Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Pelean municipales y comunitarios que toman el Palacio de Tixtla por la liberación de Nestora

*Se apuntan con sus armas en un momento del enfrentamiento. Por la tarde hubo una fuerte movilización militar y policiaca. Acuden ciudadanos, incluidos niños y mujeres, con varillas, machetes, palos y tubos para impedir la entrada de los soldados y antimotines. Con heridas leves, dos agentes municipales que se resistieron a la ocupación y un comunitario. El promotor de la CRAC, Gonzalo Molina, dice que el gobierno incumplió acuerdos tomados en las pláticas del viernes y sábado

Zacarías Cervantes

Tixtla

De manera sorpresiva, policías comunitarios de Tixtla tomaron ayer durante más de tres horas el Palacio Municipal, y al llegar para cerrar el inmueble ocurrió una pelea con policías municipales al punto en que miembros de ambas corporaciones se apuntaron con sus armas.
Uno de los lesionados es un escolta del secretario de Seguridad Pública, quien recibió una cortada con un machete en la mano derecha, y otro uniformado recibió un culatazo de arma larga en la cabeza.
La protesta ocasionó por la tarde una fuerte movilización militar y policiaca en esta cabecera municipal, e incluso corrió la versión de que los militares pretendían ingresar al barrio de El Fortín, donde tiene su base la Policía Comunitaria, por lo que decenas de ciudadanos de esa zona de la ciudad, incluidos niños y mujeres, se armaron con varillas, machetes, palos y tubos para impedir la entrada de los soldados y policías antimotines.
Se temía la detención del promotor de la Policía Comunitaria, Gonzalo Molina González, y que los efectivos quisieran recuperar tres armas que los comunitarios quitaron a los policías municipales.
La protesta de los más de 50 policías comunitarios de las colonias y barrios de la cabecera municipal, así como de una decena de ciudadanos simpatizantes del grupo de policías comunitarios, fue para exigir al gobierno federal y del estado la presentación de Nestora Salgado García, coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, y la libertad del coordinador de El Paraíso, municipio de Ayutla, Bernardino García Francisco, así como del resto de los policías comunitarios que siguen presos, además de las autoridades municipales de la comunidad de Tlatlauquitepec, municipio de Atlixtac.
El grupo de comunitarios, encabezados por Gonzalo Molina González, uniformados y armados irrumpieron en la plaza central de Tixtla aproximadamente a las 12 y media del día.
Algunos de ellos se tiraron pecho tierra apuntando sus rifles y escopetas hacia el Palacio Municipal; otros se parapetaron tras los árboles y las jardineras, mientras que otro grupo encabezado Molina González y ciudadanos desarmados llegaron hasta la entrada principal del palacio para cerrar las rejas.
Dos policías municipales se encontraban resguardando la entrada del Palacio Municipal y uno de ellos opuso resistencia, por lo que fue sometido por los comunitarios, quienes lo desarmaron y le quitaron las esposas con las que lo sujetaron de las manos tirado al piso.
El otro policía municipal no opuso resistencia, sin embargo también fue desarmado y  retenido por los comunitarios, quienes a partir de entonces asumieron el control de la entrada del edificio.
Algunos de los trabajadores salieron del inmueble, pero otro grupo quedó retenido junto con el síndico procurador, David Martínez Valadez; el asesor del alcalde Gustavo Alcaraz Abarca, Edgar Alcaraz, y dos policías municipales.
Un nuevo incidente de violencia ocurrió cuando el secretario de Seguridad Municipal, Rubén Reyes Zepeda, acudió acompañado por más policías municipales para rescatar a los dos elementos que habían quedado retenidos por los comunitarios.
Algunos de sus agentes apuntaron con sus armas a los comunitarios y a los plantonistas concentrados en la entrada del Palacio Municipal, lo que provocó un altercado, hubo gritos, retos y amenazas.
Asimismo, los comunitarios apuntaron sus armas contra los municipales, amenazándose mutuamente.
Sin embargo, el incidente sólo llegó al forcejeo en el que dos policías municipales resultaron con lesiones leves; un escolta del secretario de Seguridad Pública resultó con una cortada en la mano derecha y otro con un cachazo en la cabeza. También un comunitario resultó con golpes.
Sin embargo, el jefe de la Policía Municipal, Reyes Zepeda, no logró llevarse a sus elementos, uno de ellos, el que opuso resistencia al principio, Gabriel Morales Ramírez, y el segundo que se negó a proporcionar su nombre.
La toma del Palacio Municipal se mantuvo hasta aproximadamente las tres y media de la tarde, cuando fueron liberados, primero, los dos policías municipales frente a los reporteros; después colocaron cadenas a la reja de la entrada principal del edificio para dejarlo “clausurado” y “tomado”, dijo Molina González, quien advirtió: “allá aquel que venga a abrirlo, porque vamos a regresar”.
Antes, Molina González, avisó a los reporteros que permitirían la salida de los trabajadores y de los funcionarios que se habían quedado encerrados y entró al inmueble acompañado de algunos comunitarios y uno de los policías municipales que estaban retenidos, pero ya no encontraron a nadie en el interior. Hubo la versión de que existe una salida posterior y que por allí habían salido.
Después de las tres y media de la tarde los policías comunitarios y los civiles se retiraron rumbo al barrio de El Fortín, ubicado al poniente del zócalo de la cabecera municipal. Los primeros se retiraron marchando y con las armas en ristre. Los comunitarios se llevaron tres armas de los policías municipales y un chaleco blindado.
Media hora después llegaron al Palacio Municipal más de 100 militares en vehículos artillados, así como unos 40 policías antimotines, quienes tomaron posiciones para resguardar el inmueble, sin embargo ya los comunitarios se habían retirado y se encontraban en su base del barrio de El Fortín.
A las seis de la tarde surgió la versión de que los soldados y policías entrarían al barrio de El Fortín para detener al promotor de la CRAC, Molina González.
Los militares se habían instalado a medio kilómetro del acceso principal de ese barrio. Allí se instalaron dos tanquetas con unos 20 elementos apuntando las metralletas rumbo a El Fortín, mientras por el centro de la ciudad y en las colonias y barrios en donde tiene presencia la Policía Comunitaria, los soldados realizaban recorridos a bordo de dos camiones. A la vez, otro grupo de militares permanecía reguardando el Palacio Municipal.
Los militares apostados cerca de la entrada del barrio se retiraron a las 8 de la noche, sin embargo a esa hora los recorridos por el centro y algunas colonias y barrios de la cabecera municipal continuaban.
Fuentes extraoficiales revelaron que la intención de los militares era detener a Molina González y recuperar las tres armas largas que los policías comunitarios quitaron a los policías municipales, que eran AR-15.
La movilización militar y policiaca cerca de su barrios provocó el levantamiento de decenas de habitantes, entre ellos niños y mujeres, todos armados de varillas con puntas, machetes, tubos y palos para impedir la entrada de los militares.
Los dirigentes informaron que permanecerían “en guardia” toda la noche.

Las demandas

El promotor de la CRAC en este municipio, Gonzalo Molina González, informó que la protesta fue “porque el gobierno estatal violó la Constitución, la Ley 701 y el Convenio 169 al ir a sacar a delincuentes que estaban en las celdas de nuestra coordinadora y al detener a nuestras autoridades de la institución”, dijo.
Agregó que también exigen la presentación de la coordinadora Nestora Salgado, “a quien el gobierno mantiene secuestrada”, pues dijo que a cinco días de que fue detenida no ha  sido presentada por ninguna autoridad y sus familiares no han podido tener contacto con ella, a pesar de que el gobierno del estado ha informado que está en el penal cuatro de Tepic, Nayarit.
“El gobierno federal y estatal han secuestrado a nuestra compañera Nestora, no la han presentado, con esto pensamos que la están torturando, que la han golpeado y que por eso no la quieren presentar ante la opinión pública”, dijo.
Añadió que demandan, además, la libertad del coordinador de la CRAC de la casa de El Paraíso y de todos los policías comunitarios que siguen detenidos.
Denunció que la protesta de ayer fue, además, porque los funcionarios del gobierno del estado con quienes se reunieron el viernes y sábado incumplieron con el acuerdo de liberar a los detenidos.
Sin embargo, denunció que ahora el gobierno estatal pretende liberarlos aplicando la revisión jurídica de sus expedientes, “como se si tratara de delincuentes y eso no lo podemos aceptar, ellos no han cometido ningún delito, esta coordinadora es una institución, por lo tanto el servicio que estaban prestando no es delito, por el contrario, estaban sirviendo a su pueblo”.
Explicó que por eso van a seguir realizando acciones como la de ayer, “para que el gobierno libere a todos nuestros compañeros, incluida la comandanta Nestora, a quien el gobierno tiene secuestrada”.
El promotor de la CRAC de Tixtla informó que protestas similares se realizaron ayer en los municipios de Huamuxtitlán, Olinalá y Ayutla, así como en la población de Tlatlauquitepec, municipio de Atlixtac.

468 ad