La zona turística, albergues y hospitales, prioridad para repartir agua, dicen piperos
*Ante la falta de servicio ayer se observó que vecinos de la colonia Progreso hacían largas filas para llenar garrafones en purificadoras y cubetas en el río El Camarón. Desde el domingo no tienen servicio
Aurora Harrison
Ante la falta del servicio de agua potable, varias personas hicieron grandes filas en purificadoras para llenar garrafones, mientras que vecinos de la colonia Progreso acudieron a llenar cubetas al canal del río El Camarón, otros a lavar su ropa, y es que las pipas dan prioridad a la zona turística, los albergues y hospitales.
En la colonia Progreso, los vecinos dijeron que desde el domingo no tienen el servicio y que a quienes tienen tinacos y pilas ya casi se les acaba.
En las purificadoras hay largas filas de personas que llevan de dos a seis garrafones a llenar.
La Comisión de Agua Potable Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) informó que más de 20 días estarán las colonias sin agua por los daños en las líneas Papagayo 1 y 2.
Los operadores de pipas que pararon labores para pedir a la CAPAMA el pago por su servicio, ahora dan el apoyo a petición del gobierno estatal en la repartición del agua, pero las zonas prioritarias son los hoteles, hospitales y los albergues donde están los damnificados.
Jesús Jaimes, propietario de pipas, declaró que “estamos apoyando al gobierno del estado en el reparto de agua en los hoteles, hospitales y albergues”, que se cargan en Pipas Bernal porque de donde se obtiene agua –conocidas como garzas– de la CAPAMA están vacías.
Son más de 15 pipas que dan de 10 a más viajes al día desde el pasado martes.
Al preguntarle si se está vendiendo el agua, aclaró que “no la estamos vendiendo, es un plan emergente del gobierno, no sabemos cuánto se nos pagará pero nos pidieron nuestro apoyo porque las bombas de CAPAMA se dañaron”, aunque aclaró que no llevan a las colonias.
Una fuente oficial de CAPAMA informó que se hicieron grupos entre CAPASEG, la paramunicipal y el gobierno federal, que se atiende de La Diana a Caleta, mientras que otro grupo está de La Diana a La Base y de La Base a la zona Diamante. Cada grupo tiene un determinado número de pipas.
Lavan en el río El Camarón
María del Carmen Alvarado llegó con cuatro garrafones a la purificadora de la calle Niños Héroes, de la colonia Progreso, y dijo que este miércoles que llovió sacó sus cubetas para que se llenaran y así lavar trastes y bañarse.
“Tenemos tanque pero ya se vació toda el agua, donde vivimos estamos rentando y no nada más somos una familia, esperamos que las autoridades solucionen la falta de agua para subsistir porque si no llueve no habrá manera de almacenar”, indicó.
Agregó que desde el domingo en la calle Chapala no tienen agua, que espera que la falta del servicio no tarde mucho porque habrá desesperación de las personas; “espero que pronto se encuentre una solución para abastecer de agua a las colonias de Acapulco”.
Junto a ella, había una decena de personas formadas en espera de llenar sus garrafones y unos llegaron hasta con seis botes.
La encargada de la purificadora explicó que se duplicaron las ventas, pero que el agua no alcanzaría para cubrir la necesidad de todas las personas.
En esa misma calle, unos metros arriba antes de llegar al semáforo de la calle Durango, hay otra purificadora pero estaba cerrada; sobre la calle Michoacán, a un costado de la guardería, hay otra que también tenía mucha gente, pero el agua escasea.
“Estamos agarrando agua del río El Camarón porque no hay en la llave. Desde el lunes se nos acabó la que teníamos almacenada en los tinacos”, señaló Juan Carlos Olea, mientras jalaba un diablito con ropa sucia.
Explicó que el agua que acarrea del canal del río El Camarón la utiliza para el sanitario, lavar trastes, e incluso la ropa, e indicó que para tomar agua llena su garrafón en las purificadoras que se abastecen de pozos artesianos.
Entre las calles Nuevo León y Bernal Díaz del Castillo, en el canal del río El Camarón se encontraban unas seis mujeres lavando ropa, mientras que jóvenes y niños disfrutaban del agua que no estaba del todo limpia.
“Nosotros hemos estado acarreando agua de aquí desde el domingo que nos quedamos sin el servicio. Es principalmente para el baño, lavar los trastes y quehaceres en la casa porque no habrá por varios días”, manifestó Patricia Jaramillo.
Agregó que hay temor de los vecinos que viven cerca del canal de que si sigue lloviendo se pueda desbordar, y es que dijo que ha bajado muchas piedras y recordó que cuando fue el huracán Paulina no bajaron tantas piedras como ahora.
Pidió a las autoridades que desazolven el río, “aunque sabemos que hay zonas más afectadas”.
“Esperemos que cuando baje el río el agua se limpie para poder seguirla utilizando, porque el agua de garrafón, que costaba 12 pesos, ahorita la venden en 20 o 25 pesos, y desconocemos cuánto tiempo estaremos sin el servicio”, declaró.
Patricia Jaramillo contó que también almacenan agua de la lluvia, que el miércoles que llovió en la noche sacó varias cubetas: “el agua de la lluvia que está mas limpia la ocupamos para bañarnos porque el agua del río es para el baño o los trastes”.
La vecina dijo que el miércoles había una señora a las 7 de la noche lavando; “estaba angustiada porque estaba lloviendo y la señora seguía dentro del agua”.




