América sufre para vencer a Pumas
Alejandra Benítez / Agencia Reforma
Ciudad de México
América sufrió para vencer a Pumas porque enfrente encontró un equipo universitario que enfrentó con solvencia y sin achicarse a un cuadro que los superaba en experiencia.
El conjunto de Coapa aprovechó la superioridad numérica que tuvo a 10 minutos del final para que viniera Matías Vuoso a tomar mal parada a la zaga felina al 86′, haciendo el 2-1, con el que sentenciaron la suerte de los auriazules.
De esta manera las Águilas ya suman tres encuentros sin perder en casa, afianzándose como uno de los mejores equipos del torneo.
Mientras que los universitarios cada vez se alejan más de la Fiesta Grande, dejando ver que para ganar los partidos hace falta algo más que corazón, porque aunque apretaron en el segundo tiempo, les hizo falta un hombre desequilibrante en la delantera que pudiera acompañar a Emilio Orrantia, Juan Carlos Cacho y en su momento a Eduardo Herrera.
Nuevamente, al técnico Miguel Herrera lo traiciono el temperamento y se perdió el segundo gol de su equipo porque el árbitro, Jorge Antonio Pérez, lo mandó a las regaderas por sus continuas reclamaciones.
Es que en la banca azulcrema los nervios estaban a flor de piel, porque en la primera mitad, tuvieron a los Pumas en un puño, acorralándolos con jugadas a velocidad y continuos desbordes, que no pudieron fructificar.
América fue el encargado de abrir el marcador al minuto 9, cuando Christian Benítez cobró un penal de manera magistral.
José Antonio García, quien había sido el héroe de otros partidos, ayer se fue como el villano de la noche, primero al faulear a José Maria Cárdenas en el área para que se decretara la pena máxima y luego al irse expulsado al 81′ por una segunda entrada fuerte, ahora sobre Paul Aguilar, para dejar a los universitarios con 10 hombres sobre la cancha.
Daniel Montenegro y Christian Benítez se convirtieron en un par de pesadillas para la defensa universitaria, que extrañó la solvencia de Darío Verón, pero que en ningún momento se dejó intimidad por los atacantes de las Águilas.
Tan engolosinados estaban los de Coapa que por poco Pumas los toma mal parados con un rebote que tuvo que sacar Moisés Muñoz con el pie, cuando ya estaba tirado tras haber rechazado un balón en el área.
En el complemento, Pumas reaccionó, reordenando las líneas y apretando en la marcación, pues cada vez que “Chucho” Benítez o algún otro hombre de ofensiva lomaba el balón en los linderos del área, de inmediato le caían 3 a la marca para desarmarlos.
Al 58’, una falta de Erik Pimentel sobre Martín Bravo fue marcada como penal y Juan Carlos Cacho fue el encargado de anotar el 1-1 desde los 11 pasos.
A partir de ahí, los universitarios no dejaron maniobrar al América y en un par de ocasiones le metieron tremendos sustos con jugadas de contragolpe.
El empate se perfilaba como el marcador definitivo, pero la expulsión de García y la viveza de Vuoso para tomar mal parada a la zaga enemiga en una jugada a velocidad, le dieron al América la oportunidad de irse arriba en el marcador para definir este encuentro al minuto 86’, con un gol que ya no dejo lugar a dudas.
Esta anotación llegó como un bálsamo para toda la afición americanista que no quería irse a casa con una igualada y deseando ver a su equipo volar, tomando en cuenta que enfrentaron a unos Pumas con poca experiencia y muchas bajas.
El América llega a 22 unidades y se mantiene tercero de la tabla y a un punto de los líderes Santos y Monarcas, mientras que los Pumas se quedan con 11 unidades.




