La UAG debe cumplir sus funciones antes de hacer política, dice Martínez della Roca
*Responde así El Pino a pregunta sobre una eventual candidatura del rector Saldaña a la gubernatura. La institución debe volver a los objetivos de la universidad-pueblo, plantea
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Cualquier ciudadano o universitario puede competir por un puesto de elección popular, y dependiendo de sus aspiraciones “cada cuál será juzgado”, pero fuera de la institución educativa cuyas tareas son la docencia, la investigación y la difusión de la cultura, dijo ayer Salvador Martínez della Roca.
El también dirigente del movimiento estudiantil de 1968 conocido como El Pino respondió así a propósito de que el Grupo Universidad, que integra a representantes de distintas corrientes políticas de la UAG, se pronunció por buscar espacios de elección para obtener mayor presupuesto, y el ex rector Nelson Valle López dijo que el rector Javier Saldaña Almazán podría ser candidato ciudadano a gobernador.
Martínez della Rocca participó en la presentación del libro Otras voces y otros ecos del 68, que él mismo coordinó, acto que fue organizado por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en el auditorio del Palacio de Gobierno.
Luego de proponer que la UAG debe volver a los objetivos de la universidad-pueblo, Martínez Della Roca señaló que como diputado federal y presidente de la Comisión de Educación de la 59 legislatura –hace tres periodos– gestionó recursos extraordinarios, como no se han dado en la historia de la universidad.
Indicó que convenció a los diputados para entregar mayor financiamiento a las universidades cuyo costo por alumno estaba por debajo de la media nacional, argumentando que no podrían mejorar los indicadores que pedía la Secretaría de Educación Pública (SEP) para acceder a mayor financiamiento si continuaban siendo rezagados.
En este sentido, consideró que un universitario puede dejar la tarea que ha venido desempeñando para dedicarse a la política, pero fuera de la institución educativa.
Sobre la propuesta de volver a la universidad-pueblo, recordó que la institución nació del movimiento del 60, con una masacre, y en 1966 los sectores de la izquierda fueron desterrados del estado, hasta que la guerrilla del Genaro Vázquez Rojas secuestró al entonces rector Jaime Castrejón Diez, que luego dimitió del cargo, para la izquierda y los sectores progresistas llegaran a dirigir la universidad.
“Entonces surge (la universidad) por un movimiento social muy importante, adquiere la autonomía, pero además, por un movimiento político muy importante, histórico y nace con un compromiso social; no es un chiste”, expresó.
Con esto criticó los movimientos insurgentes armados, pero aclaró que la guerrilla en el estado tuvo una explicación y una justificación.
Sobre las actuales autodefensas en Michoacán y con fuerte presencia en Guerrero, confirmó que son ilegales, pero son legítimas, “porque estamos viviendo una violencia ilegítima”. Explicó que la gente está harta, desde que el ex presidente Felipe Calderón le declaró la guerra al narco y murieron más de 60 mil gentes inocentes, entre ellos niños y niñas, porque se balaceaban con las bandas criminales y mataban a quien estuviera en medio.
Señaló también casos en que, si los jóvenes se pasaban el retén, eran masacrados, y cuando se hablaba de más de 40 mil víctimas civiles, Calderón tuvo el cinismo de declarar que son pocos, “cómo un presidente puede decir esas cosas, y cómo de manera irresponsable hace una guerra contra el narco cuando las policías no estaban preparadas para eso”.
Añadió que ante la violencia que no se había visto en el país, y que sufren los pueblos más pobres, la gente decidió hacer la autodefensa de sus hijos, de sus escuelas y de sus caminos.
Sobre los señalamientos de que las autodefensas están influenciadas por el narco, consideró que la pregunta que se debe formular a las autoridades es qué tan penetrados están las policías, porque en todos lados hablan de la complicidad que existe entre ellos; “ahora les tienen que hacer examen de confianza; nos han narcoeconomizado el país”.
Advirtió que las autodefensas obviamente representan una rebelión de Fuenteovejuna, en alusión a la obra de Lope de Vega, que representa la rebelión del pueblo contra la tiranía.
Opinó que el Estado debería aprovecharlas, llevarlas a la institucionalidad y ver la forma de que no se violente la ley.
Afirmó que este conflicto no se va a resolver militarizando los estados, sino combatiendo la pobreza, porque se habla de 60 millones de pobres, donde el tejido social se ha ido tronando, y “cómo no, si cada vez que hay exámenes de admisión hay 300 mil jóvenes marchando porque no pudieron entrar”.
Recordó que en el proyecto de universidad-pueblo no había rechazados, llegó a tener 70 preparatorias, y las autoridades cuestionaron entonces que se abriera una escuela en cada pueblo.
Ahora, que sí hay rechazados, indicó que los universitarios tienen que organizarse, “hay que luchar por la educación, hay que echarle ganas y movilizar a los chavos”, aunque añadió que ellos pueden hacerlo solos, no necesitan consejos.




