El gobierno de Canadá se declara “preocupado” tras las denuncias de espionaje en Brasil
EFE / DPA
Toronto (Canadá) / Sao Paulo /Cuiabá (Brasil) / Río de Janeiro / Fráncfort
El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, se declaró ayer “muy preocupado” por las acusaciones de espionaje denunciadas el lunes por Brasil, que convocó al embajador canadiense para pedir explicaciones.
“Obviamente estoy muy preocupado por esta historia y sobre algunas de las informaciones, muy preocupado”, declaró Harper durante una rueda de prensa en Bali (Indonesia), donde asiste a la cumbre de la APEC, informaron medios canadienses.
El primer ministro añadió que su gobierno se esfuerza por comunicarse con el brasileño de forma “muy activa” tras las acusaciones de que Canadá espió al país latinoamericano, sexta economía mundial, denuncia que también implica a EU, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda.
Pero Harper se negó a contestar si Canadá ofrecerá a Brasil las explicaciones que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, exigió el lunes tras la aparición de informaciones de que los servicios secretos canadienses espiaron al Ministerio de Minas y Energía del país suramericano.
Es anacrónica la aplicación de la Ley de Seguridad Nacional en protestas brasileñas
La ley de Seguridad Nacional, creada en la época de la dictadura militar en Brasil, y empleada contra dos manifestantes detenidos durante las protestas registradas ayer en Sao Paulo, es “anacrónica”, según afirmó ayer la ONG internacional de derechos humanos “Conectas”.
“Esa ley es anacrónica e incompatible con la sociedad democrática que tenemos hoy, después de la Constitución Federal de 1988. Ésta jamás podría ser utilizada para abordar manifestantes”, declaró Rafael Custódio, coordinador del Programa de Justicia de Conectas.
Por otra parte, un grupo de profesores en huelga, alumnos y empleados públicos invadió ayer en forma sorpresiva el Arena Pantanal, en la ciudad de Cuiabá, uno de los 12 estadios que recibirán partidos durante el Mundial de 2014, poco antes de que llegara al lugar el secretario general de la FIFA, Jérome Valcke.
Según informaron ayer medios locales, el grupo, integrado por unas 50 personas, realizó la protesta en demanda de más inversiones para la educación y contra el gasto público en los estadios para recibir el evento.




