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Denunciará el INAH ante la PGR el daño irreversible que sufrió El Caballito

*De acuerdo con un dictamen, la aplicación de ácido nítrico cayó en desuso desde 1950 al comprobarse el deterioro que ocasionaba en la restauración de los metales

Julieta Riveroll / Agencia Reforma

Ciudad de México

Los daños provocados por la restauración de El Caballito abarcaron un 50 por ciento de la superficie del monumento y son irreversibles, confirma el dictamen que realizó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Ante esa situación se levantará una denuncia ante la PGR contra quien resulte responsable.
“Al utilizar el ácido nítrico en concentraciones tan elevadas, se eliminó de manera irreversible tanto la pátina que protegía la superficie, como una cantidad de metal de la aleación del bronce, poniendo en riesgo la integridad de la escultura”, señaló César Moheno, secretario técnico del INAH.
Aunque Arturo Javier Marina Othón –a quien el gobierno del Distrito Federal (GDF) adjudicó la restauración– aplicó el ácido nítrico directamente al 35 por ciento del monumento, los escurrimientos y manchas en numerosas áreas de la escultura y del pedestal de piedra se extendieron a un 50 por ciento.
De acuerdo con el dictamen, dicho tratamiento cayó en desuso desde 1950 al comprobarse el “profundo e irreversible” deterioro que ocasionaba en la restauración de los metales.
Marina Othón también cometió un grave error al emplear fibras de acero como método de limpieza de la escultura, según el dictamen.
Moheno reiteró que funcionarios del Centro Histórico de la ciudad de México ordenaron la restauración de la escultura de Carlos IV sin la autorización ni el conocimiento del INAH violando la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
“El artículo 55 de esta ley fija a los responsables de los daños una multa máxima de 50 mil pesos”, dijo Moheno, quien aclaró que también se deberá reparar el daño ocasionado, el cual asciende a un millón 415 mil 723 pesos, según estimaciones del documento del INAH.
Moheno no dio una fecha precisa para presentar la denuncia ante la PGR, que prepara la Coordinación Nacional de Asuntos Jurídicos del instituto.
El secretario técnico negó que hayan “madrugado” al INAH, pues la restauración comenzó el 17 de septiembre y el instituto ordenó la suspensión de los trabajos el 19 de septiembre.
La visita de inspección, con base en la cual cuatro restauradoras especialistas en metales, un químico metalúrgico y tres arquitectos elaboraron el dictamen, tuvo lugar el 25 de septiembre.
Tanto el Fideicomiso del Centro Histórico (FCH) como Marina Othón buscaron obtener tardíamente el aval del INAH sin proporcionar el proyecto que diera sustento a la intervención ni dar argumentos sobre las decisiones tomadas hasta ese momento.
Los documentos presentados por el FCH y Marina Othón carecían de cédula profesional y del currículum completo del restaurador responsable.
Marina Othón propuso eliminar la capa de corrosión y la capa de suciedad para observar las fisuras y fracturas de la escultura.
“Evidentemente el INAH considera que este proceso de intervención no es necesario, puesto que tanto en las fotografías de 1979 como en las superficies aún patinadas, estas fracturas y fisuras se pueden observar y analizar perfectamente”, señala el documento.
Ahora, el GDF es responsable de presentar ante el INAH para su aprobación un proyecto para estabilizar el monumento histórico y restituir los elementos necesarios que garanticen su conservación, precisó Moheno.
“La ejecución de estos trabajos, que autorizara en su caso el instituto, será supervisada por personal de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural y de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, dada la experiencia probada de su personal técnico”, añadió.
Hoy en día, El Caballito se encuentra estable, afirmó, pues el efecto del ácido nítrico se detuvo.
El ácido nítrico en concentraciones tan elevadas, eliminó de manera irreversible tanto la pátina que protegía la superficie, como una cantidad de metal de la aleación del bronce, poniendo en riesgo la integridad de la escultura de El Caballito Foto: Agencia Reforma

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