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Piden que policías armados cuiden el Hospital de la Madre y el Niño en la capital ante la violencia

Rosendo Betancourt Radilla

Chilpancingo

Usuarios del Hospital de la Madre y el Niño Guerrerense pidieron que sean policías armados de algunos de los tres órdenes de gobierno los que se encarguen de la seguridad del lugar, pues los de seguridad privada no tienen forma de repeler alguna agresión.
El joven Juan Carlos Luis Coctecón dijo que se encontraba en el lugar el pasado 14 de marzo, cuando hombres armados atentaron contra el director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Marciano Peñaloza Agama, justo enfrente del hospital.
En el lugar se observaron decenas de personas durmiendo en el suelo, a las puertas de la entrada al área de la sala de espera, incluso se observó una tienda de campaña armada para la ocasión.
Al respecto, el joven Viliulfo Martínez quien dijo que venía de la comunidad de Tierra Colorada y haber estado en el lugar durmiendo por alrededor de un mes, indicó que la sala de espera es utilizada como albergue para quienes tienen a algún familiar internado y no tienen dónde pasar la noche.
Aseguró que a él, personal del hospital le proporcionó algunas cobijas para que pudiera abrigarse, desde que llegó.
Sin embargo la usuaria Lilia García Morales explicó que el lugar está usualmente abarrotado, por lo que la mayoría de las personas que tienen que pernoctar en el lugar duermen a la intemperie “y se arriesgan a que les toque un balazo en el fuego cruzado, como la balacera que hubo apenas en el Wal-Mart”.
En ese sentido, pidió que se construya un albergue en forma pues en el lugar “se observa que les sobra mucho espacio que no utilizan”.
Relató “por las noches hace muchísimo frío, puedes ver que hay quienes se traen su casa de campaña y para la gente que vive aquí no hay forma de trasladarse, sólo en taxi, pero los taxistas se aprovechan de la necesidad de la gente y le cobran muy caro”.
A la salida del lugar, Luis Coctecón relató que el 14 de marzo pasado, al escucharse las fuertes ráfagas a unos 20 metros del lugar “los de seguridad privada salieron corriendo y dejaron las puertas abiertas”.
“Toda la gente empezó a gritar, corrió para adentro del hospital, la gente se alteró, estuvo gritando. Por eso queremos pedir que nos traigan mínimo a la Policía Municipal, porque la Policía Privada no puede hacer nada, no tienen armas”, agregó.
Y siguió “este hospital es público, no tienen porqué utilizar seguridad privada, debería haber policías federales, estatales o municipales mínimo”.

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