2 marzo,2018 11:33 am

Aranceles de Trump al acero despiertan temores de guerra comercial

Texto / DPA / Foto:
Ginebra, Suiza, 02 de marzo de 2018. El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevêdo, criticó este viernes en Ginebra los aranceles al acero y el aluminio anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Una guerra comercial no interesa a nadie”, advirtió. “La OMC está preocupada por el anuncio de Estados Unidos sobre los aranceles al acero y el aluminio. Existe un auténtico potencial para una escalada, según muestran las reacciones de los demás (países)”. La OMC está siguiendo de cerca la situación, añadió.
Aliados comerciales como la Unión Europea (UE), China, Canadá y Japón podrían presentar demandas ante la OMC si finalmente Estados Unidos aplica los aranceles anunciados.
 
Aranceles de Trump despiertan
temores de un conflicto comercial
El anuncio de Trump, de aplicar nuevos aranceles a las importaciones de acero y aluminio desataron hoy los temores a que se desate un conflicto comercial de proporciones globales.
Europa, Canadá, Brasil, México y China anunciaron represalias y pidieron moderación a Estados Unidos, al tiempo que la Organización Mundial del Comercio (OMC) alertaba del peligro de una guerra comercial que “no interesa a nadie”. La Comisión Europea podría tomar medidas el próximo miércoles.
Sin embargo, Trump defendió este viernes su decisión y se mostró poco impresionado ante la perspectiva de una “guerra comercial”. “Cuando un país (EU) está perdiendo varios miles de millones de dólares en el comercio con prácticamente todo país con el que hace negocios, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, escribió en Twitter.
“Por ejemplo, cuando tenemos pérdidas de 100 mil millones con un determinado país y se hacen los listos, no comerciamos más – y ganamos mucho. ¡Es sencillo!”, añadió el mandatario.
Trump planea introducir aranceles de un 25 por ciento a las importaciones de acero y de un 10 por ciento al aluminio, encareciendo así las importaciones de esos materiales en el país. La medida será redactada oficialmente la semana próxima.
El sector del acero sufre una sobreproducción que está presionando los precios a la baja, sobre todo debido a China, el mayor productor mundial.
El director general de la OMC, Roberto Azevêdo, criticó la medida y advirtió que “una guerra comercial no interesa a nadie”.
El mayor productor de acero del mundo, China, exigió a Estados Unidos que tenga cautela a la hora de utilizar instrumentos de protección comercial y pidió que se atenga a las leyes internacionales. “Si todos los países siguieran el ejemplo de Estados Unidos, tendría consecuencias muy graves sobre el comercio internacional”, dijo hoy una portavoz del Ministerio de Exteriores chino.
Canadá, el mayor suministrador de acero y aluminio el año pasado a Estados Unidos, anunció también represalias. La ministra de Exteriores, Chrystia Freeland, se refirió al anuncio de Trump como “absolutamente inaceptable”.
Brasil tampoco descarta tomar “medidas a nivel multilateral o bilateral”. El país sudamericano es, tras Canadá, el segundo mayor exportador de acero a Estados Unidos. En la misma línea se mostró México, que al igual que Corea del Sur, es un importante exportador. Actualmente el tres por ciento de las importaciones de acero estadounidenses procede de China.
La UE responderá en tres frentes: mediante contramedidas, protección de su mercado y consultas ante la OMC, dijo el portavoz Alexander Winterstein, y añadió que serán analizadas el próximo miércoles por los principales funcionarios del organismo en Bruselas.
Los aranceles al acero podrían reducir drásticamente las exportaciones de la UE a Estados Unidos de un día para otro. La asociación europea del acero Eurofer calcula una reducción del 50 por ciento o incluso más del volumen actual, de unos cinco millones de toneladas.
Desde hace meses, expertos europeos trabajan en una lista de productos estadounidenses a los que se les podría imponer aranceles como reacción.
El bloque comunitario teme además que como efecto colateral a los aranceles estadounidenses el mercado europeo se vea inundado por acero a precio de dumping procedente de China.
“No permaneceremos impasibles mientras nuestra industria se ve afectada por medidas injustas que amenazan miles de puestos de trabajo europeos”, alertó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que dudó de que los aranceles sirvan para proteger la seguridad nacional.
La canciller alemana, Angela Merkel, criticó también los planes de Estados Unidos. “El gobierno federal rechaza estos aranceles”, dijo Steffen Seibert, portavoz de la jefa de Gobierno. El problema de los excesos de capacidad de acero y aluminio en el mundo no se solucionará de esta forma. Nadie puede estar interesado en una guerra comercial, tampoco Estados Unidos, agregó.
También el primer ministro holandés, Mark Rutte, dijo hoy que el argumento de la seguridad nacional utilizado como motivo por Estados Unidos es incomprensible.
El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, por su parte, pidió una “respuesta fuerte” de Europa a los aranceles y alertó de que “una guerra comercial entre Europa y Estados Unidos traerá sólo perdedores”.
Con la medida, Trump pretende impulsar la industria de su país. “Tendremos nuevos puestos de trabajo y empresas boyantes”, dijo Trump entre los aplausos de empresarios estadounidenses en la Casa Blanca.
La política del acero es un punto clave de la política de “Estados Unidos primero” de Trump. Los aranceles, con los que el país supuestamente quiere atacar las prácticas de dumping en el extranjero, estarán en vigor durante un “largo periodo de tiempo”, afirmó el presidente. Las plantas de aluminio y de acero estadounidenses no pueden aprovechar sus capacidades debido a la barata competencia extranjera, argumentó.