Bloqueo de la CNTE al aeropuerto del DF culmina con una rechifla a líder magisterial
*Rubén Núñez, secretario general de la sección 22 de Oaxaca, no logró convencer a los agremiados sobre los avances obtenidos en la mesa de negociación con la Segob tras ocho horas de bloqueo
Agencias Proceso y Reforma
Ciudad de México
Después de más de ocho horas, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dieron por terminado el bloqueo sobre el bulevar Puerto Aéreo, sin embargo, también rubricaron la movilización de este jueves con una rechifla hacia Rubén Núñez, secretario general de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Y es que el líder de los docentes de Oaxaca no logró convencer a los agremiados sobre los avances obtenidos en la mesa de negociación que este día tuvo lugar en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación (Segob), con el subsecretario Luis Enrique Miranda Nava y con el gobernador oaxaqueño Gabino Cué.
El reloj marcó las seis y media de la tarde cuando los maestros congregados en los alrededores del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) escucharon la voz de Rubén Núñez, quien de pie sobre el cofre de una camioneta blanca destacaba los resultados de las negociaciones:
“La sección 22 dejó planteadas las demandas estatales. La mayoría de estos asuntos estarán resueltos en este mes, entre ellos las mesas con los charros del Comité Ejecutivo del SNTE para exigir nuestras cuotas sindicales y el pago de infraestructura y mantenimiento de los inmuebles”, detalló.
El dirigente continuó diciendo que “la comisión de la verdad también quedará integrada”, además de que el respeto a los derechos de todos los trabajadores está garantizado y será parte de las pláticas en este mes”.
Los rostros de la mayoría de los profesores congregados desde la mañana se endurecían conforme avanzaba el discurso de Núñez Ginés.
“La transformación de la educación en Oaxaca fue el punto central en esta mesa. Y tenemos la certeza de que la SEP, con la Segob, se dará paso a la legalidad de nuestro plan para la transformación de Oaxaca, también en este mes”.
“Puras promesas”, respondían los maestros, quienes fueron vigilados por cientos de granaderos con el apoyo de una decena de camiones de la policía, caballos y, más atrás, los elementos de la Policía Federal (PF).
No obstante, la jornada de protesta magisterial transcurrió en general de manera pacífica, excepto cuando un grupo de docentes arrancó la malla ciclónica que divide los carriles centrales de la avenida Puerto Aéreo para empuñar luego los tubos de aluminio.
Los comercios se mantuvieron cerrados, aunque los pocos que se animaron a abrir lucían sin clientes. Sólo se escuchaba el sonido de los aviones que arribaban al aeropuerto, ruido que sustraía a los profesores de sus actividades en medio del bloqueo, como lecturas, pláticas, consignas e incluso el sueño de algunos.
En medio del caos vial que se hizo presente en las calles principales de la zona, los maestros porfiaron en su mitin.
Por si fuera poco, las estaciones del metro Bulevar Puerto Aéreo, Terminal Aérea y Hangares, permanecieron cerradas.
Generan el caos en 9 minutos
En nueve minutos, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) taponearon ayer el bulevar Puerto Aéreo, entre Zaragoza y Eje 1 Norte.
La decisión se aprobó en la madrugada en una asamblea de la Coordinadora encabezada por Rubén Núñez, de Oaxaca, entre otros líderes.
Tras avalar el bloqueo de la avenida, se condicionó a que fuera bajo el factor sorpresa.
Así que en “operación hormiga” los profesores arribaron en transporte público y caminando al cruce de Zaragoza y bulevar Puerto Aéreo. Eran las 9:03 de la mañana.
Veinte minutos después comenzaron a caminar sobre la lateral del Circuito Bicentenario de Zaragoza hacia la terminal aérea. En Eje 1 Norte ya se encontraba un grupo de 600 granaderos. Equipados con gases lacrimógenos, cascos y escudos. La orden era impedir el avance de los maestros hacia las instalaciones del AICM.
Los maestros esperaron el apoyo de más de sus compañeros para dar su estocada. Bloquear el principal acceso a la terminal aérea.
La Sección 22 de la CNTE llevó la batuta.
León Zaragoza e Isaías Ignacio Cruz, maestros de esa Sección de Oaxaca, estuvieron al frente. Ellos también participaron en el bloqueo del bulevar Puerto Aéreo la semana pasada.
“A ver compañeros, vamos hacerlo bien, no se avienten, esperen a más compas”, les dijo Ignacio Cruz.
A las 9:45 ya había más de 400 maestros. Entre radicales y mesurados. Los primeros, aguerridos, llamaron a bloquear sin cortapisas.
El tráfico estaba en su apogeo, principalmente de vehículos que tenían como destino la Terminal 1.
A las 10 de la mañana los maestros ocuparon la lateral del Circuito Bicentenario.
Un enlace de la SSP del DF se acercó para dialogar.
“Estamos en la hora pico, comprendan por favor, la gente tiene que pasar”, expuso el funcionario local.
“No lo oigas, no lo oigas”, gritaron los radicales.
Duró cuatro minutos esa negociación. En enlace suplicó que sólo bloquearan la lateral. Esos momentos los aprovechó un grupo de granaderos para ponerse en el camellón de Circuito Bicentenario para impedir el paso de maestros a los carriles centrales.
Los automovilistas pisaron el acelerador y a pitar con el claxon ante el temor de quedarse varados.
A las 10:06 los maestros corrieron para todos lados ante la sorpresa de los granaderos quienes se quedaron paralizados. El plan policial falló.
“¡Sobres, ya, a bloquear, vamos a bloquear, que se chinguen, vamos ya”, ordenó un profesor de La Cañada, que se puso frente a un Stratus y le ordenó regresar.
“No hay paso, hay protesta, órale, para atrás o te madreamos el auto”, le advirtieron los maestros al conductor.
A las 10:15 todos los carriles de Bulevar Puerto Aéreo de Zaragoza rumbo al AICM quedaron sellados por los maestros, lo que marcó el inicio del desquiciamiento en la zona. La onda expansiva del bloqueo alcanzó de Zaragoza hasta Oceanía.
“Sabemos que este es un punto neurálgico de la ciudad de México, sabemos que afectamos a muchos, pero es necesario, porque no nos atienden, a ver si así nos escuchan o nos hacen caso”, lanzó un maestro que en ese momento estaba a cargo del micrófono.
Los granaderos intentaron oponerse al avance del contingente, que para entonces ya era de más de un millar.
“Tírale, tírale, órale cabrón, jálale”, gritaba Ignacio Cruz a un granadero que le apuntó a la cabeza su lanza granadas con gas lacrimógeno.
Un mando bajó el arma del oficial, caliente por los insultos de los maestros. “No me empujes, desgraciado”, advirtió una policía antimotín a un maestro que intentaba superar el cerco de los uniformados.
La SSP del DF echó mano de 4 mil policías para contener una posible irrupción de maestros al AICM. Estos elementos rodearon prácticamente la terminal. Incluidos agentes a caballo.
La Policía Federal contó con un millar de efectivos, la mitad de ellos enviados a la primera línea de batalla. Justo atrás de los granaderos.
Ante ese refuerzo, los maestros llamaron a sus compañeros del Zócalo para sumarse al bloqueo y de paso arrancaron la malla ciclónica que divide los carriles de esta avenida para defenderse ante una eventual represión.
Con ello se armaron de tubos y piedras.
En una hora llegaron otros centenares de maestros para reforzar la manifestación, entre las consignas del maestro Laurentino Vázquez, que repetía una y otra vez, “el paro, el paro, es culpa del Estado”, en el aparato de sonido.
Para ese momento los maestros se brincaron la valla y todos los carriles del Circuito Bicentenario quedaron totalmente cerrados.
“Se ve, se siente, la fuerza de la CNTE”, presumió Zaragoza con el puño en alto.
Los granaderos y federales se dijeron listos para la dispersión. Azotaron sus escudos al piso, puestos para la reyerta.
“No hay orden de dispersarlos, lo haríamos en 10 minutos”, afirmó un mando.
“De que nos ponen en la madre, pues nos la ponen, ellos están entrenados, nosotros no, pero un pinche tubazo si se llevan”, advirtió Vázquez.
El bloqueo se levantó ocho horas después. Con insultos al líder de la sección 22, Rubén Núñez, que llamó a levantar la protesta.
“A esto se reduce 30 años de lucha”, reprochó un maestro de región Costa, de Oaxaca, enardecido por dejar su tubo y su lugar, en el carril de alta velocidad del bulevar.




