Parece que hay una lista de luchadores sociales a desaparecer, asegura la viuda de Arturo Hernández
Eduardo Albarrán Orozco
Iguala
Sofía Lorena Mendoza Martínez, regidora del PRD y pareja del dirigente de la Unión Campesina Emiliano Zapata (UCEZ), Arturo Hernández Cardona, asesinado en los primeros días de junio, junto con otros dos integrantes de la Unidad Popular, respecto al asesinato de Rocío Mesino Mesino, dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), señaló que “es preocupante lo que está sucediendo” y dijo que “parece que hay una lista de luchadores sociales a los que quieren desaparecer. No sabemos quiénes estamos en esa lista”.
Mendoza Martínez indicó que los luchadores sociales se enfrentan en una lucha desigual, “de dos contra uno”, en referencia a la lucha de gestoría que tienen que hacer con los gobiernos municipales y estatal, por una parte; y explicó que “hay quienes utilizan a la delincuencia organizada en contra de los líderes sociales”. “Ellos actúan en el anonimato, mientras nosotros sí damos la cara”.
Indicó que es difícil decir quiénes pudieran estar detrás de los crímenes de luchadores sociales, como los que se han dado en este año, entre los que se destacan el del síndico de Iguala, Justino Carvajal Salgado, en marzo; y el de Arturo Hernández Cardona, dirigente de la UCEZ y dos miembros de la UP, levantados el 30 de mayo y encontrados asesinados el 3 de junio. Y ahora el de Rocío Mesino, sin olvidar el caso de Armando Chavarría Barrera y campesinos ecologistas de diversas partes del estado, quienes han sido asesinados con métodos de la delincuencia organizada.
Respecto a las declaraciones hechas por la PGJE, en el sentido de que se está investigando el crimen y que se cuenta con retratos hablados de los asesinos, Mendoza Martínez consideró que “no va a pasar nada, no se hará nada”.
Reconoció que la noticia la tomó por sorpresa, sin embargo dijo que “era de esperarse”, por las amenazas y atentados que ya había tenido la dirigente de la OCSS. Aceptó que hay temor y dijo que “es muy preocupante. El miedo existe. No sabemos en qué va a terminar esta violencia”.




