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Acuerdan poblados de la ribera del río Mezcala pedir un estudio de la contaminación por el desagüe de Tixtla

Habitantes de seis pueblos del municipio de Mártir de Cuilapan (Apango), que se encuentran asentados en la ribera del río Mezcala, acordaron pedir la intervención de las autoridades municipales, estatales y federales, para que se resuelva el problema de contaminación que está provocando en este afluente el desague de la laguna de Tixtla.
Para tratar el problema, se reunieron este domingo representantes de los pueblos de Ahuetlixpa, San Juan Totolzintla, San Agustín Oxtotipan, Tula del Río, Analco y San Marcos Oacatzingo.
Los representantes de las seis localidades se reunieron en San Agustín Oxtotipan, en donde acordaron pedir la intervención del Ayuntamiento, de la Secretaría del Medio Ambiente del gobierno del estado (Semaren), así como de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) y de la delegación de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como a la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Desde la semana pasada, representantes de esos pueblos denunciaron que por la contaminación del agua de ese río, como consecuencia del desague allí de la laguna de Tixtla, el personal de los centros de salud y las autoridades municipales les prohibieron pescar, bañarse, lavar y evitar que el ganado tome agua de ese río; situación que les vino a alterar su vida, puesto que aseguraron que a través de la pesca obtienen su principal alimentación.
El ex regidor de Mártir de Cuilapan y dirigente indígena de la zona Mezcala, Victórico Ríos Mundo, informó que en la reunión acodaron solicitar la intervención de las dependencias estatales y federales encargadas del medio ambiente, para que realicen un estudio serio de la contaminación del agua y procedan a sanearla, “puesto que nosotros no somos los responsables de la contaminación del río”, dijo.
Indicó que los habitantes de estas comunidades temen que se vaya a presentar una contingencia de graves consecuencias, puesto que muchos, a pesar de la prohibición para que no utilicen el agua del río, lo están haciendo y siguen pescando, “porque no tienen otra cosa que comer, pues primero el agua se llevó sus cultivos y sus animales, y ahora les prohíben pescar, que es la única alternativa de alimentación en estos lugares”, dijo.
Consideró que esta situación no es justa, porque las autoridades están abandonando a su suerte a los habitantes de estos pueblos, pues no se están tomando las medidas ambientales correspondientes. Informó que a partir de este lunes una comisión, integrada por representantes de los seis pueblos, entregará las solicitudes de audiencias ante las diferentes dependencias encargadas de la revisión del medio ambiente y el saneamiento, para que soliciten que se haga un estudio serio del caso y, además que se garantice el saneamiento del agua. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo).

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