Arriesgan a embarazadas en el hospital de Zihuatanejo, denuncian dos policías
Dos policías preventivos de Zihuatanejo denunciaron que médicos del Hospital General Bernardo Sepúlveda Gutiérrez de esta ciudad pusieron en riesgo la vida de sus esposas que estaban en trabajo de parto, pues en ambos casos no les proporcionaron la atención adecuada en el momento que lo solicitaron.
En el primer caso, el policía preventivo Tomás de los Santos Urbano denunció que el ocho de noviembre acudió con su esposa al citado hospital porque tenía fuertes dolores de parto y fue atendida inicialmente por un doctor al que solamente identificaron como R. Carranza V. quien le dijo que mejor se fuera a su casa a darse un baño y a descansar porque todavía le hacía falta dilatación.
Agregó que así lo hicieron y que una vez que llegaron a su vivienda su mujer tuvo una contracción muy fuerte y enseguida nació su bebé, que el padre alcanzó a tomar entre sus brazos antes de que cayera al piso.
Dijo que enseguida pidió una ambulancia de la Cruz Roja para que llevaran a su esposa y a la recién nacida de nuevo al hospital pues la mujer todavía tenía la placenta, “al llegar, los paramédicos le entregaron a mi mujer y a mi hija al doctor Carranza, quien al reconocerla le salió la risa junto con otro doctor a quien le comentó que se trataba de la misma paciente a la que un rato antes le había dicho que se regresara a su casa”.
El policía dijo que en el hospital no le hicieron válido el beneficio del programa Seguro Popular ni el seguro médico de su trabajo y le cobraron 545? pesos por haber tenido a su hija recién nacida hospitalizada, “de mi esposa no me cobraron nada, pero para poder sacar a mi hija tuve que pagar ese dinero porque según los doctores como ella no nació en el hospital, no la cubrían los seguros y aunque yo les dije que fue el doctor Carranza quien no había atendido a mi esposa como debió haberlo hecho y que fue el responsable de que mi hija naciera en la casa, de todos modos tuve que pagar ese dinero y ahora se me está haciendo difícil para que en el hospital me paguen el reembolso”.
En el segundo caso, el policía pidió la omisión de su nombre porque todavía tiene a su esposa y a su hijo internados en el hospital; contó que desde el viernes de la semana pasada su esposa presentó labor de parto y aunque la llevó al hospital, los médicos la regresaron a su casa “porque según todavía no era tiempo para que diera a luz”.
Dijo que su mujer rompió la fuente el sábado por lo que de nuevo acudieron al nosocomio pero el médico que la atendió le dijo que eso era normal y la mandó a su casa a que durmiera; añadió que en la madrugada del lunes su esposa se sintió mal y pidió que la ingresaran, pero fue hasta ese día por la tarde cuando la revisó un ginecólogo y le informó que debía de hacerle una cesárea de inmediato porque ya presentaba mal olor.
El uniformado comentó que “milagrosamente” su mujer y su hijo están en buen estado de salud, pues aunque el recién nacido alcanzó a ingerir su propio excremento, por fortuna no corrió la misma suerte que otros dos recién nacidos que también fueron atendidos en esos días, ya que señaló, ambos menores murieron, uno de ellos este miércoles.
Los dos policías municipales coincidieron en señalar que hacían la denuncia pública “porque no se vale que los doctores del hospital general sean tan insensibles y tan irresponsables, mi esposa y mi hija pudieron haber sido mejor atendidos pero por médicos como el que la atendió no fue así”, comentó Tomás de los Santos. (Brenda Escobar / Zihuatanejo).




