Por obras de drenaje del nuevo transporte, la nueva ruptura del concreto en la Costera
Argenis Salmerón
Debido a las conexiones pendientes de drenaje que dejaron los trabajos de Acabús en la avenida Costera, los trabajadores nuevamente rompieron el concreto hidráulico generando cierre de vialidades y congestionamiento vial.
Ayer en la Costera hubo un tráfico entre la Vía Rápida y las calles Tadeo Arredondo y Capitán Malaspina, causando pérdida de tiempo y molestia entre cientos de automovilistas y usuarios del transporte público que tardaron hasta 20 minutos extra para trasladarse entre ambas zonas de la principal vialidad del puerto, que contaba con la presencia de sólo cuatro policías viales.
El lunes pasado, los trabajadores del Acabús empezaron a romper el concreto hidráulico para hacer las conexiones pendientes de drenaje, generando otra vez graves problemas de tránsito vehicular en entronques principales como Las Hamacas y la Vía Rápida. A las 3 de la tarde el congestionamiento vehicular era tal que los automovilistas tardaban más de 30 minutos para trasladarse de Las Hamacas al Asta Bandera en un tramo de menos de tres kilómetros.
“No es posible que siguen desorganizados con los trabajos”; “ya se me hizo tarde para el trabajo”; “siempre hacen lo mismo los del Acabús” o “¿y dónde están los policías viales para fluir la circulación?”, fueron algunas de las expresiones de las personas que estaban en el tráfico.
En el lugar se observaron dos hoyos de unos 10 metros de diámetro que están separados, el primero se ubica frente al mercado de artesanías Playa Hornos y el otro frente al salón de fiesta Copacabana; ambos tienen en su interior costalillas de rellenas de tierra y herramientas de excavación.
Un trabajador, que no dio su nombre, dijo que las obras corresponden al proyecto Acabús porque quedaron pendientes las conexiones de tubería de drenajes en el tramo de Las Hamacas y calle Capitán Malaespina.
El sentido Caleta-Base, Vía Rápida-calle Capitán Malaespina fue cerrado por las maniobras, causando largas filas de automóviles porque todos debían de circular por el carril con dirección Base-Caleta, utilizando los tres carriles hacia la Caleta y sólo uno hacia Base, creando un cuello de botella en la zona.
Mientras que el sentido cerrado está ocupado por maquinaria pesada, tablas de madera, varillas, tuberías y escombro esparcidos por doquier que dificulta el cruce y camino de los peatones.
En los entronques de Las Hamacas y la Vía Rápida había dos policías viales y ante la desesperación por avanzar muy pocos respetaban los semáforos, empeorando así la vialidad.
Otros dos agentes viales se hallaban frente a la tienda Comercial Mexicana, pero poco hacían por mejorar la circulación.
También los empleados del Acabús cerraron las calles Vasco Núñez de Balboa y una de las dos calles de Diego Hurtado de Mendoza, lo que provocó el desvío de rutas del trasporte público.
Mientras que los camiones urbanos de la ruta Maxitúnel, que desvían en la calle Diego Hurtado de Mendoza, cambiaron su ruta a la calle José Valdez Arévalo y los camiones de la zona poniente, que van con dirección a la calle Diego Hurtado de Mendoza, iban hacia Tadeo Arredondo Villanueva para seguir su camino.
Ante esta situación, los colectivos de la ruta Coloso y Colosio evitan llegar a su sitio de origen, dejando el pasaje en la tienda Soriana causando molestia de las personas que se trasladan al centro de la ciudad.




