Cierran las escuelas del valle del Ocotito para apoyar las labores de autodefensa
No abren algunos comercios ni el hospital de la región. Les cobraban cuotas frente a policías federales, relatan vecinos. Había un acuerdo de que no abría tareas en equipo después de la escuela, los jóvenes tenían que encerrarse en sus casas junto a sus familias, mencionan
Lourdes Chávez
El Ocotito
La mayoría de las escuelas de educación básica del valle del Ocotito pararon labores desde la semana pasada para apoyar el movimiento del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadano (SSJC), y algunos negocios que cerraron sus locales por la violencia en los últimos dos años ya no abrieron sus puertas.
Si bien los comerciantes ya no tienen que pagar cuota a los grupos delictivos desde el jueves 24 de enero cuando llegó el SSJC de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), las personas siguen con temor de hablar de lo que ocurría en sus comunidades pero, guardando el anonimato, relataron cómo cambió su vida por el acoso de bandas del crimen organizado y la omisión de las autoridades estatales.
Algunos afirmaron que les hacían cobro de cuotas frente a policías federales que patrullan la carretera federal, y los padres de familia acordaron con los maestros de secundarias y bachilleres la prohibición de tareas por equipo fuera de la escuela, pues la dinámica de los adolescentes se redujo, de salir y trabajar juntos a ir de las escuela a sus casas y estar encerrados el resto del día.
Los negocios que no cerraron por las amenazas y extorsiones redujeron sus horarios de atención a las 7:00 de la noche, una costumbre que mantienen a una semana de la llegada de la autodefensa.
Ayer, luego de una reunión de padres de familia en la Secundaria Técnica 11 del Ocotito, donde se acordó una movilización para apoyar la seguridad que les brinda la UPOEG la próxima semana, algunos padres señalaron que ni las autoridades educativas quisieron ver lo que pasaba en el valle.
Recordaron que desde el martes cientos de personas durmieron en la carretera para evitar un posible desarme del Ejército, como trascendió entonces, y por eso los vecinos decidieron suspender las clases, para estar alerta del movimiento de autodefensa.
En la secundaria colocaron un cartel para anunciar que reanudaban clases el próximo martes tras el puente del lunes, asimismo suspendieron labores en las primarias de la colonia Morelos y de la colonia Emperador, así como en todas las escuelas de Mojoneras.
En la primaria de Barrio Viejo y El Ocotito suspendieron labores de forma parcial (solo algunos maestros), así como en la escuela de Dos Caminos y Buena Vista.
Aunque la gente dice que se siente más tranquila con la presencia de la Policía Ciudadana, a quien llaman “comunitarios” aceptaron que temen que se vayan porque entonces la banda que los acosaba regresaría a desquitarse con la población.
Antes de la llegada de la autodefensa cerró el hospital del valle y aunque tienen un hospital básico sólo ofrece consultas, y los casos asuntos graves son turnados a Chilpancingo, informaron. La clínica sigue cerrada.
Ayer se observó que algunos restaurantes y balnearios sobre la carretera federal están cerrados, pero en los comercios del Ocotito, el poblado con el mayor número de habitantes, se observa actividad durante todo el día.
El coordinador regional del SSJC, Esteban Ramos Gallardo precisó que realizan operaciones de seguridad durante el día y por las noches para garantizar la seguridad de la población, y se prevé la instalación de puestos de control en los límites y en el centro del poblado, para dar una atención inmediata ante un hecho delictivo.




