Vigilan militares y policías estatales el área del mercado de Chilpancingo donde fueron levantados cinco carniceros
*El líder de comerciantes Pioquinto Damián dice que presuntamente se los llevaron porque se negaron a pagar cuota a la delincuencia organizada, y agregó que el viernes ocurrió lo mismo con otro locatario, y serían seis privados de la libertad. Los dueños de negocios del principal centro de abasto de la capital tienen miedo de hacer declaraciones, pero algunos confirmaron los hechos del sábado y dijeron que varios de los secuestrados ya habían sido liberados
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Un día dspués de que cinco carniceros fueron levantados del mercado central de la capital, efectivos del Ejército y de la Policía del Estado mantuvieron estrecha vigilancia en el área. En tanto, los comerciantes cerraron las rejas en el acceso directo al área de carnes, y las tapizaron con cartores para impedir la vista hacia adentro.
Los cinco comerciantes del giro de carnicería, que fueron levantados la tarde del sábado en el mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla se habrían negado a pagar la cuota a la delincuencia organizada y presumiblemente por eso se los llevaron, informó ayer el dirigente de un sector de comerciantes y empresarios de la capital, Pioquinto Damián Huato.
El dirigente que pertenece a la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) local, dijo que un día antes –el viernes– un comando de pistoleros se había llevado a otro comerciante del mismo lugar, e igual que el sábado, a pesar de la presencia de militares y policías estatales que resguardaban el área.
Ayer, el centro de abastos Baltazar R. Leyva Mancilla, ubicado en la avenida Insurgentes, una de las más transitadas de la capital, abrió sus puertas de manera normal, igual que los establecimientos comerciales al interior, mientras que los consumidores acudieron a realizar sus compras y, como todos los domingos, abarrotaron el mercado.
Pero los comerciantes, sobre todo los del área de carnicerías, extremaron sus precauciones: las rejas de los accesos que dan paso al estacionamiento, en la parte superior norte, de donde se habrían llevado a los locatarios la tarde del sábado, permanecieron cerradas y fueron tapizadas con cartones para impedir la vista hacia la nave de carnicerías.
Mientras tanto, los accesos de las naves de ropa y zapatos que dan paso al mismo estacionamiento permanecieron resguardados durante todo el día por un grupo de soldados y policías estatales, quienes, además, vigilaban la zona de carga y descarga de los camiones que surten el mercado. Asimismo, dos patrullas militares se mantuvieron sobre la avenida Insurgentes; una antes de llegar al mercado central y la otra adelante, a la salida norte.
En total habrían unos 25 militares y un número igual de policías estatales vigilando los alrededores del centro comercial y el establecimiento de donde la tarde del sábado y el viernes se llevaron a seis comerciantes.
A pesar de que la mayoría de los comerciantes de todos los giros abrieron sus locales de manera normal y en el mismo horario, se percibió el temor de ellos. Todos se negaron a hacer declaraciones formales a la prensa sobre lo ocurrido. Algunos, incluso, negaron que hubiera sucedido la privación de la libertad de los comerciantes, pero extraoficialmente y sin que se citaran sus nombres, la mayoría lo confirmó, y algunos dijeron que algunos ya habían regresado y no quisieron hablar de las identidades por motivos de seguridad.
El dirigente de un sector de empresarios y comerciantes en Chilpancingo, Pioquinto Damián Huato, informó que extraoficialmente se sabe que los comerciantes que fueron levantados se habían negado a pagar la cuota al crimen organizado. Informó que, incluso, otro más fue privado de su libertad desde el viernes por lo que sumaron seis los levantados entre el viernes y el sábado.
El dirigente empresarial Pioquinto Damián Huato ratificó que la privación de la libertad de los cinco comerciantes el sábado ocurrió a pesar de la presencia de militares y policías estatales que se encontraban en los alrededores del área comercial.
Informó que un día antes, no se sabe si integrantes del mismo grupo armado o de otro, se llevaron a otro comerciante del mismo lugar e igual a pesar de la presencia de militares y policías.
También denunció que una socia de la Canaco, hace unos días –no precisó el día ni el lugar– sufrió el allanamiento de su negocio aquí mismo en Chilpancingo por integrantes de un grupo de hombres armados que llegaron en 20 camionetas, “tumbaron las cortinas, rompieron las cámaras de vigilancia y se metieron violentamente a su negocio para exigirle el pago de un millón de pesos”, aseguró el dirigente empresarial.
Denunció que ese día, cerca de donde ocurrió el allanamiento del negocio de la comerciante, se vio a agentes federales a bordo de seis patrullas. “No sabemos si fue coincidencia o si los agentes llegaron a proteger a los delincuentes, o bien si se trataba de patrullas clonadas, pero ya es inaudito que ocurran estas cosas en la capital sin que los diferentes ámbitos de gobierno hagan algo para evitarlo”, se quejó.
Damián Huato informó que actualmente la comerciante agraviada cerró su negocio y se fue de Chilpancingo, como está ocurriendo con muchos otros que han sido secuestrados, extorsionados y amenazados por la delincuencia organizada.
El dirigente empresarial dijo que a pesar de las denuncias y las expresiones de preocupación por la violencia e inseguridad que vienen sufriendo los comerciantes en la capital, ningún funcionario de los gobiernos estatal y municipal ha entablado contacto con ellos, cuando menos para asumir el compromiso de que se reforzará la seguridad.
Informó que sólo un representante del Comisionado Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb, se comunicó con ellos para ofrecerles una reunión esta semana, pero agregó que hasta ayer no les habían confirmado el lugar, el día, ni la hora de la reunión.
Pioquinto Damián añadió que a pesar de eso “nosotros volvemos a ratificar nuestra convicción y confianza hacia las instituciones, porque creemos en el orden jurídico, pero insistimos que, en un momento dado, también vamos a defender nuestra vida y nuestras propiedades, si es necesario”, advirtió.
Agregó que por lo pronto los comerciantes van a esperar a que (las autoridades) “hagan su chamba, pero si sigue prevaleciendo la misma situación de violencia e inseguridad, vamos a tomar las medidas que sean necesarias”, advirtió.




