Se inundan 100 casas de Mochitlán y 340 se refugian en albergues por lluvias de Raymond
Se inundan 100 casas y 340 vecinos de Mochitlán se refugian en albergues por las lluvias de Raymond
*La torrencial lluvia de unas dos horas provocó la crecida del río El Salado, azolvado desde la lluvia de la tormenta Manuel. Derribó el acceso principal del Colegio de Bachilleres 34, inundó cinco de ocho aulas. Los puentes peatonales y de vehículos quedaron a nivel de suelo
Lourdes Chávez
Mochitlán
Después de que el gobierno del estado anunció que el huracán Raymond se convirtió en tormenta tropical y que se alejaba de Guerrero, se inundaron cerca de 100 viviendas en la cabecera municipal de Mochitlán y unas 340 personas tuvieron que refugiarse en albergues el miércoles por la noche.
La torrencial lluvia de unas dos horas provocó la crecida del río El Salado, azolvado desde la lluvia de la tormenta Manuel que golpeó al estado el 14, 15 y 16 de septiembre, que también derribó el acceso principal del Colegio de Bachilleres 34, inundó cinco de ocho aulas, incluidas la del centro de cómputo y la dirección escolar y terminó de mojar equipo y materiales de apoyo, indicó el trabajador administrativo, Luis Gabriel Muñoz.
Una de las madres de familia señaló que ayer se preveía el reinicio de actividades en el Colegio de Bachilleres pero por la inundación se volvieran a suspender hasta nuevo aviso.
Asimismo, en la primaria José María Morelos que había suspendido clases por el regreso de las lluvias, tampoco pudo reanudar labores ayer, porque la escuela se utilizó como albergue para los afectados.
A primera hora, las familias realizaron la limpieza del lodo, piedras y basura de sus casas e informaron que en lo que va de este mes, tras la tormenta Manuel algunos se han inundado hasta en cuatro ocasiones.
Ayer se observó a un grupo de soldados apoyando en las labores de limpieza, que a decir de personal de Protección Civil del estado, llegaron la noche anterior en dos vehículos.
Los barrios afectados por la lluvia fueron La Rivera, San Isidro y Tres Cruces, en las casas más cercanas a la orilla del río El Salado, que se nutre del agua de barrancas y de otro río conocido como El Molino.
La señora Bertha Reyes Hernández dijo que el barrio de La Rivera se fundó hace más de 30 años y antes de esto no habían tenido problemas de inundaciones. Consideró que el río “es muy traicionero” y muchas personas buscaron refugio con sus vecinos, no todos se fueron a los albergues.
Las casas más afectadas son aquellas que se encuentran a un lado del muro de contención que en algunos puntos están sepultadas por montones de tierra y en otros, sólo se observaban unos 50 centímetros de las construcciones.
Sofía Rivera Díaz, afectada, recordó que la lluvia comenzó por la tarde pero a las 7 de la noche comenzó a entrar el agua a las casas y a las 8 ya estaban inundadas.
Dijo que una retroexcavadora que enviaron para desazolvar el río fue insuficiente para atender el problema con prontitud, pues con la nueva crecida del río el nivel de la arena, que estaba casi a la misma altura de las casas, llevó al agua a meterse a las viviendas y a tomar las calles como camino.
Una pareja de adultos mayores que hace tres días había regresado a su casa después de que la crecida del río durante la tormenta Manuel, perdió todos sus muebles. Demandaron ayuda de las autoridades.
La señora Marina Castro Díaz relató que su esposo Ambrosio está enfermo y en cama, ninguno de los dos por su avanzad edad puede trabajar y aunque reunieron algunos muebles por cooperación ya no tienen nada, “apenas me ando recuperando y ya me lo quitó todo el río”, dijo entre llanto.
En la calle Altamirano del barrio de Las Tres Cruces también hubo algunas inundaciones por el paso del agua cerca de los domicilios. Vecinos de la Hermenegildo Galeana aseguraron que por esta vía pasó la mayor cantidad de agua en relación a las demás calles de la población.
Incluso, personal de Protección Civil del estado expresó que a los vecinos de Mochitlán, “les llovió sobre mojado” porque también son damnificados de la tormenta Manuel.
Las últimas lluvias arrastraron grandes cantidades de arena y piedra del río El Salado, al grado que los puentes peatonales y de vehículos que existen para cruzarlo quedaron a nivel de suelo. El agua pasó por arriba de ellos.
Más al sur, en la salida a Quehultenango se encuentra el plantel 34 de Cobach, pero el acceso principal donde puerta fue derribada pareciera que se construyó dentro del cauce del río porque quedó rodeada de arena y piedras.
No quedó rastró del andador Juventud Cobach que construyeron los padres y la dirección de la escuela, salvo la placa conmemorativa.
De manera extraoficial, fuentes de Protección Civil informaron que 22 personas se refugiaron en el albergue del DIF y la mayoría en la primaria José María Morelos.
Tras el paso de la tormenta Manuel, donde se denunciaron afectaciones por la crecida de los tres ríos que rodean a la población, el Huacapa, Zacazonapan y el Salado, se instalaron tres albergues. Pero en esta ocasión sólo se prevenía que se mantuviera funcionando uno.
En las primeras estimaciones se mencionaron que había unas 75 viviendas afectadas pero no descartaron que haya más, en el registro preliminar de afectados se mencionaban a 340 personas, pero no están contempladas aquellas que buscaron refugio entre sus familiares o vecinos.
Presenta la federación a damnificados un proyecto para evitar futuras inundaciones en Tixtla
*Consiste en la construcción de un canal, un bordo y una ciclopista. Sería una invesrión de 385 millones
Lourdes Chávez
Tixtla
Funcionarios de gobierno federal presentaron a damnificados por la tormenta Manuel, un proyecto para evitar las inundaciones en Tixtla por la crecida de la laguna Negra, que consiste en la construcción de un canal, un bordo y una ciclopista que tendría una inversión de 385 millones de pesos.
Esto, en cumplimiento de uno de los acuerdos con vecinos del barrio de El Santuario, que hace una semana impidieron por ocho horas la salida de militares y personal de una empresa de video y publicidad, que tomaron como escenario la inundación para hacer un spot sobre las acciones del gobierno federal; lo que la población consideró una burla, porque las instituciones que participaron en las grabaciones no estuvieron en el municipio y ni los soldados ayudaron a sacar los bienes que aún podían rescatar.
Entre los acuerdos, se estableció una disculpa pública que en ese momento ofreció un teniente, a nombre de la Secretaría de Marina, a la Policía Federal Preventiva y Protección Civil; además de la destrucción de los materiales de video, la promesa de una solución al problema de la inundación este jueves, y que no haya represalias contra los integrantes del comité de vecinos que encabezaron el diálogo para la liberación de los soldados y los trabajadores de la empresa, entre ellos un menor de edad que los productores metieron al agua contaminada.
Durante la presentación de la propuesta, en la sala de Cabildo del Ayuntamiento, vecinos de todos los barrios y colonias afectadas también se presentaron con pancartas, para insistir en la solución definitiva de las inundaciones, que mantienen bajo el agua a cientos de viviendas hace 39 días, desde el paso de la tormenta Manuel.
En una protesta pacífica demandaron “solución al canal de la laguna”, “apoyo total al comité técnico de Tixtla”, asimismo “la entrega de las tarjetas para enceres para enseres domésticos”.
En la entrada del Ayuntamiento, cerrada durante la reunión, colocaron una cartulina con la leyenda, “no es una autopista de cobro, ni una mina de oro, es el canal que exigimos todos por todo”, “los barrios unidos, adelante”.
A la sala de cabildo sólo ingresaron representantes de los 47 comités del mismo número de calles afectadas, que integraron un consejo ciudadano para el seguimiento de los acuerdos con las autoridades.
La reunión, que comenzó casi a las 6 de la tarde, estuvieron los asesores del gobernador, Humberto Salgado Gómez, Rossana Mora Patiño, de la Comisión Nacional de Agua, Antonio Dávila y Julio Santos, y funcionarios del Instituto Mexicano de la Tecnología del Agua, además del alcalde, Gustavo Alcaráz Abarca, entre otros funcionarios municipales.
La sesión, que también se difundía con una bocina afuera del edificio, continuó hasta las 9 de la noche, y poco antes de la 10, se estableció un receso para que los integrantes del comité deliberaran sobre el planteamiento.
Por la noche, trascendió que la reunión se extendió, que los vecinos pidieron definir con precisión los plazos de atención al problema, y que las obras comenzaran lo antes posible.
Está en la incertidumbre la población de San Vicente sobre su reubicación y la ayuda del gobierno
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Más de 3 mil habitantes de la comunidad de San Vicente, en la sierra de Chilpancingo, se encuentran en la incertidumbre sobre su reubicación definitiva, debido a que el lugar donde vivían ya no puede ser habitado a causa de las enormes gritas que se abrieron con las lluvias de la tormenta tropical Manuel y del huracán Raymond.
Además, el lugar a donde se reubicarán, Cuapanguito, que es anexo de los Bienes Comunales de San Vicente, a partir de las lluvias de Raymond también comenzó a brotar agua y temen que también se abran grietas u ocurran hundimientos.
Mientras tanto, unos 800 habitantes de esa comunidad se encuentran refugiados en la Unidad Deportiva de esta capital, otro grupo, de aproximadamente 400 habitantes ya se encuentran viviendo en campamentos en Cuapanguito y el resto, a pesar del riesgo sigue en San Vicente.
El presidente del Comité de Gestión de la comunidad, Alfonso Sánchez Celis, que está a cargo de los integrantes del grupo albergados en esta ciudad, dijo que, sin embargo la intención es que cuando sean reubicados se trasladen todos al nuevo lugar que van a habitar.
El problema es que hasta ayer no se había presentado ninguna autoridad municipal, estatal o federal a formalizarles la información de su reubicación, y dijeron que en estas condiciones desconocen el futuro que les depara, hasta en tanto no haya un compromiso formal con ellos de las autoridades.
“Lo que queremos es que ya nos digan a dónde nos vamos a reubicar, cómo nos van a ayudar para construir nuestras casas, qué servicios nos van a proporcionar y cuándo se van a comenzar los trabajos”, dijo ayer uno de los campesinos.
Explicó que hasta ahora solamente hay un ofrecimiento verbal del presidente municipal, Mario Moreno Arcos, de que serían reubicados a Cuapanguito, pero que no les precisó cuándo se comenzarían a construir sus casas, y, por igual, desconocen hasta cuándo van a permanecer albergados en esta capital.
Otro de los campesinos rechazó que hayan sido ellos los que decidieron regresar a San Vicente la primera vez que estuvieron refugiados aquí tras la tormenta tropical Manuel, como lo informó a los medios de comunicación el presidente municipal Moreno Arcos.
Aseguró que tuvieron que retirarse porque ya estaban levantando todos los albergues y se estaba retirando la ayuda, “además el presidente municipal nos dijo que ya nos podíamos ir que ya no habría más lluvias”, dijo.
Mientras tanto, Sánchez Celis, dijo que en esta ocasión tuvieron que salir debido a que por las lluvias del huracán Raymond nuevamente se abrieron grietas esta vez más grandes y largas que las que se abrieron con la tormenta tropical Manuel.
Además dijo que la gente se espantó debido a que escuchan ruidos en el subsuelo y que se sienten movimientos de tierra, y las familias temen que haya nuevos derrumbes o hundimientos, por lo que decidieron abandonar sus casas, aunque dijo que otras familias, a pesar del riesgo decidieron quedarse bajo su propio riesgo.
Sin embargo informó que algunas de las familias se siguen saliendo de la comunidad y que la noche del miércoles llegaron cuatro personas más integrantes de una familia que abandonó sola la población.
Dijo que, efectivamente, lo que pide la mayoría de las familias es que las autoridades les definan su situación; a dónde van a ser reubicados y cuándo se van a comenzar a construir las viviendas.
Informó que la mayoría de los habitantes están proponiendo ser reubicados en una parte alta de la comunidad de Cuapanguito, debido a que en el lugar donde habían propuesto la primera vez con las lluvias del huracán Raymond comenzó a brotar agua y temen que haya hundimientos o derrumbes nuevamente, como está ocurriendo en el terreno donde está ubicada la comunidad de San Vicente.




