Estados Unidos vigiló correos del ex presidente Calderón, revela Der Spiegel
*La publicación se basa en documentos entregados por el ex técnico de la NSA Edward Snowden. El espionaje fue llevado adelante por una sección especial denominada Office of Tailored Access Operations (TAO) como parte de la operación Flatliquid
DPA
Berlín
La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos vigiló correos electrónicos de Felipe Calderón en 2010, cuando éste era presidente de México, asegura ayer la revista alemana Der Spiegel en su versión online.
La publicación, que se basa en documentos entregados por el ex técnico de la NSA Edward Snowden, asegura que el espionaje fue llevado adelante por una sección especial de la NSA denominada Office of Tailored Access Operations (TAO) en el marco de la operación Flatliquid.
“Tao explotó con éxito un server clave del dominio de la presidencia mexicana dentro de la red presidencial mexicana para obtener el primer acceso a la cuenta pública de correo electrónico del presidente Felipe Calderón”, cita la publicación un informe clasificado.
La noticia podría hacer resurgir tensiones en las relaciones entre México y Estados Unidos, cuyos gobiernos ya tuvieron que tomar postura ante la revelación, en septiembre, de que los servicios estadunidenses monitorearon a figuras clave de la campaña electoral del actual presidente Enrique Peña Nieto.
Según los documentos filtrados por Snowden –actualmente prófugo de la justicia estadunidense–, la NSA señaló en sus investigaciones que el dominio del correo electrónico hackeado también era utilizado por miembros del gabinete y contenía “comunicaciones diplomáticas, económicas (…) que proporcionaban información sobre el sistema político de México y su estabilidad interna”.
México no es el único país latinoamericano cuyos dirigentes políticos han sido espiados por Estados Unidos. Las denuncias de que el gobierno estadounidense vigiló las comunicaciones telefónicas y electrónicas de millares de ciudadanos en territorio brasileño, las de la propia presidenta Dilma Rousseff y de las computadoras del ente estatal brasileño Petrobras generaron fuertes tensiones con el gigante sudamericano.
Además, México y Brasil fueron al parecer catalogados como objetivos importantes de la NSA. Según la publicación alemana, figuran en una lista de prioridades de vigilancia de abril de 2013 que fue clasificada como “secreta” y “aprobada presidencialmente” y por la Casa Blanca.
Manda SRE queja
Por tercera ocasión, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) envió una nota diplomática al Gobierno de los Estados Unidos luego de que medios internacionales hicieran nuevas revelaciones de espionaje por parte de la Agencia Nacional de Seguridad, esta vez contra el ex presidente Felipe Calderón.
“Mediante una nota diplomática, el Gobierno de México habrá de reiterar la importancia que tiene para nuestro país dicha investigación, misma que deberá ser concluida a la brevedad”, indicó en un comunicado.
La dependencia que encabeza el canciller José Antonio Meade reiteró que el gobierno de México condena la violación de la privacidad de las comunicaciones de instituciones y ciudadanos mexicanos.
“Esta práctica es inaceptable, ilegítima y contraria al derecho mexicano y al derecho internacional”, señaló.
Reiteró que el presidente Barack Obama se comprometió en su más reciente encuentro con el presidente Enrique Peña Nieto a realizar una investigación exhaustiva que conduzca al deslinde de responsabilidades.
Este compromiso, detalló, también fue expresado por el secretario de Estado, John Kerry, durante una reunión de trabajo sostenida en días recientes con Meade.
“En una relación entre vecinos y socios no hay cabida a las prácticas que se alega tuvieron lugar. Por ello, el diálogo institucional que sostienen las instancias correspondientes es fundamental para mantener su relación de confianza y respeto”, sostuvo la Secretaría de Relaciones Exteriores.
En días pasados, durante la comparecencia del secretario José Antonio Meade ante el pleno del Senado, legisladores de oposición cuestionaron la reacción “tibia” del gobierno mexicano ante el espionaje por parte del gobierno de Estados Unidos. (Agencia Reforma / Ciudad de México).




