al Manchester City, un marcador que parece imposible para remontar el próximo martes 10 de abril en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, aun jugándose en la casa del Manchester.

Cayó el primero en una jugada rápida y construida por la delantera roja: Firmino y Salah. El egipcio, en carrera, la dejó para el brasileño, quien consiguió darle el pase a Mohamed y esté culminó la jugada con un tremendo disparo al minuto 12.

Inspirado por una delantera feroz, el Liverpool se fue adelante. El árbitro dejó seguir una jugada en una posible falta a Firmino. El rebote del esférico quedó justo para el jamaiquino Alex Oxlade-Chamberlain. Y éste aprovechó: al minuto 21 fulminó a Moraes.

Luego, el egipcio hizo dos disparos sin éxito. La historia del tercero fue diferente: mandó el centro para que apareciera el senegalés Mane, rematara de cabeza y colocara el tercero del Liverpool.

La defensa del City no pudo resolver el acertijo que planteó la delantera rival.

Así fue el partido:

Mohamed Salah (a los 12), Alex Oxlade-Chamberlain (a los 21) y Sadio Mane (a los 31 minutos) marcaron los goles de un equipo local que supo contrarrestar el dominio del City, golpear en momentos clave del encuentro y firmar, en suma, una victoria importante de cara a la vuelta.

En la previa, el técnico Josep Guardiola afirmó que el City no cambiaría su estilo ofensivo pese al poderío del Liverpool: la idea más allá de cualquier circunstancia. Y así fue. La visita dominó pronto el balón y el campo.

Sin embargo, si los intentos de futbol y construcción venían por parte del City, los goles eran del Liverpool, que a la media hora, y después de un notable ejercicio de contundencia, ganaba por 3-0.

Así, Firmino le ganó a Nicolás Otamendi, disparó y el rebote de Ederson quedó en los pies de Salah, que no dudó y marcó el primer tanto. O el primer shock, porque el City no encajó bien el golpe y el Liverpool, cada vez más afirmado, fue un compendio de pragmatismo.

Y si el City quiso volver al partido, cambiar la dinámica pese al primer mazazo, reencausar la lógica, ahí estuvo Oxlade-Chamberlain, con un soberbio remate de media distancia, para recordar que la noche tenía solo un dueño.

Si hacía hacía falta alguna evidencia más, alguna prueba de que el Liverpool dañaba allí donde más dolía, Mane cabeceó un centro del propio Salah y marcó no sólo el tercer tanto, sino también un abismo entre ambos equipos.

Cuando la calma volvió, o el local dejó de marcar goles, el City sabía que tenía que remontar mucha distancia. Y lo intentó, siempre fiel a su idea. Pero el resto del partido, al margen de algunas aproximaciones, como un gol anulado sobre el final a Leroy Sané, fue un trámite.

Jürgen Klopp, el técnico del Liverpool, pedía a sus jugadores que escribieran una nueva historia más allá de las páginas más doradas del club. La noche de hoy pareció un buen comienzo. El próximo martes, en la vuelta en Manchester, será una buena ocasión para confirmarlo.