
Forma parte de la estrategia de construcción de paz que impulsa la Iglesia, con el objetivo de buscar justicia, cohesión social y equidad de género
Acapulco, Guerrero, 14 de febrero de 2026. A raíz de las experiencias logradas en los Grupos de Apoyos para Mujeres (GAM), la organización Cáritas de la Arquidiócesis de Acapulco ha desarrollado una metodología para hombres como parte de la construcción de paz que impulsa la Iglesia, con el objetivo de buscar justicia, cohesión social y equidad de género mediante la transformación de la mentalidad ante el machismo que impera en la sociedad.
Consultado vía telefónica, a pregunta de si entre los participantes hay víctimas de la violencia, el encargado de la metodología Hombres nuevos, hombres libres, Rafael Rodríguez Ozuna, respondió que hay de todo, que el único requisito es ser mayor de edad, pero que “todos somos víctimas de violencia sobre todo por la forma en que somos criados, muchas veces el sistema, la estructura social, nos lleva a comportarnos de una manera o incluso a ser agresivos”.
Recordó que las participantes de los GAM trabajan en los diferentes tipos de violencia y añadió que después sus esposos empezaron a solicitar algo para poder hablar el mismo lenguaje que ellas, comunicarse mejor y reflexionar sobre la masculinidad.
“Esto obviamente es una estrategia en la que opera la construcción de paz, la justicia y la cohesión social, sobre todo en el aspecto de la igualdad y equidad de género”, expresó, y agregó que tiene como objetivo contribuir al desarrollo humano integral por medio de las iniciativas impulsadas por Catholic Relief Services y Cáritas de México.
A pregunta sobre una publicación en Facebook hecha el lunes sobre un Grupo de Apoyo para Hombres en Igualapa, explicó que se hizo hace dos semanas con 18 asistentes en el Santuario del Señor del Perdón y que se pretende hacer más este año, que en Acapulco hay cinco facilitadores certificados, dos de ellos que recibieron su formación en El Salvador para replicarla localmente.
Contó que en 2023 se comenzó a aplicar la metodología con dos grupos, uno en Coyuca de Benítez y otro en Acapulco, pero se suspendieron debido al huracán Otis, y en 2024 se logró retomar el de esta ciudad con una decena de hombres; que el año pasado se clausuraron otros dos grupos en ambos municipios con 29 graduados en total; y que en 2023 también se hizo una experiencia con algunos de los temas con maestros del Instituto Tecnológico de Acapulco.
Dijo que a diferencia de los GAM de 22 sesiones, los Grupo de Apoyo para Hombres constan de 19 que duran unas dos horas y media, en los que se busca la transformación en su forma de pensar y percibir su masculinidad, sobre todo ante “el machismo que tanto impera en nuestra sociedad”.
Al mencionarle que es muy marcada la diferencia con los GAM –que, de acuerdo con un informe publicado en octubre, atendió 171 beneficiarias de 2024 a 2025 en tres regiones del estado–, consideró que las mujeres son “más entronas” en el sentido del tiempo, disposición, y que ha visto “procesos de mujeres que son muy, muy impresionantes y muy buenos”.
Invitó a que más hombres se sumen a esta metodología de construcción de paz para transformarse en mejores personas y apoyar en sus familias, trabajos y todos los lugares donde se desenvuelven, que pueden acercarse a los párrocos para que éstos soliciten que Cáritas acuda.
En un documento compartido por Rodríguez Ozuna se explica que Catholic Relief Services opera en América Latina en países incluidos entre los más violentos, ya sea de forma armada, institucional, política, sexual, de género, mediática, laboral o racista; que aunque la mayoría de las víctimas letales son hombres, los feminicidios han aumentado; y que gran cantidad de sus manifestaciones se basa “en un ejercicio de dominación profundamente vinculado con el machismo, las masculinidades tóxicas y el patriarcado”.
Concluye que las “masculinidades constructivas” serán aquellas que reconozcan sus diversas expresiones, manifiesten conductas a favor de la equidad e igualdad de género, rechacen el uso de la violencia, adopten una comunicación asertiva, intervengan cuando vean a otros ejerciendo violencia, y tomen acciones sociales con otros hombres y mujeres para erradicar la violencia basada en género, las masculinidades hegemónicas y el patriarcado.
Yee Trujillo


