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Con un homenaje a los jóvenes asesinados cierran en Tixtla los festejos por los 86 años de la Normal

Para concluir los festejos del 86 aniversario de la Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, que se dedicaron a los estudiantes muertos en el desalojo policiaco del 12 de diciembre de 2011, Gabriel Echeverría de Jesús y Alexis Herrera Pino, sus compañeros normalistas realizaron una remembranza de sus vidas durante un acto cultural en la explanada del Zócalo de Tixtla.
Ahí convocaron a la población a cuestionarse en qué tipo de estado quiere vivir, porque el actual gobierno asesinó, torturó, golpeó e hirió a estudiantes que protestaron por demandas justas.
En una de las participaciones, un joven egresado recriminó que maestros que se formaron en Ayotzinapa y residen en Tixtla no se solidarizaron con la causa de los normalistas, porque ahora tienen estabilidad económica; sin embargo, dijo que aunque sean pocos, son suficientes para apoyar las causas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
Asimismo, un joven leyó un mensaje de la Comisión Civil de Interlocución, integrada por académicos y defensores de derechos humanos que, a través de un escrito, se sumó al homenaje de los jóvenes caídos, “cuya sangre y congruencia les ha inspirado (a los normalistas) a conjugar y dimensionar en diálogo la exigencia por la verdad y la justicia junto con la defensa de su proceso y proyecto educativo”.
En el mensaje la Comisión de Interlocución declaró que ha sido enriquecedor y esperanzador acompañar a los normalistas en este esfuerzo.
Firmaron el escrito Gilberto López Rivas, Miguel Cocha Malo, Magdalena Gómez, Arturo Miranda Ramírez, Agnieszka Raczynska, José Rosario Marroquín, Carlos Fazio, Edgar Cortez, Miguel Pulido, Lorena Peralta, Dolores González, Alberto Solís, David Bermudez y Miguel Álvarez Gándara.
Al encuentro, que comenzó después de las siete de la noche, se llamó a la población que poco a poco acudió a la plaza. En la reseña de la vida de Gabriel Echeverría de Jesús, originario de Tixtla, sus compañeros de internado lo calificaron como una persona sociable, travieso, que soñó con ser médico cirujano pero decidió estudiar para maestro porque no tenía dinero para pagar la carrera de medicina y soñaba con ayudar a su familia.
Recordaron que amaba especialmente a su madre, a sus hermanos Francisco y Martha, y a su novia Luisa Raquel, con quien se comunicaba todos los días, pero tenía un pensamiento frío porque consideraba que para salir adelante se necesita un corazón fuerte y duro.
El joven de 19 años, que también era integrante de la dirigencia estudiantil, cayó abatido por las balas cuando corría hacia los policías federales en el carril de sur a norte en la autopista del Sol.
De Alexis Herrara Pino, de 21 años, nacido en la comunidad de la Y griega, en el municipio de Atoyac, señalaron que era un gran deportista que destacaba en el futbol y en el básquetbol.
Indicaron que era dedicado en el trabajo en la huerta de coco y plátanos donde ayudaba a su papá y a su abuelo, y asimismo en la escuela, donde tenía una buena relación con todos sus compañeros porque era muy alegre.
Informaron que sus padres lovieron  por última vez en noviembre de 2011, y “es triste recordar a los compañeros porque murieron de forma cobarde, pero dieron su vida por la educación pública para los pobres y los campesinos. Esto quedará en nuestra memoria”, dijeron.(Lourdes Chávez / Tixtla).

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