Se quejan de la mala atención a usuarios del Seguro Popular en Zihuatanejo
Brenda Escobar
Zihuatanejo
Beneficiarios en Zihuatanejo del programa de salud Seguro Popular esperaron formados más de dos horas frente a una caja en el Hospital General Bernardo Sepúlveda Gutiérrez para poder liquidar sus respectivas cuentas y que sus familiares –pacientes internados –pudieran ser dados de alta.
Este martes, unos 10 beneficiarios del citado programa permanecían de pie frente a una ventanilla del departamento de Cuentas Corrientes del nosocomio, esperaban desde hacía dos horas a la trabajadora que habría de cobrarles y/o hacer un trámite por la hospitalización de sus familiares para que éstos fueran dados de alta.
La inconformidad se generalizó porque veían que transcurrían los minutos y nadie los atendía; el señor Oscar Antonio Cortés Cárdenas, dijo que lo peor de la situación es que en su caso, él se formó en la fila de al lado, “y todo para que al llegar mi turno, la trabajadora que está cobrando en esa ventanilla me dijera que con ella no era el trámite, que tenía que formarme en la otra fila y esperar a que llegara su compañera, eso no se vale”.
Dalia Farfán, se quejó de la mala atención, “no se vale que tenemos rato parados aquí esperando a que nos atiendan y nadie viene, le dijimos a la otra cajera que ella nos atendiera pero dijo que para eso estaba su otra compañera, que aquí la esperáramos hasta que llegara y pues qué más nos queda, aquí tenemos que esperar”.
Otra de las beneficiarias comentó que “tengo a mi mamá esperando, ya está lista para llevarla a la casa, pero no hemos podido salir del hospital porque la persona que debería de estar aquí atendiéndonos no está, a nosotros nos pueden decir muchos pretextos, pero si no está, deberían de poner a alguien que haga su trabajo, no se vale que porque somos derechohabientes del Seguro Popular nos tengan como tarugos aquí parados esperando más de una hora”.
A los pocos minutos de que los trabajadores del hospital notaron la presencia de los reporteros, éstos avisaron de la situación al subdirector Abel Aguilar Ceseña, quien luego mandó a llamar a la trabajadora responsable de esa ventanilla para que empezara a atender a los usuarios.




