Reintegra el DIF a sus familias a 15 niñas y 4 niños que estaban albergados
Argenis Salmerón
“Recibíamos maltrato de nuestro padrastro y de mi mamá; ella nos golpeaba seguido a mí y a mi hermano porque quería que estuviéramos viviendo con él”, relató una niña de 9 años, quien estaba en el albergue del DIF desde hace un año y que ayer salió a reintegrase al núcleo familiar.
Durante el programa de reincorporación de menores del DIF, la dependencia reintegró a sus familiares 15 niñas y cuatro niños de los albergues Villa de Las Niñas y Villa de Los Niños que estaban desde hace tres, dos y un año albergados.
Mientras los trabajadores del DIF entregaban uno a uno a los niños, en los familiares hubo llanto, sonrisas y alegría que se notaba en el rostro de las personas cuando abrazaban a un niño.
La niña de 9 años aseguró que su mamá los golpeaba con un cable a ella y a su hermano: “mi mamá quería que estuviéramos viviendo con mi padrastro”.
“Estuvimos viviendo así durante un año, después a mi hermano lo llevaron a donde mi tía y yo quede en el DIF porque ahí me llevó una vecina. Durante mi estancia aquí recibí un buen trato, pero ahora estoy más contenta porque me voy a vivir con mi tía y mi hermanito”, contó.
La tía Patricia Nieves Villa, quien vive en la colonia Genaro Vázquez, manifestó que su hija “un día salió de la casa y me dijo que iba con mi sobrina a una consulta del programa familiar del programa federal Oportunidades”.
“Y al ver que no llegaba a la casa con mi sobrina me pregunté ¿dónde andará mi hija, porqué no llega? Entonces salí a buscarla y por medio de unas amigas de ella me dijeron que mi sobrina estaba en el DIFG”, agregó.
Dijo que de inmediato se trasladó al a Villas Las Niñas y “no me dejaron entrar porque no contaba un permiso para ver a mi sobrina”.
Nieves Villa señaló que en enero de 2012 inició el procedimiento para obtener la patria potestad de su sobrina: “comencé con la entrega de documentación y hasta tuve que conseguir la acta de defunción de mi hermano. Fue una odisea conseguir todo lo que me pedían, pero como me propuse obtenerlo, lo logré”.
“Después tuve que ir a citas con el Ministerio Público para llevar a mis testigos, además me mandaron cuatro veces con el psicólogo y bendito sea Dios saque 10 en la prueba. Luego los trabajadores del DIF fueron a visitar mi casa para hacerme un estudio socioeconómico”, explicó.
Agregó que “todo lo que me decían lo hacía con tal de estar con mi sobrina, me decían que tantas terapias, vamos, que ve a poner una demanda, vamos; que van a ir a visitar los del DIF su casa, adelante”.
La tía de la niña declaró que el papá de su sobrina murió por alcoholismo y actualmente su mamá vive en el fraccionamiento Mozimba: “ella es una desconsiderada y una desobligada que no quiere a sus hijos”.
Indicó que durante el proceso para adquirir el documento que la avalara para tener a su sobrina “tuve mucho desgaste físico y mucho gasto”.
Relató que cuando no tenía dinero se venía caminado del ex Cine Río, en el Centro, hasta llegar a las instalaciones del DIF en la colonia Hogar Moderno: “me la veía dura todo por conseguir una hoja de visita para ver a mi sobrina”.
Indicó que después de un año logró conseguir la patria potestad de su sobrina: “me siento feliz de tener a mis dos sobrinos y no hay mejor fecha que ahorita para estar todos contentos”.
En declaraciones a reporteros, la presidenta del DIF Acapulco, Claudia Walton Álvarez, señaló que la desintegración familiar en Acapulco es “grave” por la pérdida de valores en las personas.
Agregó que los talleres del DIF tienen la finalidad de bajar los índices de desintegración familiar, “en cierto modo el problema afecta directamente a los niños”.




