Acuden cientos de feligreses a la bendición de palmas en el Domingo de Ramos en Catedral
Aurora Harrison
Cientos de católicos acudieron ayer a la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, ubicada en el Zócalo de la ciudad, para asistir a la misa del Domingo de Ramos y bendecir sus palmas, y donde feligreses señalaron que estos días son para estar con Dios, con la familia y rescatar los valores, la fe.
Esta semana es muy importante para los cristianos –explicaron–, porque recuerdan la pasión, la muerte y resurrección de Jesucristo, pero en especial este Domingo de Ramos, que es la entrada triunfal del hijo de Dios a Jerusalén, porque aseguran los creyentes, “es el tiempo de preparación para vivir la resurrección”.
Afuera de la Catedral, decenas de comerciantes vendían sus palmitas, cuyo valor promedio era de 5 pesos, de diferentes tamaños, algunas en forma de cruz, otras con imágenes religiosas de la virgen María, de Jesús; por supuesto el comercio aprovechó y también había venta de comida, de discos, y hasta de bisutería en los alrededores de la catedral.
Muchos de los comerciantes que instalaron sus puestos en el Zócalo dijeron que pagaron a las autoridades 100 pesos al día para poder vender sus productos, algunos estuvieron desde ayer en la tarde noche en la última misa, para poder vender sus palmas.
Al respecto, la señora Celina Peñaloza, quien año con año viene a misa a bendecir sus palmas, dijo que estos días son tiempos de guardar respeto, estar con Dios con la familia “que nos bendiga en este tiempo que estamos viviendo (en referencia a la violencia en las calles)”.
Celina Peñaloza consideró que esta tradición del Domingo de Ramos se está perdiendo, “muy poco, más ahorita como estamos viviendo”. Y es que de acuerdo con las personas que año con año asisten, la afluencia de personas se ha reducido, “antes eran largas las filas y no podías caminar”.
“En realidad se está perdiendo pero muy poco más ahorita como estamos viviendo, por toda la violencia, escasez de trabajo, no hay dinero”, lamento la señora Celina, quien indicó que en estos días los ciudadanos deben de estar en paz, tranquilos y con la familia.
En su oportunidad, la religiosa Rosario García opinó que especialmente en estos días (de violencia), los ciudadanos tienen mucha “necesidad de Dios y lo buscamos donde sabemos que realmente está que es la Iglesia y pienso que habrá mucha participación por parte de los fieles católicos”.
Mientras que Guillermo Parra Cabrera dijo que durante esta Semana Mayor y la otra estará con su familia, porque son días especiales, donde dan gracias a Dios, “porque por él vivimos y por Dios estamos aquí, porque todos los que no creen en Jesús no creen en ellos (mismos)”.’




