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Sin apoyo de autoridades desfoga vecino del Kilómetro 22 una laguna que inundaba su casa

Mariana Labastida

A casi un mes del paso de la tormenta tropical Manuel, habitantes del poblado Kilómetro 22 decidieron desfogar por sus propios medios una laguna que se formó a un lado de la carretera y que se desbordó inundando viviendas, porque el tubo para la salida del agua está tapado desde hace 16 años.
Policarpo Santana Cástulo, el principal afectado, dijo que paso más de una semana viviendo en el agua, por lo que con sus propios medios abrió una zanja para que empezara a desfogarse la laguna.
La laguna se forma año con año desde hace 16, cuando se tapó el tubo de desfogue que pasa debajo de la carretera federal, y el agua permanece estancada hasta marzo, cuando se seca, pero no había alcanzado un nivel como el que obtuvo con las lluvias provocadas por Manuel.
El agua se desbordó e inundó la vivienda de Policarpo, que vive a la orilla de la misma, en una bajada de agua que se queda estancada al no tener salida y arrastró a su paso con algunos bajareques que estaban a la orilla de la carretera utilizados para venta de comida.
Debido a que el nivel del agua no bajaba y los trabajos que empezaron a hacerse cerca del cauce del río sólo permiten que se filtre un poco, Policarpo Santana decidió con sus medios abrir una zanja de la laguna, que quedó a unos tres metros de la carretera, para que el agua corriera por la cuneta y unos 500 metros más adelante abrieron otra parte para que escurriera por el tubo que desemboca al río.
Manifestó que se quedó sin nada y trata por lo menos de que su casa quede en una área seca, porque está en riesgo uno de lo techos de lámina.
Lamentó que el desfogue haya afectado a los vecinos debido a la salida intempestiva del agua cuando abrió la zanja, pero era continuar durmiendo con su esposa, su madre y sus hijos en la inundación.
El afectado comentó que fueron a interrogarlo pero no recuerda de qué dependencia, tampoco le dijeron que habría un apoyo para recuperar parte de los muebles y electrodomésticos que perdió.
A unos 50 metros de la casa de Policarpo Santana, María trabaja para rellenar el frente de su casa y explicó que  el agua que escurrió en la lluvia arrastró la techumbre donde estaba su negocio y socavó parte del suelo debajo de su casa, por eso pidió que les dejaran tierra para emparejar y poder ponerse a vender nuevamente comida porque así sostiene a su familia.

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