El alcalde quiere imponer al comisario de El Camalote, Ayutla, cuando ya hay uno, acusa la OPIM
El dirigente de la Organización del Pueblo Indígena Me’ phaa (OPIM) en la comunidad de El Camalote, municipio de Ayutla, Orlando Manzanares Lorenzo denunció que el presidente municipal Severo Castro Godínez pretende imponer nuevamente al comisario de ese lugar, pasando por alto la decisión de la mayoría de los habitantes que eligió a su comisario mediante usos y costumbres.
Vía telefónica, el dirigente de la OPIM informó que el domingo pasado la mayoría de los habitantes eligió a Evelio Cruz Eugenio como su comisario municipal, sin embargo el alcalde Castro Godínez pretende imponer a Crispín Ortega Cruz.
Manzanares Lorenzo adelantó que la mayoría de los habitantes no lo van a permitir y que de ser necesario van a cerrar la comisaría para evitar que entre, pues no puede encabezarlos alguien a quien el pueblo no quiere.
Responsabilizó al presidente municipal en caso de que se reavive la violencia con motivo de la elección del comisario.
En los últimos años en esa comunidad se han generado confrontaciones entre los integrantes de la OPIM y el grupo que encabezan los hermanos Remigio Cantú, a quienes los dirigentes de la organización indígena acusan de pertenecer a un grupo paramilitar que los hostiga.
En la elección del 2011 la dirigencia de la OPIM también acusó al entonces alcalde Armando García Rendón de imponer como comisario a Crescenciano Ramón Cantú, mientras que la OPIM aseguró que quien ganó la contienda fue Crisóforo Manzanares Lorenzo.
A partir de entonces de manera intermitente la comisaría ha estado tomada a veces por la OPIM y en otras ocasiones por el grupo de los hermanos Remigio Cantú.
En esa ocasión policías municipales que llegaron en cuatro patrullas de la Policía Estatal y Municipal pretendieron presionar al comisario electo por el pueblo imponer al del grupo de los Remigio.
Respaldados por los policías, los llamados caciques Romualdo e Isidro Remigio Cantú y Onésimo Guzmán Remigio golpearon a dos dirigentes de la OPIM y al comisario electo por el pueblo, Crisóforo Manzanares Lorenzo.
Después de los golpes los miembros de la OPIM decidieron retirarse de la comisaría para evitar más problemas y se quedaron en plantón a un lado de ésta.
Poco después llegó el presidente municipal, García Rendón y propuso que cada grupo, los de la OPIM y los Remigio formaran una comisión de cinco miembros para dialogar. Los de la OPIM nombraron a sus comisionados pero los caciques no aceptaron y así se mantuvo el conflicto que siguió en el 2012 y se mantiene aún. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo).




