No han atendido a los tixtlecos a más de dos meses de la inundación, reconoce el gobierno federal
*Según el gobierno del estado, 160 casas habitación siguen anegadas, de mil 372 que fueron afectadas por el desbordamiento de la laguna Negra tras el paso de la tormenta Manuel
Lourdes Chávez
Tixtla
A dos meses y una semana de la inundación en Tixtla por el desbordamiento de la laguna Negra, al paso de la tormenta Manuel, el procurador Agrario, Cruz López Aguilar, aceptó que los pobladores de Tixtla no han sido atendidos por las autoridades y anunció una reunión de funcionarios de los tres niveles de gobierno, “a ver si (este caso) se puede meter al programa Nuevo Guerrero”, en el presupuesto de egresos de 2014.
Según el último boletín del gobierno del estado, 160 casas habitación siguen anegadas, de mil 372 que fueron afectadas por la inundación.
En representación del presidente Enrique Peña Nieto en Tixtla, el procurador informó ante una comisión reducida de damnificados en la sala de cabildo del Ayuntamiento, que integrantes del gabinete federal, estatal y municipal tendrán los puntos de su agenda de trabajo, delimitar el vaso de la laguna y buscar que se eliminen las reglas de operación del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) para que puedan bajar recursos a Tixtla.
Asimismo, instruyó que se entreguen cuanto antes las tarjetas para la compra de enseres domésticos que se ha retrasado en este municipio y ahora que el desnivel de agua a descendido en la mayor parte de la zona urbana, que se definan de una vez los daños de las viviendas, de las que se cayeron y las que será reubicadas.
De la construcción del canal controlado que la población de Tixtla está urgiendo desde la última inundación, indicó que primero deben tener la primera versión del proyecto, que debe ser analizado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). En caso de ser aprobado, esta dependencia es la que debe presentar el proyecto final.
Sobre los estudios al vaso de la laguna para delimitar la cantidad de agua que puede recibir el cuerpo de agua, señaló que aún se tiene que revisar si se llevarán a la ciudad de México, pero añadió que es mejor que los análisis que hagan en la capital del país.
Al final del encuentro, los afectados consideraron que hay muy pocos avances en la atención y aún no hay soluciones para el problema de la inundación que se presenta todos los años, pero en esta ocasión con mayores afectaciones.
En una breve reunión acordaron pedir, a través de la asesora del ejecutivo estatal, Rossana Mora Patiño, que la revisión de los estudios de factibilidad para la construcción de obras de contención del agua se hagan en Guerrero, para que los afectados estén pendientes de los procesos, aunque no recibieron respuesta.
Después se realizó un recorrido en los emisores norte y sur, donde están sacando con bombas el exceso de agua de la laguna, el procurador aceptó que ha pasado bastante tiempo y la inundación subsiste.
En el camino se pudo observar que muchas casas en sur y sureste de la ciudad siguen con agua por la cercanía de la laguna, y después de eso se encuentran inundadas las parcelas de labor, algunos con invernaderos.
El funcionario federal estimó que este problema se tiene que manejar en dos partes: la urgente, resolver el problema de los enseres, que consiste en una tarjeta de 10 mil pesos para la compra de cocinas y electrodomésticos.
Así como determinar el daño en cada casa inundada, las que se cayeron y las que tiene daños parciales o pequeños, y después de eso ver el tipo de apoyo que cada familia necesita.
Indicó que se buscará resolver el problema de inundaciones de forma definitiva, porque a la atención de desastres “se le mete mucho dinero, pero se podría resolver de otra manera, con menos dinero y de manera preventiva”.
Explicó que tienen que revisar qué está sucediendo con la cuenca de la Laguna Negra, para ver cómo está funcionando, porque le está llegando agua de cuatro o cinco arroyos, que deben ser revisados para resolver los problemas que estén haciendo daño en la parte alta.
Precisó que estos problemas pueden ser de sobreexplotación por carga ganadera, pero habló de proponer otro tipo de empleo para que las personas no tengan que recurrir a la sobreexplotación para subsistir, y van para tratar de captar la mayor cantidad de agua en las partes altas.
Del canal controlado, precisó que antes de discutirlo se debe tener el proyecto, “hay que hacer la primer versión del proyecto y el definitivo le corresponde a la Conagua, pero antes se tienen que valorar en qué medida va”.
Consideró que el canal puede ser aprobado, pero de un menor volumen al que están planteando los tlixtecos, porque el agua que se detenga arriba va a llegar de manera controlada, “y entonces a lo mejor el tamaño, las dimensiones del canal, puede tener una modificación, eso se tiene que valorar, efectivamente es así, pero tenemos que ver cuánto podemos detener arriba y después dimensionar el tamaño del canal controlado”.
Estimó que el canal controlado puede ser un seguro para situaciones extraordinarias, como las lluvias de septiembre.




