Bajó sólo de 36.54 a 34% el robo de luz, informa el superintendente de la CFE
Daniel Velázquez
El superintendente de la CFE de la zona Acapulco, Alberto González Bornios, señaló que en el robo de energía eléctrica la paraestatal se enfrenta a “dos mafias”, por un lado los trabajadores y por otro los ciudadanos, por lo que es recomendable que los funcionarios de esa dependencia sean removidos cada tres años.
González Bornios acudió como invitado emergente a sesión semanal de la asociación civil Grupo ACA, luego de que el ex procurador Alberto López Rosas canceló su participación programada para ayer.
El superintendente explicó que su llegada al puerto es porque el municipio tenía altos índices de perdida de energía, que en 2009 el reporte de pérdidas era de 36.54 por ciento y para febrero de este año disminuyó a 34 por ciento.
Indicó que se han presentado unas mil denuncias contra ciudadanos por robo de energía eléctrica y entre la paraestatal y el sindicato tratan de sensibilizar a los trabajadores para que hagan su trabajo honestamente, y que a quienes se sorprende en actos indebidos se les sanciona.
El superintendente dijo que en el último año sólo a dos trabajadores les fue rescindido su contrato de 600 que hay en la zona de Acapulco, y que para actuar contra ellos se necesitan pruebas, un soporte legal para poder sancionarlos si incurren en actos indebidos porque lo que se tienen son sólo acusaciones verbales. “De palabra no podemos hacer nada, hay un procedimiento legal, se habla pero no hay fundamento”.
Se le mencionó que al reconocerlo una autoridad significa que saben del problema pero no funcionan los controles de la paraestatal para impedirlo, a lo que González Bornios respondió que no son los controles de la CFE sino que se necesitan fundamentos legales para actuar.
Afirmó que la rotación de los funcionarios de la CFE es sano para la paraestatal porque así la relación laboral se vuelve más estable.
Alberto González indicó que la cartera vencida que tiene la CFE es de 556 millones de pesos y 200 millones de pesos están en cartera cobrable.
Informó que la paraestatal trabaja en la modernización del servicio de energía eléctrica y puso como ejemplo el sistema automatizado que permite hacer cortes de energía eléctrica y reactivar el servicio sin tener que acudir a los domicilios.
Agregó que la instalación de estos nuevos transformadores que hacen la lectura del consumo de energía eléctrica y lo trasmiten a las oficinas de la CFE, ha causado molestia en los ciudadanos por los cortes de energía que se hacen para cambiar el sistema.
Indicó que en el caso de cambio de transformador se notifica a los vecinos que serán afectados con el corte de energía eléctrica, y a los negocios que serán afectados se les ofrece la alternativa de proporcionarles una planta de luz para que no se interrumpan las actividades comerciales.
Alberto González dijo que lo ideal sería que la instalación eléctrica sea subterránea, pero que por la cultura de robo no se pude hacer porque si la instalación es aérea se pueden observar las conexiones ilegales.
Puso como ejemplo la unidad habitacional El Coloso, “la cual ya tendría cableado eléctrico subterráneo pero por la cultura del robo de energía se decidió dejar el cableado en postes”.
En la sesión los acasocios cuestionaron los privilegios de los trabajadores de la CEF que no pagan el servicio de energía eléctrica, a lo que González Bornios, en declaraciones a los reporteros, aclaró que los trabajadores de la CFE no están exentos sino que reciben una contraprestación sindical que les permite disponer de 700 kilo watts hora bimestralmente, mientras que una familia promedio consume 500 kilo watts hora.




