Represento un “viento de esperanza y cambio”, dice Fermín Alvarado, candidato del PRI para Acapulco
Daniel Velázquez
Por unanimidad y a mano alzada, Fermín Alvarado Arroyo fue elegido ayer como candidato del PRI a la alcaldía de Acapulco, en la convención municipal de delegados que se llevó a cabo en el auditorio de las oficinas municipales de ese partido.
En 40 minutos se desarrolló la sesión en la que no hubo ningún contratiempo.
Al contrario del arranque de la campaña de René Juárez Cisneros y Claudia Ruiz Massieu, donde el color rojo fue usado a discreción, en la convención municipal del PRI fue el color predominante, no en los dirigentes ni en el recién ungido candidato sino en las playeras que les regalaron a los 930 delegados que se registraron para el encuentro.
A la convención asistieron René Juárez, el candidato a diputado plurinominal Manuel Añorve Baños y su esposa Julieta Fernández, y el ex secretario de Turismo en el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo, Ernesto Rodríguez Escalona, quien ha estado presente en todos los actos públicos del arranque de campaña de los priistas.
En su discurso Alvarado Arroyo llamó a sus compañeros de partido a ser parte de la marcha de la paz y la esperanza a que ha convocado el candidato presidencial Enrique Peña Nieto para cambiar a México, levantar Acapulco y mejorar la calidad de vida de los acapulqueños.
“Ha empezado a soplar en México y en Acapulco un viento de esperanza y de cambio, ha llegado el momento”, dijo.
En su intervención de más de 20 minutos, las referencias a Peña Nieto fueron constantes.
Alvarado Arroyo presumió que es el candidato “más preparado”, pues dijo que tiene maestría en derecho público, de la que se graduó con mención honorifica, y 29 años de experiencia en el servicio público.
Dijo que aspira a ser candidato a alcalde para hacer de Acapulco una ciudad renovada y próspera, que recupere la confianza, que vuelva a ser la ciudad de las oportunidades, vigorosa, alegre, que genere empleos.
Ofreció que si gana la elección impulsará los programas “cinco por tres” y “cinco por 30”, que servirán para relanzar a Acapulco con el desarrollo de cinco ejes en los próximos tres años y en los siguientes 30 años.
Los cinco ejes son seguridad, inversión para generar empleos, infraestructura, salud y educación y gobierno honesto, justo y eficaz.
Pidió el respaldo para los candidatos a senadores y diputados federales del PRI, y dijo que el trabajo de los priistas demuestra que sí saben gestionar recursos de la federación para el estado y no son “como alguien que siendo representante popular durante seis años solamente va a venir a Acapulco el día de las campañas electorales para pedirles su voto, porque ve a Acapulco como una obsesión y un capricho, no como una misión”.
Ofreció duplicar el programa de cemento que promovieron José Francisco Ruiz Massieu y Luis Donaldo Colosio, para que los vecinos puedan pavimentar sus calles y andadores de las colonias populares.
También ofreció que con la ayuda del candidato a diputado federal por el distrito 09, José Luis Avila Sánchez, gestionará un hospital comunitario en los bienes comunales de Cacahuatepec, y con la ayuda del candidato a diputado federal por el distrito 04, Fernando Reyna Iglesias, gestionará un hospital comunitario para Pie de la Cuesta y la construcción de un hospital del ISSSTE en la zona de Renacimiento.
En su discurso, René Juárez dijo que Acapulco ya tuvo la “experiencia fatal” de tener un alcalde que no tenía la preparación para conducir al municipio y el puerto retrocedió casi 30 años.
Uno de los asistentes dijo “pobre Félix”, en referencia al ex alcalde perredista Félix Salgado Macedonio; otro preguntó “¿a quién se refiere?, ¿a Añorve?”
Dijo que Fermín Alvarado tiene la capacidad de gobernar el municipio y su reto es que el puerto siga en manos de PRI y para eso “no está solo, cuenta con sus amigos, empezando por mí y todo lo que esté a mi alcance lo voy a hacer para que Fermín sea el próximo presidente municipal de Acapulco”.
Dijo que no tiene duda de que Enrique Peña ganará la elección del primero de julio y como presidente de la República ayudará a Fermín Alvarado a que cumpla con sus ofrecimientos de campaña.
A Fermín Alvarado lo acompañan como primer síndico el ex director de Saneamiento Básico, Abimael Salgado Romero, a quien se puso como ejemplo de que los liderazgos de las bases pueden llegar a los cargos de elección popular y quienes aspiran a uno deben esperar su turno.
Como segundo síndico va el ex secretario de Salud en el gobierno interino de Ángel Aguirre, Carlos de la Peña Pintos, a quien se puso como ejemplo de que un profesionista destacado está en la fórmula de Fermín Alvarado.
Luego de que fueron elegidos, a Fermín Alvarado y los aspirantes a síndicos se les entregaron las constancias que los acreditan como candidatos.
Otros de los asistentes fueron los aspirantes a diputados locales Antonio de los Santos, José Guerrero y Ricardo Taja, que llegó al final de la convención; y el presidente del PRI en el municipio Luis Amed Salas Justo.
La convención concluyó con gritos de “unidad, unidad”, y aunque se dispuso de un templete en la explanada del PRI, donde se supone Fermín Alvarado daría un saludo a sus simpatizantes, el acto no se llevó a cabo porque los priistas que asistieron empezaron a retirarse cuando concluyó la convención.




